viernes, 23 de febrero de 2018

Aspectos de la religión organizada


Los Documentos tienen una opinión bien equilibrada y ponderada sobre lo que es Religión Organizada. Reconocen el aspecto positivo y moralizante de dichas instituciones en la transición de etapas y épocas en la Humanidad. Aún al día de hoy, la religión organizada proporciona disciplina y respeto moral a individuos de tendencias ingobernables, y también ha sido un preservador de la familia en épocas confusas:

99:6.2 (1092.2) Existe un propósito auténtico en la socialización de la religión. El propósito de las actividades religiosas de grupo consiste en dramatizar las lealtades de la religión; magnificar el atractivo de la verdad, la belleza y la bondad; fomentar la atracción de los valores supremos; enaltecer el servicio de comunidad altruista; glorificar el potencial de la vida de familia; promover la educación religiosa; proveer asesoría sabia y guía espiritual; y alentar a la adoración comunitaria. Y todas las religiones vivas estimulan la amistad humana, conservan la moralidad, promueven el bienestar del vecindario y facilitan la difusión del evangelio esencial de sus respectivos mensajes de salvación eterna.

Sin embargo, a la vez los Documentos también reconocen abiertamente algunos problemas y desafíos que trae el mismo concepto de “religión organizada”. De los muchos que analiza, me gustaría centrarme en uno, que quizás en esta época convulsa, se está volviendo crítico.

Actualmente casi todas las religiones están viviendo problemas relacionados con el abuso de menores. A parte de las razones personales que llevan a individuos perversos a éstos crímenes, muchas veces la misma estructura eclesial y organizativa propicia que se aniden en ella estos abusadores. ¿La razón? La religión organizada funciona como una Mini Sociedad dentro de otra Sociedad. Y ese es el problema radical. Jesús nunca fundó una Organización que funcionara dentro de una civilización como otra sociedad humana, con sus propias reglas, directrices y leyes de auto-gobierno.

Veamos: un grupo humano amplio en la Sociedad humana que funciona en un país tendrá individuos buenos y malos. Habrá mucha gente que hace el bien, pero también existirán violadores y criminales. Y esa sociedad humana tiene las reglas, competencias e instancias que sancionan éstas acciones. Así podemos vivir en "comunidad". Ahora bien, las sociedades religiosas funcionan como “micro sociedades” en donde también se cobijarán sin duda personajes de maldad en réplica de escala menor, de una sociedad humana más grande. Y dichas Entidades Religiosas también tienen sus propias “leyes”, “directrices” y códigos que finalmente entorpecen el actuar de la Sociedad Civil más grande de la que afín de cuentas,  forman parte. La razón es que la Religión Organizada no debería existir como un "país"  dentro de otro país, con sus leyes paralelas y códigos internos, que en la práctica entorpecen las cosas. Esto está trayendo graves problemas a las religiones organizadas y aún no hay un auto examen sincero.

99:2.3 (1087.6) Los religionistas deben funcionar en la sociedad, en la industria y en la política como individuos, no como grupos, partidos ni instituciones. Un grupo religioso que tiene la presunción de funcionar como tal, aparte de las actividades religiosas, se torna inmediatamente un partido político, una organización económica o una institución social. El colectivismo religioso debe limitar sus esfuerzos al progreso de la causa religiosa.

Este es precisamente uno de los mayores problemas de la religión organizada. El intento de funcionar como un sistema social aparte o inserto en un sistema social ya establecido. Por ejemplo, el excesivo protocolo de procedimientos, la adquisición y construcción de bienes materiales y una excesiva mecanización y regulación de actividades, solo provoca, aunque se niegue, una expresión de colectivismo social, una especie de “país” dentro de otro país. Esto está provocando agotamiento, porque el deber espiritual de la religión se ha desviado al deber colectivo, social y material de la misma. Se han impuesto "cargas" que Jesús no ha pedido ni exigido.

Jesús fundó la Religión de la Experiencia Viviente en Dios. El no pretendía que sus discípulos fundasen una comunidad aparte de la sociedad humana de sus días. El deseaba que aquellos nacidos del Espíritu, beneficiasen como Sal de la Tierra y Luz del mundo a la misma Sociedad Humana que ya existía, y lo harían espiritualizando cada área de la Humanidad, sin crear una “mini sociedad”. Así, el seguidor de Jesús, se envuelve en la aventura transformadora del mundo.

El gran desafío de las personas religiosas que sobreviven en las mismas iglesias, está en "no perder el rumbo" al descuidar su espiritualidad interior, mientras navegan por este difícil mar de la transición humana. Tal como declaran los Documentos, la religión organizada es solo un "capullo" de transición temporal en ésta época humana. Finalmente el verdadero concepto de Jesús sobre el Reino emergerá victorioso como una mariposa.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Preguntas y respuestas breves sobre la muerte

Pregunta: ¿Por qué fallecemos y que significado tiene?

Respuesta: La muerte es una consecuencia natural de vivir en el espacio-tiempo. El desgaste de los elementos y reconfiguración es permamente. Las galaxias, soles, piedras y animales mueren y no son inmunnes al paso del tiempo. En el caso de los humanos como Hijos de Dios, sin embargo, la muerte representa la ruptura del cascarón y capullo para una nueva manifestación de vida superior que ahora mismo ya se está gestando en nuestro interior, y que tiene como objeto liberarnos para la aventura eterna de crecimiento. Entonces, desde la perspectiva cósmica no morimos realmente. Solo hacemos una metamorfosis.

Pregunta: ¿Por qué sufrimos tanto al perder a los seres queridos? 

Respuesta: Los seres humanos amamos asociarnos con otras personalidades y durante la vida creamos lazos naturales, dignos e inevitables. Sin embargo, el dolor causado por la separación temporal de la muerte es más bien un producto del efecto que causa en otras personas, la falta de información y temor morboso ante la misma. En esta Era humana presente aún se aprecia de ésta forma e incluso se rehuye enseñarla en los colegios. Es tratada como tabú. En los planetas avanzados la muerte ya se visualiza como literalmente un "viaje al extranjero".  La certeza de la vida se impone y ésta se considera una especie de "graduación". Incluso, en dichas esferas más avanzadas, los accidentes de las épocas pasadas ya han mermado. La muerte como sueño y viaje se puede hasta programar, con ceremonias hermosas de partida y traslado.

Pregunta: ¿Podemos "entrenarnos" para morir?

Respuesta: En cada despedida, en cada atardecer, en cada separación y en cada fracaso podemos practicar la dura gimnasia del espíritu, aprender a "soltar" y ejercitar el sano desapego. El amor basado en la confianza cósmica percibe con seguridad que nunca nos separaremos realmente sino que las despedidas son solo aparentes. Si aprendemos a fracasar con elegancia ante los problemas, saber rendirnos en el momento inevitable tras luchar, y a dejar el ego de lado y dejar la sensación de control, estaremos soltando lastre. Y podemos entrenarnos para morir cada noche y en cada despertar. Algún día ese despertar será el definitivo.

Las "resurrecciones de época" y explicaciones...

Pregunta: 

y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 53y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.”
La explicación a éste fenómeno es que efectivamente ocurrió una resurrección tras la resurrección de Jesús (y algunas personas los vieron.
Hola AJ. Me surge una pregunta respecto al texto citado: Si se supone que las reglas dicen que uno es resucitado en el primer mundo morontial, y si otra regla es que los resucitados no tienen permiso para volver a la Tierra o de comunicarse con los que todavía viven acá, entonces -cuál es la razón por lo que se hizo una excepción en esta ocasión?

Entiendo que la resurrección de Jesús y su cuerpo morontial fue un caso especial, pero -por qué los demás?

Respuesta:

En realidad todos a simple vista podríamos cometer un error al intentar hacer un sincretismo forzado (de frase por frase) entre dos informaciones distintas pensando en que son equivalentes en la entrega de la información. El objetivo de la entrada pasada era que las personas de tendencia bíblica lleguen a conclusiones internas que la misma Biblia entrega y que son perfectamente coherentes incluso con los hechos descritos en los Documentos. La verdad es universal.

Pero NO hay que intentar hacer un sincretismo de equivalencia de expresiones textuales entre la narrativa de los Documentos y la Biblia. Por lo tanto, no analizo la Biblia con las gafas de Urantia, ni a Urantia con las gafas de la Biblia, o busco un equilibrio entre ambas. Intento analizar por separado ambas obras. Lo bello es que ambas en muchos campos tocan la misma sinfonía de la verdad general, pese a sus diferencias en detalles.

Ciertamente una de esas obras, y sabemos cuál,  ha sufrido la degradación natural de algunas expresiones y narrativas por el paso del tiempo. Pero por otra parte, eso no elimina del todo los importantes datos que la Biblia puede darnos. Pero en dicho análisis, sobre todo al analizar una cuestión como la resurrección, prefiero hacerlo por la senda separada.

El caso de ésta entrada ya es automáticamente es distinto, porque lo hago para contestar una pregunta interesante en torno a los Documentos y la información de contraste en la Biblia o vicerversa. Pero se me hace necesario clarificar los hechos para no generar confusiones o hacer intentos para "encajar todo" principalmente teniendo claro que la información de las Escrituras bíblicas parece muchas veces un Colage de datos, tal como veremos en este estudio.

Algo que NO podía explicar por razones obvias (que se salen del análisis científico que hago en el texto bíblico) de la entrada pasada, es que la Revelación posterior y ampliada de los Documentos nos comenta que dicha Resurrección Grupal SI ocurrió tras la Resurrección de Jesús, y en esa parte la Biblia concuerda perfectamente. (Notaremos que en los detalles, también hay concordancia, pero lo veremos después).

Sin embargo, dicho despertar masivo NO ocurrió en la Tierra sino en las Salas de Estancia de los mundos moronciales, algo narrado en el Documento 189:

189:3.2 (2024.4) El circuito de los arcángeles operó entonces por primera vez desde Urantia. Gabriel y las huestes de arcángeles se trasladaron al sitio de la polaridad espiritual del planeta; y cuando Gabriel dio la señal, se transmitió su voz al primero de los mundos de estancia del sistema diciendo: «Por mandato de Micael, ¡dejad que se levanten los muertos de una dispensación de Urantia!» Entonces, todos los sobrevivientes de las razas humanas de Urantia que habían caído en el sueño desde los días de Adán, y que aún no habían sido juzgados, aparecieron en las salas de resurrección del grupo de mundos de estancia, prontos para la investidura morontial. En un instante de tiempo, los serafines y sus asociados se prepararon para partir hacia los mundos de estancia. Ordinariamente estos guardianes seráficos, anteriormente asignados a la custodia de grupo de estos mortales sobrevivientes, habrían estado presentes, en el momento del despertar, en las salas de resurrección del grupo de mundos de estancia, pero en este momento se encontraban en este mundo mismo porque la presencia de Gabriel era necesaria aquí en relación con la resurrección morontial de Jesús.

Notemos por favor estas expresiones. Se dice que éstos muertos fueron “levantados” en las salas de resurrección. Se usa la misma expresión sin importar sí es en los "cielos" o en la tierra. Ahora bien, para entender este asunto y la transferencia de información a los libros sagrados, notemos estas otras declaraciones y comentarios:

49:6.2 (568.5) De vez en cuando, por decisión de las autoridades planetarias o de los gobernantes del sistema, se conducen resurrecciones especiales de los sobrevivientes durmientes. Estas resurrecciones ocurren por lo menos cada milenio de tiempo planetario, cuando no todos pero «muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán». Estas resurrecciones especiales dan ocasión para movilizar grupos especiales de seres ascendentes para el servicio específico en el plan del universo local para la ascensión mortal. Existen tanto razones prácticas como asociaciones sentimentales relacionadas con estas resurrecciones especiales.

Notemos que una expresión bíblica (de Daniel) se asocia a este fenómeno grupal. Mirad ahora este párrafo crucial:

49:6.7 (569.2) Así pues los sobrevivientes durmientes de una edad planetaria son repersonalizados en las llamadas dispensaciones. Pero respecto de las personalidades no salvables de un reino, no se encuentra presente ningún espíritu inmortal para actuar con los guardianes de grupo del destino, y esto constituye la cesación de la existencia de la criatura. Aunque algunos de vuestros registros han descrito estos acontecimientos como tomando lugar en los planetas de la muerte mortal, en realidad ocurren en los mundos de estancia.

La frase anterior es vital. La repito:


"Aunque algunos de vuestros registros han descrito estos acontecimientos como tomando lugar en los planetas de la muerte mortal, en realidad ocurren en los mundos de estancia".

Parece que hay un fenómeno de reflectividad de información. En otras palabras, serafines, y habitantes moronciales (de otros planetas) que estaban en la capital moroncial, presenciaron la resurrección dispensacional asociada a la de Jesús:

189:3.5 (2025.1) Éste es pues el relato de los acontecimientos de la resurrección de Jesús visto por los que tuvieron la oportunidad de presenciarlos mientras realmente ocurrían, sin las limitaciones de una visión humana parcial y restringida.

Volvamos ahora a Mateo. Notamos que el relato de Mateo 27:53 dice que se “aparecieron a muchos” pero no especifica a quiénes…

También se habla de la “Santa Ciudad”, pero no se declara que sea Jersualén… Perfectamente esta Santa Ciudad puede ser la Ciudad Celestial descrita en Hebreos y en otros relatos, la llamada “Jerusalén de arriba” la cual es una referencia a las ciudades moronciales. Notemos entonces la frase de Mateo:

“y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de Jesús, entraron en la santa ciudad y se aparecieron a muchos”.

Así que de la misma forma como en los Documentos se explica el fenómeno de reflectividad y que muchas pinceladas de declaraciones ocurren (de otras frases proféticas) en relación a moroncia, es posible que el escritor que insertó esa frase o cuña en Mateo haya tenido acceso a un sueño o revelación personal similar a la de Pablo, en donde su Ajustador o Serafín le entregó un poderoso flash de esa escena celestial de una resurrección masiva, de los habitantes celestiales contemplándola,  y luego se insertó en la narrativa, en dónde el contexto nos hace creer a simple vista que dicha resurrección física de los santos ocurrió en la Tierra.

Esta información también es importante, porque algunas declaraciones de los profetas se cumplirán realmente en los mundos de las estancias, por ejemplo, aquellas relativas a que no habrán enfermedades, ni calor ni sol abrasador,etc. Miremos:

(299.5) 27:1.5 El último reposo del tiempo ha sido disfrutado; el último sueño de transición ha sido experimentado; ahora os despertáis a la vida imperecedera en las orillas de la morada eterna. «Y ya no habrá más sueño. La presencia de Dios y de su Hijo están ante vosotros y vosotros sois eternamente sus servidores; habéis visto su rostro y su nombre es vuestro espíritu. No habrá noche allí; y no necesitan de la luz del sol, porque la Gran Fuente y Centro les da luz; vivirán por siempre y para siempre. Y enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron».

domingo, 18 de febrero de 2018

Un estudio sobre la Resurrección en la Biblia


Este tema lo escribo no para causar controversia con las personas ancladas en sus creencias religiosas ni en sus expectativas. De hecho, prefiero que NO lo compartan con nadie. Que sea solo para edificación personal. Es para quiénes necesiten descubrir realmente la verdad, y puedan analizar con altura de miras una Esperanza Bíblica que debe ser explicada correctamente para no generar falsas expectativas.

En anteriores entradas, ya se han mostrado las evidencias bíblicas que revelan esta verdad. Una verdad que armoniza con la Biblia, los hechos, la realidad y el sentido común. También, aunque puede ser desconcertante descubrirla, finalmente nos hace valorar con urgencia cada segundo de este regalo maravilloso que es la vida, y nos apresura a prepararnos para la siguiente etapa en nuestro camino al Padre.

Tal como se analizó en un artículo anterior, son las cartas apostólicas y evangelios las que nos dan la luz verdadera y actualizada sobre la esperanza de la resurrección. Pablo mismo escribió:

“pero ahora se ha hecho claramente patente mediante la manifestación de nuestro Salvador, Cristo Jesús, que ha abolido la muerte, pero ha arrojado luz sobre la vida y la incorrupción mediante las buenas nuevas, para las cuales fui nombrado predicador y apóstol y maestro” – 2 Timoteo 1:10,11.

Notamos que la manifestación del Jesús resucitado es el fundamento de las buenas nuevas, pero también notad que ha “arrojado luz sobre la vida y la incorrupción”.  Esto nos muestra que aunque hubieron casos de resurrecciones anteriores, éstas más bien eran una especie de revivificaciones, ya que esas personas que despertaron en sus mismos cuerpos volvieron a morir con el tiempo. Solo la resurrección de Jesús arrojó luz y entendimiento sobre la dimensión del concepto de la Resurrección y el Destino de los resucitados.

Partiendo por ésta revelación podemos y debemos edificar nuestras conclusiones. En la carta a los Corintios el apóstol escribe después de hablar sobre la resurrección de Cristo:

“No obstante, alguien dirá: “¿Cómo han de ser levantados los muertos? Sí, ¿con qué clase de cuerpo vienen?”.  ¡Persona irrazonable! Lo que siembras no es vivificado a menos que primero muera;  y en cuanto a lo que siembras, no siembras el cuerpo que se desarrollará, sino un grano desnudo, sea de trigo o cualquiera de los demás”. – 1 Corintios 15: 35-37

Pablo contesta la pregunta “¿Cómo han de ser levantados los muertos? Sí, ¿con qué clase de cuerpo vienen?”.  Y es notable que en ninguna parte se aluda a una resurrección terrestre en cuerpos materiales como segunda opción. Si ésta hubiese sido una cuestión tan importante y necesaria para millones de seres humanos, ¿por qué Pablo no dedica ni una sola línea a comentarlo? Más bien habla de lo irrazonable que es pensar en una resurrección en la carne y argumenta: “en cuanto a lo que siembras, no siembras el cuerpo que se desarrollará, sino un grano desnudo, sea de trigo o cualquiera de los demás”. Luego añade como definición:

Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, se levanta en incorrupción. Se siembra en deshonra, se levanta en gloria. Se siembra en debilidad, se levanta en poder.  Se siembra cuerpo físico, se levanta cuerpo espiritual. Si hay cuerpo físico, también lo hay espiritual.  Así también está escrito: “El primer hombre, Adán, llegó a ser alma viviente”. El último Adán llegó a ser un espíritu dador de vida. No obstante, no es primero lo que es espiritual, sino lo que es físico, después lo que es espiritual. El primer hombre procede de la tierra y es hecho de polvo; el segundo hombre procede del cielo.  Tal como el que fue hecho de polvo [es], así aquellos hechos de polvo [son] también; y tal como el celestial [es], así los que son celestiales [son] también.  Y así como hemos llevado la imagen de aquel hecho de polvo, llevaremos también la imagen del celestial”. – 1 Corintios 15:42-49

Pablo define la resurrección. La explica y aclara. En el capítulo habla de Jesús como el precursor de esta resurrección. El se presentó con el cuerpo glorioso que tendremos al resucitar. Un cuerpo similar al que tenemos, pero sin imperfecciones, que resalta la belleza interior y es de una naturaleza incorruptible. Los Evangelios muestran que era un cuerpo que cambiaba de aspecto (los discípulos tuvieron dificultades para identificar a Jesús), podía atravesar paredes y adquirir características sólidas de forma temporal. Una naturaleza que no está sujeta al tiempo y al espacio.

Puede que algunos insistan en que ésta es la esperanza para un grupo pequeño que espera reinar con Cristo, y que los hombres pre-cristianos no tenían esa esperanza. Sin embargo, es notable la claridad de la explicación que entregan las cartas apostólicas. Notemos sobre ellos:

Por fe Abrahán, cuando fue llamado, obedeció, y salió a un lugar que estaba destinado a recibir como herencia; y salió, aunque no sabía adónde iba. Por fe residió como forastero en la tierra de la promesa como en tierra extranjera, y moró en tiendas con Isaac y Jacob, herederos con él de la mismísima promesa.  Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos verdaderos, cuyo edificador y hacedor es Dios” – Hebreos 11:8-10.

Notamos como Abrahán aún cuando ya había llegado a la tierra de la promesa, esperaba una ciudad. ¿Qué ciudad? El mismo Pablo nos explica:

En fe murieron todos estos, aunque no consiguieron [el cumplimiento de] las promesas, pero las vieron desde lejos y las acogieron, y declararon públicamente que eran extraños y residentes temporales en la tierra.  Porque los que dicen tales cosas evidencian que buscan solícitamente un lugar suyo propio.  Y sin embargo, si verdaderamente hubieran seguido acordándose de aquel [lugar] de donde habían salido, habrían tenido la oportunidad de volver. Pero ahora procuran alcanzar un [lugar] mejor, es decir, uno que pertenece al cielo. Por lo tanto, Dios no se avergüenza de ellos, de ser invocado como su Dios, porque les tiene lista una ciudad” – Hebreos 11:13-16.

Notamos que se nos dice que patriarcas que murieron se consideraron residentes temporales en la tierra, y que ellos anhelaban un lugar que pertenece al cielo, ya que Dios les tiene lista una ciudad. Recordemos que justamente Abrahán esperaba esa ciudad. Se nos dice que desean “alcanzar un lugar mejor”, uno que “pertenece al cielo”.

“[Hubo] mujeres [que] recibieron a sus muertos por resurrección; pero otros [hombres] fueron atormentados porque rehusaron aceptar la liberación por algún rescate, con el fin de alcanzar una resurrección mejor” – Hebreos 11:35

Notamos como estos profetas anhelaban una “resurrección mejor”, una resurrección no temporal y efímera como la resurrección de muestra que hicieron Elías y Eliseo (1Re 17:17-24; 2Re 4:32-37; 13:20, 21). Esta expresión (“resurrección mejor”) se parece a aquella que dice que ellos desean “alcanzar un lugar mejor”, uno que “pertenece al cielo”. Notemos ahora:

Y, no obstante, todos estos, aunque recibieron testimonio por su fe, no obtuvieron [el cumplimiento de] la promesa,  puesto que Dios previó algo mejor para nosotros, para que ellos no fueran perfeccionados aparte de nosotros” – Hebreos 11:39,40.

Pablo indica que los cristianos podrían ser resucitados sin esperar largos milenios como los hombres precristianos, pero muestra finalmente que ellos no serían perfeccionados aparte de los cristianos, lo cual señala que el destino (y tipo de resurrección) tanto de los creyentes como de los profetas antes de Cristo es la misma Ciudad Celestial. Esto se confirma en la misma carta a los hebreos:

“Mas ustedes se han acercado a un monte Sión y a una ciudad de[l] Dios vivo, a Jerusalén celestialy a miríadas de ángeles,  en asamblea general, y a la congregación de los primogénitos que han sido matriculados en los cielos, y a Dios el Juez de todos, y a las vidas espirituales de justos que han sido perfeccionadosy a Jesús el mediador de un nuevo pacto” – Hebreos 12:22-24

Notamos que los habitantes de esa ciudad son: ángeles, la congregación de los primogénitos y “la vida de justos que han sido perfeccionados”. Esta es la misma expresión ya analizada de Hebreos 11:40 en relación a los profetas.  Notamos que éstos justos se diferencian de los ángeles y los cristianos, y por lo tanto, son los patriarcas y profetas que esperaban una resurrección celestial. Evidentemente fueron resucitados después de la resurrección de Jesús y para cuando Pablo escribió sus palabras, ya estaban en los cielos. Esto sin duda, también aparece revelado en la Biblia:

7 Ahora bien, a cada uno de nosotros se le dio bondad inmerecida según la manera como el Cristo dio por medida la dádiva gratuita. 8 Por lo cual él dice: “Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos; dio dádivas [en] hombres”. 9 Ahora bien, la expresión “ascendió”, ¿qué significa, sino que también descendió a las regiones inferiores, es decir, a la tierra? 10 El mismísimo que descendió también es el que ascendió muy por encima de todos los cielos, para dar plenitud a todas las cosas. - Efesios 4 (T.N.M)

Aquí Pablo habla de que los cristianos reciben dones y llegan a ser dádivas en hombres gracias al que primero descendió a la Tierra. El texto es muy  interesante. Por ejemplo, en la cita está separado "Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos" de "dio dádivas [en] hombres". El explica que de la misma forma como él asciende literalmente también descendió. Además cuando asciende luego da la plenitud, es decir el Espíritu Santo que sería derramado sobre sus discípulos que serían dádivas. Claramente la expresión "Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos"  es una cita pero que contiene otro elemento aparte de "dio dádivas en hombres".

El siguiente comentario es un tanto técnico pero explica a lo que Pablo se refería con la frase, “llevó cautiva la cautividad” o traducido también  "cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos", "CUANDO ASCENDIO A LO ALTO, LLEVO CAUTIVA UNA HUESTE DE CAUTIVOS, Y DIO DONES A LOS HOMBRES". 

""También le parece claro al escritor que, de acuerdo con el uso en las Escrituras, la frase “llevaste cautiva la cautividad” se refiere a la liberación de amigos cautivos. Esta frase ocurre solo dos veces en al Antiguo Testamento—en el Salmo 68:18 que cita el Apóstol y en el cántico de Débora y Barac (Jueces 5:12): “Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.”

Considerada solo como una frase, puede significar una de dos cosas: (1) llevar como prisioneros una cantidad de enemigos, o (2) llevar como recapturados una cantidad de amigos, que habían sido previamente capturados por un enemigo. La segunda parece ser la interpretación más natural y es obviamente el significado de Jueces 5:12, el único pasaje en el cual el contexto determina el significado. Se implica claramente por las palabras, Jueces 4:16, que Barac no tomó prisioneros: “Todo el ejército de Sísera cayó a filo de espada, hasta no quedar ninguno.” La cautividad que llevó Barac tiene que haber sido el Israel cautivo.

Esta, entonces, no es solo la interpretación natural, sino la interpretación escritural que sugiere Efesios 4:8-9—que Cristo descendió al Hades, y luego ascendió al cielo (encima de todos los cielos), llevando a una multitud que ÉL ha liberado (capturado) de la cautividad.-- (Del Comentario de las Santas Escrituras de John Peter Lange, vol.12)""
Notamos claramente cómo Pablo puede estar hablando de un grupo puntual de personas escogida que resucitaron (estaban cautivos de la muerte),  durante el periodo de la muerte resurrección y ascensión de Cristo.

El evangelio de Mateo sorprende al añadir otros fenómenos prodigiosos no referidos por ningún otro evangelio: un temblor de tierra, el rajarse de las rocas, las tumbas que se abren, y los muertos que resucitan y visitan la ciudad santa de Jerusalén, apareciéndose a muchos.

Algunos han dado explicaciones simbólicas a dichos sucesos, otros dicen que lo que se quiso decir es que el temblor hizo que los cadáveres se vieran en las calles expulsados por la fuerza del movimiento.

 52Y las tumbas conmemorativas se abrieron y muchos cuerpos de los santos que se habían dormido fueron levantados 53 (y algunas personas, saliendo de entre las tumbas conmemorativas después que él fue levantado, entraron en la ciudad santa), y se hicieron visibles a mucha gente. - Mateo 27

 ¿Es posible que una serie de cadáveres estuviesen expuestos tres días y luego entrasen en la ciudad? ¿Era posible que con las estrictas leyes judías sobre los cadáveres las mujeres fueran a la tumba de Jesús con un camino infestado de muertos expulsados? ¿Por qué no se comenta ese incidente en los otros relatos? ¿Es posible que los cadáveres llegaran tan lejos como a la Ciudad misma? ¿Acaso eso no habría provocado un incidente sanitario y religioso que hubiese provocado verdaderas cuarenteas perturbando las fiestas judías?

“y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormidose levantaron; 53y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.”

La explicación a éste fenómeno es que efectivamente ocurrió una resurrección tras la resurrección de Jesús (y algunas personas los vieron). Se nos habla de los “santos”, lo que indica que eran los fieles precristianos. Todo indica que fué una Resurrección gloriosa tal cómo ocurrió con Jesús. Y partieron a las otras moradas celestiales. Esto fué asociado con su posterior ascensión de la Tierra. Ellos serían los “cautivos” llevados a lo alto.

Esto también explica que durante los siglos que transcurrieron desde la muerte de ellos hasta su resurrección, no fueron llevados inmediatamente a los cielos. La resurrección de Jesús marcó el inicio de su liberación de la muerte. Entonces después de dicha resurrección sí resucitaron.

Antes de eso estuvieron durmiendo en la muerte aguardando una resurrección, y esto perfectamente armoniza con las declaraciones en Hechos que dice que "David no ascendió a los cielos" tras morir (Hechos 2:34) y que hasta la venida de Jesús, "Ningún hombre ha ascendido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre". (Jn 3:13). Esto es en relación a la resurrección celestial. Es correcto que desde Adán hasta la muerte y resurrección de Jesús no había acontecido ninguna resurrección celestial. Los fieles estaban durmiendo en la muerte, aunque esperaban la gloria celestial tal como hemos visto en este tema.

Teniendo claro las declaraciones en las cartas apostólicas podemos ahondar en lo que ellos realmente creían. ¿Qué nos dicen las Escrituras Hebreas? Sorprendente hay muchas declaraciones que se ocultan y no se resaltan y son éstas:

Job dijo lo siguiente:

"Y yo mismo bien sé que mi redentor vive, y que, al venir después [de mí], se levantará sobre [el] polvo. Y después de mi piel, [que] han desollado..., ¡esto!  Aun reducido en mi carne # contemplaré a Dios, a quien aun yo contemplaré por mí mismoy [a quien] mis ojos mismos ciertamente verán, pero no algún extraño." Job 19: 25-27  - TNM
# Nota: "Aún reducido en mi carne" significa: Lit.: "Aun fuera de mi carne", o: "Aun aparte de mi carne".

Queda patente que resurrección anhelaba Job. (Véase 1 Juan 3:2).
 
Otro caso. El Salmo 17:15 dice:

"En cuanto a mí, en justicia contemplaré tu rostro; [ciertamente estaré satisfecho cuando despierte [a ver] tu forma]" - TNM

 "En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;
estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza"  - Reina Valera 1995. (Véase 1 Juan 3:2)

" ¡Con tu mano, SEÑOR, sálvame de estos mortales que no tienen más herencia que esta vida! Con tus tesoros les has llenado el vientre, sus hijos han tenido abundancia, y hasta ha sobrado para sus descendientes.  Pero yo en justicia contemplaré tu rostro; me bastará con verte cuando despierte" -  NVI

Nota: Es interesante destacar el versículo 14 según la TNM:

"de los hombres de [este] sistema de cosas, cuya parte correspondiente está en [esta] vida" - Sal. 17:14

"Sistema de cosas" aquí significa: "de la duración de la vida". Heb.: me·jé·ledh.

 El Salmista anhelaba mucho más que esta vida. Su esperanza de estar satisfecho sería "despertar para ver" la gloria celestial tal como declara el versículo 15.

Así que lejos de creer que todos los hombres antes de Cristo eran de inclinación terrenal o se conformaban con un rancho, esto nos demuestra lo contrario.

También esta el Levita Asaf quién dijo de si mismo:

" Guiásteme en tu consejo: y después [me recibirás con gloria]¿A quién tengo yo en los cielos? Y contigo [nada quiero en la tierra]. Desmáyase mi carne y mi corazón, ¡ó roca de mi corazón! que mi porción es Dios para siempre. " Salmo 73: 24-26 - RV 1865.

(Es interesante como vierte la TNM "sola" el vr. 24 [me llevarás] aun a la gloria y no "me recibirás" como vierten muchas otras traducciones):

24 Con tu consejo me guiarás,
y después me llevarás aun a la gloria.

25 ¿A quién tengo yo en los cielos?
Y además de ti, de veras no tengo otro deleite en la tierra.

26 Mi organismo y mi corazón han fallado.
Dios es la roca de mi corazón y la parte que me corresponde hasta tiempo indefinido.

La esperanza de Asaf se hace patente.

La resurrección de los santos del AT (Antiguo Testamento) ocurriría cuando viniera el Mesías. Reiteramos, ellos esperaban una resurrección cuando se revelara el Mesías (e incluso "se levantara sobre el polvo"). De hecho, Job (citado anteriormente dice):

"Y yo mismo bien sé que mi redentor vive, y que, al venir después [de mí], se levantará sobre [el] polvo. Y después de mi piel, [que] han desollado..., ¡esto!  Aun reducido en mi carne contemplaré a Dios, a quien aun yo contemplaré por mí mismo, y [a quien] mis ojos mismos ciertamente verán, pero no algún extraño." Job 19: 25-27  - TNM 

¿Nota usted que está hablando de la Resurrección del Mesías? Después de ese evento, vendría la resurrección de los fieles.

De acuerdo con el registro, un rabino había dicho sobre otro santo precristiano:

“R. Jeremías mandó: ‘Cuando me sepulten póngame calzado en los pies y un cayado en mi mano, y tiéndanme de lado, para que cuando venga el Mesías yo esté listo’”. (cit. en Lightfoot, Commentary of the New Testament from the Talmud and Hebraica)

Mucha de esta enseñanza rabínica contenía elementos de verdad. El Mesías, en su más estricto sentido, fue revelado en la resurrección, y es obvio que Cristo produjo las resurrecciones (de algunos santos) como parte de los primeros frutos de Su obra.

El evento se entreteje naturalmente con las enseñanzas del NT como lo que Jesucristo le dijo a María en el cap. 11 de Juan, las palabras de Pablo en cuanto a Cristo, las primicias (plural), y luego los frutos siguientes. Y Cristo llevando cautiva la cautividad (llevando los santos del Seol al primer cielo). Por lo tanto, tanto Abrahán y todos los fieles precristianos fueron resucitados tras la resurrección de Jesús y emprendieron el viaje para la ciudad celestial y las muchas moradas. 

Ante estas declaraciones explícitas, hay ciertas palabras de Jesús con un gran contenido de luz:

“Pero yo os digo que muchos de las partes del este y el oeste vendrán y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos, mientras que los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera. Allí es donde serán el llanto y el crujir de sus dientes." (Mateo 8:11.12)

Notamos como se usa la expresión "reino de los cielos". En otra ocasión, Jesús se refirió a esta misma escena al responder a la pregunta: “Señor, son unos pocos los que se salvan?” (Lucas 13:23). Como parte de su respuesta, se vuelve a mencionar a los patriarcas judíos como parte del reino:

 “Ahí es donde serán el llanto y el crujir de sus dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero ustedes mismos arrojados fuera.Además, personas vendrán de las partes orientales y occidentales, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios” (Lucas 13:28,29).

Es interesante que cuando Jesús nos habla de esos patriarcas, nos comenta sobre la resurrección, y claramente no lo hace en sentido simbólico:

”Pero el que los muertos son levantados, hasta Moisés lo expuso, en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehová ‘el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob’”. – Lucas 20:37

Algunos le han tratado de dar un simbolismo a Abrahán, Isaac y Jacob, pero Jesús mismo en otras ocasiones también habló de que él estaría en esa mesa con sus apóstoles (Lucas 22:30). Ciertamente los apóstoles no eran figuras simbólicas.

Si Abraham (Jehová), Isaac (Jesús) y Jacob (que según se cree por algunos,  fuese solo un grupo pequeño con esperanza celestial) son los únicos que se supone que habitarán el cielo, entonces ¿a quiénes representan los “muchas gentes de las partes del este y el oeste”, que “estaban a la mesa con ellos en el reino de los cielos? (Mateo 8:11). En el contexto, Jesús estaba elogiando la fe del centurión gentil al afirmar que muchos gentiles estarían en el reino de los cielos, mientras que los “hijos del reino” (los líderes religiosos del tiempo de Jesús) no lo estarían. La incorporación de estos “muchos de Oriente y Occidente” a “Abraham, Isaac y Jacob” ¡resultarían en muchos más seres humanos en el cielo que sólo unos pocos con esperanza celestial! Además, destruiría la ironía implícita en las palabras de Jesús. Si usted toma sus palabras en sentido literal, Jesús está diciendo que los creyentes gentiles van a estar con los patriarcas judíos en el cielo en lugar de los líderes religiosos judíos contemporáneos. ¡Esas serían las palabras impactantes a sus oyentes!

 Mayores problemas se encuentran con las palabras de Jesús en Lucas. “En la mesa en el reino” Otra vez habla de “la gente del este y del oeste, del norte y del sur” recostados a la mesa. Sin embargo, Jesús añade otro grupo, además de los famosos patriarcas judíos: “… cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios , y vosotros echados fuera , “Si Abraham , Isaac y Jacob son personas figurativas, a qué o quiénes representan “todos los profetas”? Se desprende de esta escena celestial que incluye a los hombres y mujeres del “gran salón de la fe” en Hebreos, capítulo 11 (no olvidemos que hubo profetisas en el Antiguo Testamento). Sin duda, Jesús estaba diciendo que todos los grandes personajes del Antiguo Testamento iban a estar con los creyentes gentiles en el reino celestial. El apóstol Pablo dijo de estos hombres y mujeres de fe esperaban la ciudad celestial tal como ya hemos analizado (Hebreos 11:13-16; compare Hebreos 11:8-10; Hebreos 12:22, 23 y 13:14). 

Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú [estarías allí]” – Salmos 139:8

Nos queda claro cual era la Esperanza de los fieles precristianos. La resurrección de Jesús y las cartas de Pablo arrojan más luz al explicar que el reino sería en los cielos y no en la Jerusalén terrestre (sino en la Ciudad Celestial), tendremos un cuerpo glorioso y que las esperanzas mesiánicas no se cumplirían realmente en este mundo, sino en las moradas celestiales. Si no había total claridad sobre dicha esperanza, las declaraciones explícitas en las cartas apostólicas lo dejan más que claro.

Hay otras interrogantes asociadas a ésta cuestión que se plantean quiénes se enfrentan a esta verdad. Estas serán vueltas a analizar en una próxima entrada.

jueves, 15 de febrero de 2018

Un error en la interpretación bíblica

Uno de los errores más frecuentes en el análisis bíblico consiste en sostener que hay una especie de equidistancia o equilibrio que forzosamente debe ejecutarse bajo la premisa o paradigma mental de que todas las partes de la Biblia tienen la misma validez o peso.

Sucede que a menudo se usan los pasajes proféticos o simbólicos que hablan en alegoría para someter y gobernar las declaraciones directas de las cartas apostólicas (que son la última luz en revelación bíblica), y NO al revés. Se somete lo claro y directo al lenguaje figurado y profético. 

Pero lo claro y directo debe gobernar a lo simbólico y no al revés.

Por ejemplo, una creencia de ciertos grupos religiosos es pensar que Cristo y sus fieles descenderán a la Tierra para vivir en este planeta, en una especie de “descenso” celestial para tener a Jerusalén como una “sede” para gobernar la Tierra. Sin embargo, llegan a esas conclusiones al basarse en ciertas declaraciones alegóricas y proféticas de las escrituras hebreas alusivas al judaísmo. También se utiliza el libro de Apocalipsis, que es altamente simbólico, para llegar a esas conclusiones.

Sin embargo, las cartas apostólicas y algunas declaraciones no alegoricas de los Evangelios aluden con claridad y de forma explícita a que los fieles estarán en el cielo y que el concepto de “reino” es más que un mero reciclaje del judaísmo. Pero lamentablemente se utiliza la premisa mental errónea de intentar “equilibrar” o incluso someter estas declaraciones explícitas a comentarios simbólicos o con significados bajo el contexto judío.

Esto mismo le ocurre a otros grupos que intentan que declaraciones del “antiguo testamento” gobiernen a otras declaraciones posteriores de los cristianos. Por ejemplo, así se habla de un mandato “universal” en torno a la sangre, otros justifican los diezmos e incluso hay pequeños grupos seudo cristianos que se visten como los profetas e imitan a los israelitas (Perú).  Durante la Edad Media, la Iglesia de Roma usó precisamente esa “regla” del supuesto equilibrio para justificar las “guerras santas”, tomando los modelos de las “guerras santas” del antiguo Israel, pese a las declaraciones posteriores de Jesús.

Por ejemplo, la creencia en la literalidad de los 1440.000 (expresada en el libro simbólico de Apocalipsis) como único grupo con esperanza celestial gobierna finalmente otras expresiones directas que no fueron dadas en libros simbólicos, sino como declaraciones y directrices claras que indican  que en el primer siglo la puerta para el crecimiento de los primeros cristianos no tenía límites ni restricciones, sino “que todo el que invoque el nombre de Jehová” podía ser aceptado por Dios. De hecho, Pablo comentó que los cristianos de sus días eran la descendencia de Abrahán (Heb. 2:16) y este mismo Pablo explica que hay algo realmente literal en el asunto de la posibilidad de salvación para muchos, una cantidad innumerable: “Por lo tanto, también, de un solo [hombre], y este como si estuviera muerto, nacieron [hijos] como las estrellas del cielo en multitud y como las arenas que están a la orilla del mar, innumerables” – Hebreos 11:12. Sharon Turner, un historiador de Inglés, calculó que para finales del siglo I los cristianos llegaron al número de unos 500.000 aproximadamente. Esto tiene cierta veracidad, ya que para el mismo día fundacional del movimiento cristiano, se bautizaron unas 3000 personas (Hechos 2:41). Poco después se habla de que unos 5000 varones se hicieron cristianos (Hechos 4:4). Poco después se dice que “siguieron añadiéndose creyentes en el Señor, multitudes de varones así como de mujeres” (Hechos 5:14, véase Hechos 6:7). Y si sumamos los otros cristianos “verdaderos” en siglos posteriores, aun suponiendo que hubiesen sido muy pocos, durante los primeros siglos, el número de 144.000 claramente debe haber sido sobrepasado.

Método Por lo tanto, si queremos llegar a conclusiones correctas debemos entender estos aspectos:

1- La Biblia presenta una Revelación progresiva sobre Dios, su propósito (llamado a veces por Pablo “secreto sagrado”).

2- Las declaraciones directas posteriores contienen la revelación más clara y actualizada sobre los declaraciones del Antiguo Testamento, libros proféticos y altamente simbólicos.

3- Deben separarse los Libros directos de los llamados libros Proféticos y Simbólicos. Recuerde que la agrupación del orden en que están colocados los libros tampoco es determinante porque aquello no significa luz cronológica. Incluso aunque el Apocalipsis se encuentre ubicado posterior a las cartas apostólicas, sus declaraciones altamente simbólicas siempre estarán bajo la dirección de las declaraciones más directas de los Evangelios y Cartas Apostólicas. Así, el supuesto debate entre los distintos grupos que intentan pugnar por sus interpretaciones bíblicas y del mismo Apocalipsis se elimina y diluye al aceptar la autoridad de las cartas y evangelios para guiar las creencias, y no al revés. ¡Cuantas sectas, grupos y religiones se evitarían con esa regla!

4- Aunque las declaraciones sobre Dios y su propósito en el Antiguo Testamento y en los Libros tienen un valor de enseñanza, ejemplo y fidelidad inspiradora en la actitud de los personajes, esto no quiere decir que todas sus acciones, declaraciones o lenguaje simbólico se encuentre en una posición equidistante o superior a la que trajo Cristo y sus apóstoles.


sábado, 10 de febrero de 2018

Descubrimientos fascinantes sobre Júpiter

Antes de seguir recomiendo ver primero este interesante vídeo de Fon Ramos:


Véase también:

http://www.europapress.es/ciencia/astronomia/noticia-mision-juno-revelado-equivocacion-total-jupiter-20180111122303.html


Júpiter efectivamente podría ser catalogado como una especie de Sol que “abortó” en su permanencia como tal. Son asombrosos éstos descubrimientos porque insinúan que prácticamente Júpiter no tiene un núcleo sólido (tal como se pensaba antes), o si lo tiene, es casi indetectable y muy insignificante. Sin embargo, ahora la expresión científica más precisa es que Júpiter "tiene un núcleo enorme y difuso" de gases de otra densidad. Los Documentos asombrosamente dicen:

57:5.10 (656.6) Júpiter y Saturno, siendo derivados del mismo centro de la enorme columna de gases solares sobrecalentados, contenían tanto material solar altamente recalentado que relucían con luz brillante y emitían enormes volúmenes de calor; fueron en realidad, por un corto plazo tras su formación como cuerpos espaciales separados, soles secundarios. Estos dos, los más grandes de los planetas del sistema solar, hasta la fecha siguen siendo en gran parte gaseosos, no habiendo llegado siquiera a enfriarse aún hasta el punto de la condensación o solidificación totales.

La frase anterior podría entenderse como si dejara abierta la posibilidad de un núcleo pequeño interior sólido, pero sin embargo, debemos contrastarla con el contexto inmediato:

57:5.11 (656.7) Los núcleos gaseosos en contracción de los otros diez planetas pronto alcanzaron la etapa de solidificación y así empezaron a atraer hacia sí cantidades cada vez mayores de materia meteórica que circulaba por el espacio cercano.

Entonces notamos por contraste que de alguna forma se nos está dando a entender que los núcleos de los dos gigantes no son sólidos, puesto que a diferencia de éstos, los núcleos de los otros planetas sí lo son. Entonces la frase anterior sobre Júpiter y Saturno cobra más fuerza:

“no habiendo llegado siquiera a enfriarse aún hasta el punto de la condensación o solidificación totales”.

La inexistencia de un núcleo sólido, y la realidad de una especie de zona difusa y enorme, según las últimas evidencias científicas, da un respaldo a la Revelación.

"Confirmando"

"Confirmando el Libro de Urantia a través de las Ciencias" es el blog de nuestro amigo Christian. Coloca enlaces relativos a noticias de la Ciencia y como ésta ha ido confirmando las declaraciones de los Documentos. Sin duda le recomiendo:

http://confirmandoellibrodeurantia.blogspot.cl/

jueves, 8 de febrero de 2018

Nuevas evidencias de la actividad remota del Hombre

A diferencia de J. L. Camacho de "Mundo Desconocido", Fon Ramos evita caer en los delirios de las teorías conspiranoicas y a menudo sube interesantes vídeos sobre descubrimientos científicos oficiales que a los lectores de Urantia nos debería llamar la atención. Uno de éstas investigaciones tiene que ver con un fósil hallado en Israel:



Los Documentos ya nos hablan de la actividad humana incluso hace más de 400.000 años (y no como origen a África). El vídeo insinúa una tupida y amplia población humana dispersa. Los Documentos nos cuentan que en esas fechas, más de 500 millones de seres humanos habitaban la Tierra. 

También se nos habla de la inserción de esa nueva raza aludida en el vídeo y que serían los anditas (15.000 años) que aparece como agregador genético a las razas modernas, eliminando al "hombre anterior".

Si eres lector de la Revelación, sería bueno que en los "comentarios" de ésas páginas y noticias, a veces sutilmente pudieses "sembrar" estas concordancias en torno a los Documentos.

domingo, 4 de febrero de 2018

Entre los Atlantes y los Elfos

Desde tiempos remotos ha existido el rumor de una raza superior descendiente de los dioses que fundó civilizaciones desaparecidas. La mítica Atlántida es un ejemplo de ello.

En la mitología griega, Hiperbórea era una región situada en las tierras desconocidas. Se decía que fueron los primeros hombres que venían más allá del océano. De los hiperbóreos se decía que eran inmortales, además de ser descritos como dioses. Autores modernos adscritos al esoterismo nazi, relacionado con el Tercer Reich de Adolf Hitler, posteriormente postularon una teoría en la que a Hiperbórea la consideraron un posible origen de la "raza aria".

Otros autores también sabían de estas pistas y crearon fascinantes historias de ficción basadas en esa información ya distorsionada. J. R. R. Tolkien, el creador del “Señor de los anillos”, estuvo fuertemente influenciado por esas tradiciones nórdicas y otras fuentes del Mediterráneo que aludían a esa Era pérdida. En su mitología ficticia Tolkien habló de los Valars, unos seres espirituales. Luego se habla de los Elfos, unos seres inmortales. Ellos son de aspecto nórdico, rubios y bellos.

Estas razas son de origen celestial, y miran a las estrellas. Efectivamente venían de las estrellas, de Jerusem.

En esa historia se habla de las “tierras imperecederas” (el destino final de Frodo). Milenios  antes del “retorno del rey”, cerca de esas tierras estaba Númenor, una especie de isla que fue hundida posteriormente por un castigo divino. El primer rey de Númenor fue Elros, llamado Tar-Minyatur, el hijo de Eärendil y Elwing, los cuales eran medioelfos. De la hecatombe sólo se salvaron los Fieles liderados por Elendil, que desembarcaron en la Tierra Media y fundaron los reinos del Norte (Arnor) y del Sur (Gondor). Notamos como las dinastías y linajes reales provienen de estas mezclas entre elfos y hombres. En el mismo final del “retorno del rey”, vemos el matrimonio entre un descendiente de los reyes de Gondor con una Elfo.

El llamado "derecho divino" de los reyes humanos, aún el acto de veneración hacia ellos, son recuerdos de un "eco" sobre un linaje especial perdido en la tradición.

70:6.4 (790.1) A la larga, se llegó a considerar sobrenatural la sucesión de los reyes; se creyó que la sangre real se remontaba a los tiempos del séquito materializado del Príncipe Caligastia. De este modo los reyes se convirtieron en personalidades de fetiche y se les temió sobremanera.

La historia de Númenor recuerda a la leyenda platónica de la Atlántida, una isla con una civilización muy próspera que debido a una catástrofe natural acabó hundida bajo el mar. De esos linajes vinieron los líderes que crearon las varias civilizaciones superiores. El mismo Hitler sabía que algo de ésa historia era real.

Los Documentos de Urantia nos revelan que tanto Dalamatia como el primer y segundo Edén fueron la cuna de civilizaciones superiores perdidas. La raza nodita y posteriormente la raza adanita (violeta) fueron la realidad de lo que en el futuro se conocería legendariamente como los atlantes y en la literatura fantástica de Tolkien, como los elfos. Y precisamente la mezcla racial de estos pueblos con las razas nativas dio origen a los anditas, estableciendo los primeros linajes de la nobleza inca, nórdica, egipcia, india, japonesa, china, griega, etc. En todos estos pueblos, vemos la aparición de una casta original pelirroja o rubia, tal como vimos en “crónicas de los anditas”. 

Los anditas eran viajeros empedernidos, similares a los elfos de Tolkien, que siempre llegaban a nuevas costas y eran considerados "dioses". De esa forma, pasaron por el pacífico hasta llegar a Isla de Pascua y Perú.

Efectivamente la primigenia realeza humana viene de éstos orígenes, hoy llevada al extremo fantasioso de los reptilianos, volviendo un poco burdo un asunto que efectivamente tuvo su origen real, un pueblo violeta venido de las estrellas.

viernes, 2 de febrero de 2018

Las señales de la verdad en todas partes

Uno de los temas que he querido tocar desde hace mucho,  es como el "perfume" de la verdad aparece en todas partes, como elementos fragmentados por aquí y por allá.

Los Documentos de Urantia tienen la virtud de unir las piezas, y nos hacen "encajar todo". Pero es interesante un examen de las pistas sueltas en la tradición histórica y hoy llevada culturalmente incluso a la literatura,  el teatro y cine.

En las siguientes entradas analizaré esta deuda pendiente en torno a los Documentos y la realidad.