Los Documentos nos ofrecen
información específica sobre la penetración de los anditas hacia el oriente.
Recordemos que partieron sus migraciones desde la zona del Medio Oriente. Ellos
comienzan a migrar hacia el oriente y occidente.
(873.1) 78:5.5 Los anditas
emigraron no sólo a Europa, sino también
al norte de la China y la India, en tanto que muchos grupos penetraron en
los apartados rincones de la tierra como
misioneros, maestros y mercaderes.
(872.6) 78:5.2 Estos
anditas introdujeron nuevos adelantos en Eurasia y África del norte. Desde
Mesopotamia hasta Xinjiang [Sinkiang],
la cultura andita dominó, y la migración constante hacia Europa fue continuamente
contrapesada por los recién llegados de Mesopotamia.
(873.2) 78:5.6 Gran parte de esta raza se trasladó a la
China a través de Xinjiang así como el Tíbet y añadió cualidades deseables a la cepa china más reciente. De
cuando en cuando pequeños grupos se abrieron camino hacia el Japón, Formosa,
las Indias Occidentales y el sur de China, si bien muy pocos entraron en el sur
de la China por la ruta costanera.
Notamos que esta raza
superior penetra el norte de China, a través de la región de Xianjiang. ¿Se ha
descubierto evidencia de una misteriosa raza en esas regiones de China? Los
descubrimientos de varias momias así lo confirman.
Desde 1980 unas momias de
4,000 años de antiguedad, perfectamente preservadas, comenzaron a aparecer en
un desierto chino remoto justamente en Xinjiang y en el Tarim. Tuvieron pelo
largo, rojizo-rubio, con rasgos europeos, y al parecer no representaban a los
antepasados de las personas Chinas de hoy en día. Eran muy altos y con ropa
claramente diferente. Los arqueólogos
ahora piensan que pueden haber sido los ciudadanos de una antigua civilización
de Arios que existieron en el este.
(878.2) 79:1.1 En las
tierras bajas del Turquestán, los anditas fueron rodeando los lagos interiores
por el oeste llegando así a Europa, mientras que desde las tierras altas de la
región hicieron una infiltración hacia el este. El Turquestán oriental (Xinjiang [Sinkiang]) y, en una medida menor, el
Tíbet, fueron las vetustas compuertas a través de las cuales estos pueblos de
la Mesopotamia penetraron las montañas hacia las norteñas tierras del hombre
amarillo. La infiltración andita en la India se desplegó desde las alturas
del Turquestán hacia el Pendjab y desde las tierras de pastoreo iraníes a
través de Beluchistán. Estas migraciones primitivas no constituían en ningún
modo conquistas, más bien eran parte del continuo éxodo de las tribus anditas
hacia el oeste de la India y China.
(878.3) 79:1.2 Persistieron centros de entremezclada
cultura andita durante casi quince mil años en la cuenca del río Tarim en
Xinjiang y, hacia el sur, en las regiones altas del Tíbet, donde los anditas y
andonitas se habían mezclado vastamente. Hacia el este, el puesto más avanzado de la verdadera cultura andita
estaba en el valle del Tarim. Allí establecieron sus colonias y comenzaron
a mantener relaciones comerciales, hacia el este con los progresistas chinos y
hacia el norte con los andonitas. En
aquellos días, la región del Tarim era de tierras fértiles y lluvias abundantes.
Hacia el este estaba la extensa pradera de Gobi, donde los pastores
gradualmente se iban volcando hacia la agricultura. Esta civilización, que en su momento rivalizó con la de la propia
Mesopotamia, se perdió cuando cambiaron los vientos llevando las lluvias hacia
el sudeste.
(885.2) 79:6.5 Hace veinte
mil años los antepasados de los chinos habían construido una docena de
primitivos centros de cultura y enseñanza, especialmente a lo largo de los ríos
Amarillo y Changjiang [Azul o Yangtze]. Ahora
esos centros comenzaban a ser reforzados con la llegada de un caudal constante
de pueblos de mezcla superior que provenían de Xinjiang y del Tíbet. La
migración desde el Tíbet hacia el valle del río Changjiang no se propagó tanto
como en el norte, ni tampoco eran los centros tibetanos tan avanzados como
aquellos de la cuenca del Tarim. Pero ambos movimientos llevaron consigo hacia
el este y las colonias ribereñas cierta cantidad de sangre andita.
(886.3) 79:7.2 Los centros
culturales del norte ubicados a lo largo del río Amarillo habían sido siempre
más progresistas que las colonias del sur sobre el río Changjiang. En unos pocos miles de años, después de
la llegada de estos mortales superiores, si bien escasos en números, las
colonias a lo largo del río Amarillo se adelantaron a las aldeas del río
Changjiang alcanzando una avanzada posición en comparación con sus hermanos del
sur, posición que aún mantienen.
(886.5) 79:7.4 Las olas
más recientes de anditas llevaron consigo parte de los avances culturales de la
Mesopotamia; esto es particularmente cierto respecto a las últimas olas de
migración desde el oeste. Ellas
mejoraron notablemente las prácticas económicas y educacionales de los chinos
norteños, y aunque su influencia sobre las culturas religiosas de la raza
amarilla fue efímera, sus posteriores
descendientes contribuyeron en gran medida al subsiguiente despertar
espiritual. Pero las tradiciones anditas de la belleza del Edén y Dalamatia
tuvieron su influencia sobre las tradiciones chinas. Las primitivas leyendas
chinas ubicaban «la tierra de los dioses» en el oeste.
(886.6) 79:7.5 El pueblo
chino no comenzó a construir ciudades ni iniciarse en la producción de
manufacturas hasta después del año 10.000 a . de J.C., tras los cambios climáticos en el
Turquestán y la llegada de la última
inmigración andita. La infusión de esta nueva sangre no agregó mucho a la
civilización del hombre amarillo, pero
sí estimuló un adicional y rápido desarrollo de las tendencias latentes de los
superiores linajes chinos. Desde Honan hasta Chensi los potenciales de una
civilización avanzada comenzaban a materializarse. Los trabajos en metales y
todas las artes de manufacturas datan de aquellos días.
Hoy los Chinos por su
nacionalismo tienen dificultades para aceptar que parte de su inteligencia y genética
fue estimulada por estos anditas, descendientes de los “dioses”, Adán y Eva.
(879.5) 79:1.8 Pero aún en
el siglo veinte de la era cristiana quedan
rastros de sangre andita entre los turanianos y tibetanos, como se puede ver en
los tipos rubios que a veces se hallan en estas regiones. Los primeros
anales chinos registran la presencia de nómades
de cabellos rojos al norte de las pacíficas colonias del río Amarillo, y aún se
conservan pinturas que prueban fielmente la presencia del tipo rubio andita y
del moreno mongol en la cuenca del Tarim
de hace tiempo.
Efectivamente, hoy existen
en China, algunas misteriosas poblaciones con niños rubios, y también las
pinturas en dónde aparecen Maestros chinos con rasgos nórdicos que enseñan a
discípulos chinos más típicos. En la región de Liquian precisamente hay
personas chinas con pelo rubio o de color claro, ojos azules o verdes, y el
tono de piel más blanco. Muchas teorías de los historiadores modernos han
intentado explicar este misterio. Lo cierto es que pruebas genéticas realizadas
han demostrado que poseen un 56% de ADN caucásico. Con el tiempo, los anditas
al mezclarse con los pueblos circundantes se volvieron hábiles guerreros.

Se nos declara que Gengis
Kan era descendiente de los anditas, y hay evidencia que lo demuestra. La
matriarca del pueblo de Gengis declaró que ellos eran descendientes de seres
divinos con “cabellos de oro”. Las crónicas declaraban que Gengis era alto,
de una piel blanquecina sombreada, de ojos azul gris y cabellos largos de color
marrón rojizo”. Esto demuestra que efectivamente la raza andita penetró en esas
tierras.
Notamos la certeza de la
información que nos entregan los Documentos de Urantia, y como esta raza aparece en los
albores de todos los pueblos. A continuación, os dejo unos enlaces con unos
Documentales sobre las momias rubias de china y los chinos rubios: