domingo, 21 de junio de 2015

¿Hemos descubierto la esfera de los "no respiradores"?

Hace poco la NASA ha admitido la existencia de unas imágenes que aún no tienen explicación. Se trata del planetoide CERES que orbita entre Marte y Jupíter. Según se pude apreciar en las imágenes ofrecidas por la NASA, dentro de un cráter hay un grupo central de puntos brillantes rodeados por otros puntos brillantes de diferentes tamaños. Estos claramente parecen las luces de “ciudades”. Lo interesante de esto es que por primera vez la NASA admite publicamente que el asunto no tiene una explicación:

“Los misteriosos puntos brillantes hacen de Ceres único de todo lo que hemos visto antes en el sistema solar”, dijo Christopher Russell, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles e investigador principal de la misión Dawn. “El equipo científico está trabajando para entender su origen. Con vistas más cercanas a los nuevos ángulos, pronto tendremos las mejores condiciones para determinar la naturaleza de este enigmático fenómeno. Todo lo que aprendemos de Ceres es absolutamente nuevo. Nos acercamos a él con temor y casi con total ignorancia.”

J.L en su sitio de “Mundo Desconocido” en Youtube comenta que el parecido es idéntico a una ciudad vista desde el espacio y que es sospechoso que NASA muestre fotos en tan mala resolución.

CERES orbita en medio del cinturón de asteroides y esto me trajo a la memoria inmediatamente estas declaraciones del libro de Urantia publicado en los años treinta:

(563.6) 49:3.3 En los mundos sin respiración las razas avanzadas deben hacer mucho para protegerse del daño por meteoros, construyendo instalaciones eléctricas que operan para consumir o desviar los meteoros. Se enfrentan con grave peligro cuando se aventuran más allá de estas zonas protegidas. Estos mundos también están sujetos a desastrosas tormentas eléctricas de una naturaleza desconocida en Urantia. Durante los tiempos de estos períodos de tremenda fluctuación de la energía, los habitantes deben refugiarse en sus estructuras especiales de aislamiento protector.

(563.7) 49:3.4 La vida en los mundos de los que no respiran es radicalmente diferente de la vida en Urantia. Los seres que no respiran no comen comida ni beben agua como lo hacen las razas urantianas. Las reacciones del sistema nervioso, el mecanismo de regulación de la temperatura, y el metabolismo de estos pueblos especializados difieren radicalmente de dichas funciones en los mortales urantianos. Casi todas las acciones del vivir difieren, aparte de la reproducción, y aun los métodos de procreación son un tanto diferentes.

(564.2) 49:3.6 Mucho os podría interesar la conducta planetaria de este tipo de mortales porque una raza de seres de este tipo habita una esfera muy cercana a Urantia.

¿Por qué el Revelador lanza este último mensaje sobre los que “no respiran”? ¿Sabía que eventualmente sería la primera civilización de la que tendremos inminente prueba directa?

Al principio yo creía que Marte o la Luna eran los candidatos para ser el planeta de los “no respiradores” mencionados en los Documentos. El hecho de que se hable de una “esfera” y no planeta es sugestivo. CERES realmente es un planetoide, una esfera más pequeña que la Luna y concuerda con la descripción de las “estructuras” que los protegen de los meteoros y fluctuaciones de energía. La cercanía de CERES con el cinturón de asteroides es una prueba a favor.

(563.4) 49:3.1 La mayoría de los planetas están poblados del tipo respirante de seres inteligentes. Pero también existen órdenes de mortales que son capaces de vivir en mundos con muy poco aire o sin aire.

(563.6) 49:3.3 En los mundos sin respiración las razas avanzadas deben hacer mucho para protegerse del daño por meteoros, construyendo instalaciones eléctricas que operan para consumir o desviar los meteoros. Se enfrentan con grave peligro cuando se aventuran más allá de estas zonas protegidas. (…)Durante los tiempos de estos períodos de tremenda fluctuación de la energía, los habitantes deben refugiarse en sus estructuras especiales de aislamiento protector.


¿Hemos vislumbrado por fin estas “estructuras especiales” que serían verdaderas ciudadelas en la superficie de CERES?