viernes, 15 de septiembre de 2017

Porque se volverá inevitable un conflicto

Este tema es una continuación de la entrada de más abajo sobre las alertas que están saltando en estas horas por la crisis de Norcorea. 

Meses atrás los analistas eran escépticos con la posibilidad de un conflicto en el Asia Pacífico. Ahora algunos ya están más conscientes que la posibilidad de una guerra es real y con sustento. Si analizamos la Historia, siempre se repite el mismo patrón. Las guerras mundiales no aparecieron de un día a otro. Fueron procesos que se gestaron por años y de pronto explotaron. Lo que ocurre hoy con Norcorea lleva años gestándose, pero la diferencia es que ahora el límite se rebasa y sobrepasa. Por eso, la guerra puede ocurrir en cuestión de días. 


En el siglo XIX se pensaba que la civilización humana había llegado a su cúspide y que jamás ocurriría una guerra después de las guerras europeas napoleónicas o la sangrienta guerra civil de Estados Unidos. ¡No se repetirían esos horrores decían los historiadores! Había optimismo con el humanismo y revolución industrial científica. 


Pero la I guerra mundial derrumbó esos sueños.  Décadas después Hitler era el anfitrión de numerosas naciones en los Juegos Olímpicos. El líder alemán parecía un personaje extraño, y nadie se imaginaba que desataría una guerra meses más tarde con aquellas naciones a las cuales recibió de forma hospitalaria. 


Hoy Corea del Norte es como el Japón de la II Guerra Mundial, un país casi feudal. Los Documentos comentan sobre estas naciones:


71:1.24 (801.12) El fracaso de la integración estatal resulta en la reversión a las condiciones de las técnicas gubernamentales anteriores al estado, tal como el feudalismo del medioevo europeo. Durante estas edades de oscurantismo se vino abajo el estado territorial y hubo una reversión a los grupos pequeños de los castillos, la reaparición de las etapas evolutivas del clan y la tribu. Aún ahora existen en Asia y África semiestados de esta índole, mas no todos constituyen reversiones evolucionarias; gran parte son los núcleos de los estados del futuro en su etapa embrionaria.


Uno de esos estados embrionarios era Japón, que con el precio terrible de una Guerra Mundial y la detonación de bombas atómicas, salió de esa fase casi medieval. 


Corea del Norte es casi el único país ermitaño del mundo y que no ha logrado la etapa de transición integradora internacional, a la vez que se suma a los estándares globales. 


Es esa etapa transitoria de feudalismo con el fuerte virus de la soberanía nacional lo que está causando agitación al mundo. Y Estados Unidos, Rusia y China también desean preservar su supremacía nacional, con la diferencia que ya no son reinos feudales.



En un mundo atrasado como el nuestro, una etapa evolutiva mejor implica la muerte de la anterior. Sin embargo, la etapa anterior se resistirá y causará tensión porque se aferrará a existir, a las formas en las que cómodamente existe. Por eso, todo cambio implica agitación, conflicto y crisis.

El paso de la Monarquía absolutista y tiránica a un sistema algo mejor implico la resistencia de lo más antiguo y un baño de sangre en la Revolución Francesa.

Las acciones de Corea del Norte como un Feudo con el derecho de la autodeterminación en pleno siglo XXI representan la resistencia a la evolución que significa un grado de integración global.

Una guerra mundial logrará que las naciones vuelvan a considerar si es necesario un verdadero cambio de paradigma para ceder sus soberanías a un gobierno representativo de la Humanidad. Pero el precio de la transición puede ser terrible y apocalíptico.

Estas horas y días será determinantes.