miércoles, 29 de febrero de 2012

Un instante sagrado o millones de años, ¿qué diferencia hay?

La Iglesia Adventista del Séptimo Día afirma:
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Nuestra posición como iglesia en relación con los orígenes está claramente expresada –aunque en términos generales– en nuestras Creencias Fundamentales. Esta posición se ve reforzada por una declaración votada por la Junta Directiva de la Asociación General en el Concilio Anual 2004. Para recordar los detalles de esa decisión, me permito citar ese documento:

• “Apoyamos enérgicamente la afirmación que hace el documento de la posición histórica y bíblica de nuestra creencia en una creación reciente en seis días literales.

• Instamos a que el documento, acompañado de la presente respuesta, sea difundido ampliamente en toda la Iglesia Adventista, mediante todos los canales de comunicación disponibles y en los principales idiomas de la feligresía mundial.

• Reafirmamos la comprensión adventista en relación con la historicidad de Génesis 1-11: que los siete días del relato de la creación representan días de 24 horas literales que formaron una semana idéntica en el tiempo a las que conocemos en la actualidad, y que el Diluvio fue de carácter universal.

Hago un llamado a todas las personas al servicio de nuestra iglesia en los ministerios de administración, predicación, enseñanza y redacción para que expresen y reflejen nuestra posición como comunidad, sobre la creación. Somos una comunidad de fe, y el mundo de fe es el mundo en el que los poderes creadores de Dios se encuentran en exposición constante. En ocasiones, los hallazgos de la ciencia pueden reflejar algunos de estos aspectos, pero a menudo no es así. La fe no está ciertamente sujeta a los hallazgos de la ciencia. - Jan Paulsen

Por lo general, la Iglesia Adventista acusa que cuestionar la creencia en los siete días de 24 horas es cuestionar con falta de fe a la propia Biblia. No hay razón, para suponer o inventar que los días creativos duraban miles de años. Eso sería fomentar la relatividad en la Biblia, y debilitar su fuerza, dicen ellos. Un Maestro Adventista afirma:

No tengo mucha fe en la lógica como una solución para los problemas del mundo, pero yo quiero una fe lógica. No exijo que mi fe se equipare a la “lógica científica” como se la concibe actualmente, pero espero que sea coherente en todos los aspectos.

Me refiero aquí a la lógica interior de la Escritura y la doctrina, por supuesto. Quiero creer lo que la Biblia enseña, pero también quiero que esa creencia sea lógica. No quiero creer en “fábulas artificiosas” (2 Pedro 1:1)*.

Me rehúso a creer en cualquier “doctrina cristiana” que yo no pueda basar satisfactoriamente en la Biblia. Pero también me rehúso a negar cualquier doctrina cristiana apoyada en la Biblia, aun si ésta fuera impopular o se la considere “no científica”. Hacerlo sería ilógico.

.En este breve artículo trataré de explicar por qué es ilógico desde el punto de vista bíblico y doctrinal no creer que Dios creó la vida sobre la tierra en seis días literales.

Estoy asumiendo, como base de esta discusión, que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios, dada a nosotros por medio de las palabras elegidas por los hombres, pero doctrinalmente infalible en su versión original. Si esto no es así, si esta es mera especulación humana de escritores religiosos, entonces no disponemos de una base lógica o autorizada para la fe y la doctrina, cualquiera sea nuestra creencia. 
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..El problema es éste: Muchas doctrinas cristianas están basadas en parte sobre textos que de manera clara e inconfundible dicen que Dios nos creó. Sea que lo expresen o no, los textos asumen que la Creación se produjo en seis días. Los escritores de la Biblia no tienen otras teorías sobre este tema. De ahí que, lógicamente, si Dios no nos creó de acuerdo con lo que la Biblia dice que ocurrió, entonces dichos textos, equivocados en algunas partes, podrían estarlo en cualquier otro aspecto también. ¿Cómo podemos afirmar que la frase que identifica a Jesús como Salvador es inspirada, pero la siguiente en la que se lo identifica como Creador, no es más que una leyenda? Esta manera tan arbitraria de abordar el tema de la inspiración es totalmente ilógica. - Ed Christian de la Iglesia Adventista.


Esta opinión de alguna forma es Fundamentalista. Pero lo interesante es que TODAS las religiones tienen elementos de fundamentalismo. Algunas son más abiertas para aceptar algunas porciones como generales o simbólicas, y otras exigen que la literalidad debe respetarse al pie de la letra.


El creacionismo es una doctrina religiosa que afirma que Dios creó el Universo, la Tierra y los seres que la habitan en un acto milagroso ocurrido hace unos seis mil años. El modelo explicativo del creacionismo se basa en la interpetración literal del Génesis, primer libro de la Biblia. El creacionismo también sostiene que unos dos mil años después ocurrió un diluvio universal, del cual sólo se salvaron Noé, su familia y los animales que llevó en el arca.

La iglesia Adventista del Séptimo Día se sintió motivada a "demostrar" la veracidad de la profetisa adventista Elena G. de White, quien afirmó que la Tierra y la vida tienen solamente seis mil años de antigüedad y que un gran diluvio podría explicar las formaciones geológicas y todo el registro fósil. Luego, el ingeniero hidráulico Henry Morris retoma las ideas de Price y las hace accesibles a los evangélicos de los Estados Unidos.
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Seguidamente, las iglesias protestantes se apresuraron a establecer instituciones creacionistas. De esta manera nace en 1958 el Instituto para la Investigación de las Geociencias (Geoscience Research Institute) organizado por los adventistas del séptimo día, mientras que la Iglesia Bautista fundó el Instituto para la Investtigación de la Creación (Institute for Creation Research). De esta manera se consolidó el movimiento creacionista actual.

".....Cuando los llamados hombres de ciencia tratan estos asuntos (refiriéndose al origen de la vida) desde el punto de vista puramente humano, llegan a conclusiones erróneas....los que dejan de lejos la palabra de Dios y pugnan por explicar de acuerdo con los principios científicos las obras creadas, flotan sin carta de navegación, o sin brújula en un océano ignoto" - Elena G. de White

Esta es una declaración de tono muy convincente, tanto así que cuando por casualidad algún creyente adventista formula alguna duda con respecto a los orígenes, los pastores le leen este párrafo, el cual es escuchado por los creyentes con temor reverencial y termina por "esterilizar" cualquier intento de comprobación.

En otras palabras, aceptas literalmente cada frase de la Biblia o te enfrentas a las sanciones de la Iglesia.

Todas las iglesias y organizaciones tienen elementos fundamentalistas mientras que otros los explican mediante otras explicaciones. Por ejemplo, la Iglesia Adventista insiste en lo del día sábado, los testigos de Jehová en la prohibición estricta sobre la Sangre y la muerte de Cristo en el Stauros, la Iglesia Católica se centra en la virginidad perpetua de María, en la designación de Pedro como Roca de la Iglesia, Las Iglesias Evángelicas INSISTEN en la operación de los dones milagrosos, los Mormones en el Diezmo,  etc. Miles de elementos, cientos de creencias, algunas son dejados afuera y otras tomados en cuenta, según las conveniencias y aplicaciones sociales que los gobiernos les permiten.

Ahora bien, ¿cual es la verdad?

Recuerdo como una vez Neal Donald Walsh en Conversaciones con Dios lo resumió a la perfección. Allí, Dios dice:


Vuestros astronautas y cosmonautas salieron ganando en este sentido. Se vieron a sí mismos propulsados hacia arriba para salir al espacio exterior, sólo para encontrarse con que, una vez allí, tenían que mirar hacia arriba para ver la Tierra. ¿O no? Tal vez estuvieran mirando hacia abajo. Pero entonces, ¿dónde estaba el Sol? ¿Arriba? ¿Abajo? ¡No! Allí; a la izquierda. Así; de repente, una cosa ya no estaba ni arriba ni abajo; estaba a un lado... y, por lo tanto, todas las definiciones desaparecían.

Así es en Mi mundo, nuestro mundo, nuestro verdadero reino. Todas las definiciones desaparecen, haciendo difícil incluso hablar de dicho reino en términos definitorios.

La religión constituye vuestro intento de hablar de lo inefable. No realiza una función demasiado Buena.

No, hijo Mío, lo que dicen los evolucionistas no es correcto. Yo lo creé todo, todo, en un abrir y cerrar de ojos; en un instante sagrado, tal como afirmaron los creacionistas. Y... tuvo lugar un proceso de evolución que duró millones y millones de lo que vosotros llamáis años, tal como afirman los evolucionistas.
Lo que dicen ambos es «correcto». Tal como descubrieron los cosmonautas, todo depende de cómo lo mires.

Pero la verdadera pregunta es: un instante sagrado o millones de años, ¿qué diferencia hay? ¿Puedes aceptar simplemente que en algunas de las cuestiones de la vida el misterio es demasiado grande para que podáis resolverlo? ¿Por qué no mantener el misterio como algo sagrado? ¿Y por qué no permitir que lo sagrado sea sagrado, y dejarlo así?

Lo que ocurre es que no queréis saber la Verdad, sino que queréis saber la verdad tal como vosotros la entendéis. Este es el mayor obstáculo para vuestra iluminación. ¡Creéis que ya sabéis la verdad! Creéis que ya entendéis cómo es. Así estáis de acuerdo con todo aquello que veis, oís o leéis que coincida con el paradigma de vuestros conocimientos, y rechazáis todo aquello que no coincida. Y a esto lo llamáis aprender. A esto lo llamáis estar dispuestos a aprender. Desgraciadamente, no podéis en absoluto estar dispuestos a aprender mientras rechacéis todo lo que no sea vuestra propia verdad.