En las pasadas entradas
llamadas “Crónicas de los Anditas” notamos que los Anditas llegaron al Pacífico
y establecieron el linaje Inca. También penetraron según la evidencia recogida
en algunas tribus circunvecinas que mantienen rasgos anditas.
Véase:
Sin embargo, la cepa
mestiza naranja (gigante) y azul (de aspecto blanco) fue absorbida por la raza roja
y amarilla combinadas. En esa entrada
analizamos que ambas dieron origen a las civilizaciones de Centroamérica y México.
Además estudiamos que el hombre blanco
(con los genes anditas) llegó 500 años antes del descubrimiento de América, a Norteamérica, con los Vikingos.
Véase:
En esa entrada escribí lo
siguiente:
"Notamos que antes de la
llegada de Adán, tanto la raza verde como la naranja tenían características
gigantes. Esto, unido a que fueron instruidos en las escuelas de Dalamatia,
significó que ese conocimiento sin duda lo canalizaran en formidables
construcciones en América, puesto que se mestizaron con los miembros de la raza
roja que llegaron a nuestro continente:
(727.2) 64:7.5 Al
abandonar a Asia los sobrevivientes de linaje relativamente pura de laraza
roja, había once tribus, y sumaban un poco más de siete mil hombres,
mujeres y niños. Estas tribus fueron acompañadas por tres grupos reducidos de descendencia
mestiza, siendo el más grande de los cuales una combinación de las razasanaranjada
y azul. Estos tres grupos nunca llegaron a fraternizar plenamente
con el hombre rojo y al poco tiempo se trasladaron hacia el sur hasta México y
América Central, donde se juntaron más adelante con un grupo pequeño
mezclado de amarillos y rojos. Todos estos pueblos cruzaron entre sí y fundaron
una raza nueva y amalgamada que era mucho menos belicosa que los hombres rojos
de sangre pura. En cinco mil años esta raza amalgamada se subdividió en
tres grupos, estableciendo así las respectivas civilizaciones de México,
Centroamérica y Sudamérica. La rama sudamericana sí recibió una
pizca de la sangre de Adán".
Parece ser que la mezcla
con la raza azul (con la que se casarían en Europa los adanitas), y con los
amarillos y rojos estabilizó y elevó a los naranjas, creando una raza superior
que fundó las civilizaciones de México y Centroamérica. Es posible que éstos líderes ancestrales de éstos pueblos, al ser instruidos en las escuelas del Príncipe, volvieran como grandes Maestros:
(743.8) 66:3.7
Cerca de la sede central del Príncipe moraban seres humanos de todos los
colores y estratos.
(743.9) 66:3.8 El personal corpóreo del Príncipe, incesantemente reunía a los elementos superiores de las tribus circundantes y, tras haber adiestrado e inspirado a estos estudiantes, los enviaba de regreso en calidad de maestros y dirigentes de sus pueblos respectivos.
(743.9) 66:3.8 El personal corpóreo del Príncipe, incesantemente reunía a los elementos superiores de las tribus circundantes y, tras haber adiestrado e inspirado a estos estudiantes, los enviaba de regreso en calidad de maestros y dirigentes de sus pueblos respectivos.
(751.2) 66:7.7
Entre los estudiantes más recientes capacitados en Mesopotamia para trabajar
con sus razas respectivas figuraban los andonitas de las tierras altas de la
India occidental juntamente con representantes del hombre rojo y del hombre
azul; aún más adelante, también se acogió un número limitado de la raza
amarilla.
Luego ellos eran enviados
a sus grupos raciales para transmitir las enseñanzas de los “dioses”. Sabemos entonces que los rojos y azules se mestizaron con algunos naranjas (de mayor altura). Y parece que este proceso de difusión tardó mil años:
(743.10) 66:4.1 La llegada
del séquito del Príncipe produjo profunda impresión. Bien que se requirieron
casi mil años para difundirse las nuevas al extranjero.
Sabemos
que durante el periodo anterior a la rebelión, el Séquito se abstuvo de revelar
conocimientos prematuros a los humanos:
(749.5) 66:6.3
Los cien de Caligastia —graduados de los mundos de estancia de Satania— bien conocían las artes y la cultura de Jerusem,
pero dichos conocimientos son casi inútiles en un planeta salvaje, poblado por
humanos primitivos. Estos seres sabios sabían que no convenía emprender la
transformación repentina, o la elevación masiva, de las razas primitivas de
aquella época. Bien comprendían la lenta evolución de la especie humana, y
prudentemente se abstuvieron de todo intento radical para modificar el modo de
vida del hombre en la tierra.
Sin embargo, esto se vino abajo. Los rebeldes cambiaron esa prudencia al estallar la revuelta planetaria y unirse a Caligastia:
(758.6) 67:5.1 Se
intentó la reorganización completa y radical de todo el mundo; la revolución
desplazó a la evolución como política de progreso cultural y mejoramiento
racial. Avanzó repentinamente la condición cultural entre los residentes
temporales superiores, los que se habían capacitado parcialmente en Dalamatia y
sus alrededores.
Esto explicaría que se
comenzara a enseñar las técnicas arquitectónicas de Jerusem, incluyendo la forma
piramidal, y explicaría como llegó esa información a México y Centroamérica
(Culturas Azteca y Maya). Si unimos el hecho que a los naranjas les gustaba levantar piedras, ésto explicaría, como ahora guiados y fusionados con razas más intelectuales, pudieron crear esos centros de Civilización.
Aunque posteriormente los anditas puros no fraternizaron con los del
norte, posiblemente, algunos pueblos Incas también deben haber enviado unos pocos emisarios a las culturas del norte, ya que hay leyendas en Centroamérica de
dioses blancos que enseñaron cultura, sin necesariamente procrear con ellos.
Los aztecas hablan de Quetzalcóatl que
fue un hombre rubio, blanco
y alto que les enseñó muchas cosas nuevas. No podemos afirmar si realmente éste
era un andita, o un descendiente de ellos que hizo de maestro, o más bien el
resultado del mestizaje de los naranjos, azules y amarillos, o una combinación
de ambas situaciones. Lo claro es que es patente la conexión con Dalamatia.
Además, es interesante que
los pueblos amerindios supieran del desastre en Bablot y la gran Torre. En 1542
Fray Diego Duran narra que viejos indígenas
sacaban a colación leyendas tribales de una época en que había existido «hombres
de monstruosa estatura que aparecieron y tomaron posesión del país... Y estos
gigantes, al no encontrar la forma de llegar al Sol, decidieron construir una
torre tan alta que su cúspide llegara al Cielo».
Lo anterior claramente se
parece al suceso de la Torre de Bablot o Babel. ¿Habrán llegado a América
algunos Noditas? No lo sabemos, ya que no se declara el destino de los rebeldes
del séquito corpóreo.

(758.2) 67:4.4 Los
rebeldes del séquito, privados del sustento espiritual, a la larga murieron por
causa natural. Y gran parte de la idolatría subsiguiente de las razas humanas
surgió del deseo de perpetuar la memoria de estos seres enaltecidos de los
tiempos de Caligastia.
Podemos estar casi seguros
que los antepasados instruidos en Dalamatia o sus alrededores tras la rebelión
tuvieron “contacto con los noditas y sus descendientes” y esto sin duda permitió
el florecimiento de los asentamientos piramidales de Centroamérica y México.
Ahora bien, los pueblos como Isla de
Pascua y los Incas junto a sus pirámides y monumentos, son producto de las
tradiciones edénicas y de los anditas posteriores.
Pero parece evidente ya sea por ambos medios (pueblos instruidos por noditas y anditas) que se derramó a la Tierra algo de la cultura de Jerusem, y esa información se trasladó a la Tierra aunque distorsionada y adaptada al ambiente más primitivo. Pero aunque la información estaba deteriorada, su efecto fue tan poderoso que levantó aquellas obras y civilizaciones que nos fascinan hasta hoy.
Pero parece evidente ya sea por ambos medios (pueblos instruidos por noditas y anditas) que se derramó a la Tierra algo de la cultura de Jerusem, y esa información se trasladó a la Tierra aunque distorsionada y adaptada al ambiente más primitivo. Pero aunque la información estaba deteriorada, su efecto fue tan poderoso que levantó aquellas obras y civilizaciones que nos fascinan hasta hoy.