sábado, 14 de septiembre de 2019

Una comprensión madura sobre el Diluvio


La historia del Diluvio no se basa en un mito irreal. Efectivamente grandes inundaciones afectaron el mundo cercano al Edén:

(890.8) 80:2.4 Por las épocas de estos cambios climáticos en África, Inglaterra se separó del continente, y Dinamarca emergió del mar, mientras que el istmo de Gibraltar, que protegía la cuenca occidental del Mediterráneo, cayó como resultado de un terremoto, de manera que este lago interior se elevó rápidamente al nivel del Océano Atlántico. Acto seguido se sumergió el puente terrestre siciliano, creando de esta manera un solo Mar Mediterráneo y conectándolo con el Océano Atlántico. Este cataclismo de la naturaleza inundó decenas de asentamientos humanos y ocasionó la mayor pérdida de vidas por inundación de la entera historia del mundo.

(891.1) 80:2.5 Esta inundación de la cuenca del Mediterráneo limitó inmediatamente los movimientos de los adanitas hacia el oeste, mientras que el gran influjo de saharianos los llevó a buscar salidas para su población en aumento hacia el norte y el este de Edén. A medida que los descendientes de Adán se trasladaban hacia el norte desde los valles del Tigris y del Eufrates, se encontraron con barreras montañosas y con el por entonces más expandido Mar Caspio.

(874.7) 78:7.2 Durante miles de años tras la sumersión del primer Edén, continuaron elevándose las montañas a lo largo de la costa oriental del Mediterráneo y las del noroeste y noreste de Mesopotamia. Cerca de 5000 a. de J.C. se aceleró considerablemente esta elevación de las tierras altas, lo cual, juntamente con mayores nevadas en las cordilleras del norte, produjo cada primavera inundaciones inauditas por todo el valle del Eufrates. Estas inundaciones primaverales fueron empeorándose cada vez más de tal modo que, a la larga, los habitantes de las regiones fluviales se vieron obligados a irse a vivir en las tierras altas del este. Durante casi mil años decenas de ciudades quedaron prácticamente abandonadas debido a estos vastos diluvios.

Desde tiempos remotos cuando Dalamatia fue inundada hay recuerdos de vastos cataclismos. Inundaciones posteriores asociadas al Primer Jardín, al Mar Mediterráneo, en el Mar Negro y en el Mar Caspio sumaron a éstas tradiciones. Y más recientemente las grandes inundaciones de Mesopotamia también sumaron a la creación posterior del “Diuvio Universal”. La arqueología y geología han demostrado la existencia de éstos varios diluvios locales y dispersos.

Los adanitas y anditas (que exploraron hasta el último rincón del globo) llevaron éstos recuerdos sumados de hechos diferentes, pero fundidos y resumidos en una gran narrativa. Es frecuente que hechos históricos similares pero separados por siglos, vistos desde una perspectiva más lejana, suelen ser refundidos en un gran acontecimiento. Así el “Diluvio” adquirió un carácter global. De hecho, los últimos anditas llevaron los recuerdos a varias zonas del desastre más cercano a la época de Noé. Pero un Diluvio global simultáneo en un solo momento es otra cuestión:

78:7.4 (875.1) Son universales las narrativas tradicionales de una época en la cual el agua cubría la superficie entera de la tierra. Muchas razas conservan la historia de un diluvio mundial en alguna edad pasada. La historia bíblica de Noé, el arca y el diluvio es invento del sacerdocio hebreo durante su cautividad en Babilonia. No ha habido nunca una inundación universal desde que se estableció la vida en Urantia. El único tiempo en que la superficie de la tierra estuvo completamente cubierta de agua fue durante aquellas edades arqueozoicas, antes de que despuntara la tierra.

La imposibilidad simultánea de un Diluvio global al mismo tiempo se observa en las dunas de los desiertos, el gran cañón de EEUU,  y otros depósitos que  no se forman bajo las aguas rugientes de un Diluvio. Estos requieren no sólo de tiempo, sino también, de tierra seca. Además, es completamente imposible que las plantas sobrevivieran a un año de inundación. Sin embargo, la Biblia indica que una paloma trajo una rama de Olivo, lo cual indica que la inundación, aunque vasta, era un fenómeno local. Además, si la mayoría de los árboles estaban podridos y muertos, y las plantas y cosechas dañadas, ¿cómo se podrían alimentar las decenas de especies animales herbívoras que salieron del arca? Tras el diluvio, se hubiera perdido la producción primaria del planeta, a excepción del fitoplancton. Si el agua era dulce, mataría a los organismos marinos por descompensación osmótica. Si era salada, morirían los de agua dulce y además,  ¿dónde están los tremendos depósitos salados que debería haber? Y no menos interesante es como los canguros y otras especies encerradas en ese continente llegaron a Australia después del hipotético diluvio global, una Isla Continente aislada.

Así que una suma de vastos diluvios que abarcaron una gran zona dio origen a la narrativa posterior. Según los Documentos de Urantia Noé efectivamente existió:

(875.2) 78:7.5 Pero Noé en efecto vivió; era un viñador de Aram, un poblado ribereño cerca de Erec. Llevaba cada año un registro escrito de los días de las crecientes del río. Fue objeto de gran escarnio porque subía y bajaba el valle del río propugnando que se construyeran de madera todas las casas a manera de barcos, y que se subieran a bordo todas las noches los animales domésticos al aproximarse la estación de inundaciones. Iba a los asentamientos ribereños vecinos cada año y les advertía que en tantos días vendrían las inundaciones. Finalmente llegó un año en que las inundaciones fueron aumentadas considerablemente por precipitaciones pluviales insólitas de modo que la crecida repentina aniquiló la aldea entera; sólo se salvaron Noé y su familia inmediata en su casa flotante.

Hoy podríamos calificar a Noé de un climatólogo y científico. Un ecologista que advierte de los peligros de la naturaleza y el cambio climático. Sin embargo, el Diluvio que padeció fue en su región y zona específica del mundo (debido a las causas anteriores descritas).  El hecho de que Noé pudiera anticipar el desastre con su método científico de registros era considerado por las gentes como un sinónimo de un “vidente”. Así se incrusta la idea de que Noé tenía contacto con la Divinidad y Dios le anticipó el desastre.

No abarcó a todo el mundo, y tampoco fue ordenado como un castigo de Dios a los malvados. Esta historia modificada fue diseñada durante el exilio judío en Babilonia:

(875.1) 78:7.4 La historia bíblica de Noé, el arca y el diluvio es invento del sacerdocio hebreo durante su cautividad en Babilonia. No ha habido nunca una inundación universal desde que se estableció la vida en Urantia. 

(874.8) 78:7.3 Casi cinco mil años más tarde, al intentar los sacerdotes hebreos cautivos en Babilonia volver sobre los pasos del pueblo judío remontándose hasta los tiempos de Adán, se toparon con grandes dificultades en reconstruir la historia; a uno se le ocurrió abandonar el esfuerzo, a fin de dejar que el mundo se ahogara en la maldad de la época de la inundación de Noé, y así estar en mejor posición para remontarse al origen de Abraham a partir de uno de los tres hijos sobrevivientes de Noé.

Noé fue un personaje real, su arca y la inundación fueron catástrofes y eventos locales muy impactantes en esa zona. El carácter universal y como castigo divino fue añadido en el exilio muchos siglos después. ¿Hay pruebas bíblicas internas que lo confirmen? Claro que sí.

Los sacerdotes judíos sabían de éstas antiguas inundaciones por los varios registros preexistentes de los cuales hasta los babilonios  y sumerios conocían. Sabían de una aniquilación descontrolada y para nada selectiva en dónde murieron no solo hombres sino también los animales de la región.

Por esa razón tuvieron que crear una explicación en la que Dios también se indignaba con los animales. Eso lo deja ver el mismo Génesis:

De modo que Jehová dijo: "Voy a borrar de sobre la superficie del suelo a hombres que he creado, desde hombre hasta animal doméstico, hasta animal moviente y hasta criatura voladora de los cielos, porque de veras me pesa haberlos hecho". - Génesis 6:7

¿Qué culpa tenían los miles de animales de la maldad del hombre? ¿Por qué le pesa a Dios la creación de éstos seres vivos? Pareciera más bien una destrucción indiscriminada. Esto sería semejante a si Dios al destruir a los malvados en el futuro Armagedón bíblico, aniquilara también los bosques, animales, aves, etc. Esto está en contra de una destrucción selectiva divina. Justamente por esa razón hay grupos evangélicos que argumentan que toda la Tierra será quemada algún día como castigo divino incluyendo a todos sus seres vivos.

Puesto que ese suceso catastrófico natural ocurrió aniquilando gran parte de la creación de la zona, los redactores de la crónica del Génesis necesariamente tenían que declarar que Dios también estaba indignado con los animales y aves.

Otro de los detalles más anacrónicos que se presentan en las Escrituras sobre la narración diluviana es el siguiente:

Después de eso Jehová dijo a Noé: "Entra, tú y toda tu casa, en el arca, porque es a ti a quien he visto justo delante de mí en medio de esta generación. De toda bestia limpia tienes que tomar para ti de siete en siete, el macho y su hembra; y de toda bestia que no es limpia solamente dos, el macho y su hembra; también de las criaturas voladoras de los cielos de siete en siete, macho y hembra, para conservar viva prole sobre la superficie de toda la tierra. - Gen. 7:1-3 (T.N.M)

¿Cómo era posible que Noé supiera la diferencia entre una bestia limpia e inmunda si la Ley de Moisés fue dada muchos siglos después? Solamente con la Ley Mosaica muchos siglos después comenzó a establecerse  un catálogo ceremonial que diferenciaba a los animales limpios de inmundos, algo que finalmente resultó ser muy escrupuloso para el pueblo judío.

Este detalle significativo del Génesis nos hace ver que la narrativa parece haber sido modificada por algún escriba o copista de épocas posteriores que creó y dio forma final al relato registrado en el texto actual.

De hecho, cuando el compilador del relato escribe sobre los animales en el capítulo anterior (Génesis 6) se le olvidó el detalle de las bestias limpias y no limpias:

"Y de veras establezco mi pacto contigo; y tienes que entrar en el arca, tú y tus hijos y tu esposa y las esposas de tus hijos contigo. Y de toda criatura viviente de toda clase de carnedos de cada una, traerás dentro del arca para conservarlas vivas contigo. Macho y hembra serán. De las criaturas voladoras según sus géneros y de los animales domésticos según sus géneros, de todos los animales movientes del suelo según sus géneros, dos de cada uno entrarán a donde ti allí para conservarlos vivos". - Génesis 6:18-20

Notamos el énfasis en que el redactor (atribuyéndole a Dios) hace del ingreso de los animales. Dice que de todas las criaturas (incluyendo a los domésticos que serían llamados  en el futuro inmundos) dos de cada uno ingresarían al arca.

Pero parece que Dios no tomó en cuenta la susceptibilidad de los lectores judíos de la época de Babilonia y el retorno del destierro de los días de Esdras, así que "Dios" un poco se desdice de la instrucción anterior y vuelve a mencionar nuevamente toda la orden pero  de ésta forma:

"Entra, tú y toda tu casa, en el arca, porque es a ti a quien he visto justo delante de mí en medio de esta generación. De toda bestia limpia tienes que tomar para ti de siete en siete, el macho y su hembra; y de toda bestia que no es limpia solamente dos, el macho y su hembra; también de las criaturas voladoras de los cielos de siete en siete, macho y hembra, para conservar viva prole sobre la superficie de toda la tierra". - Gen. 7:1-3

Parece ser que esta enmienda en el relato como segunda orden obedece a que en la época del destierro en Babilonia y en el regreso del exilio para los judíos hubiese sido repulsivo que no se señalase en el relato que no había distinción de animales conviviendo con Noé en el arca. Este detalle lo haría más aceptable para estos judíos que necesitaban restablecer su respeto a la Ley. Esto demuestra que el relato es posterior y se relee con esa cultura judía ya desarrollada.

Y también el redactor del relato bíblico iba a mencionar el detalle de los sacrificios de animales tras la salida del arca. No olvidemos que al momento de la salida del arca los hombres y animales reciben nuevamente el mandato de reproducirse (Gen. 8:17). En la narrativa si Noé hubiese sacrificado a la sola pareja de animales, los habría extinguido como especie.  Por esa razón es necesaria la enmienda de Gen. 7:1-3, ya que en Gen. 8: 20 se indica que se tuvo que sacrificar a los limpios los cuales eran de "siete en siete". De esa forma, calzaría el resto del relato. Pero claramente el escriba comete el desliz de comentar sobre los animales limpios e impuros como si ya Noé hubiese sabido de ellos. Esto nos indica que gran parte del relato es una construcción posterior.

Fue Esdras y un grupo de sacerdotes en Babilonia y tras el retorno de los judíos que hicieron una compilación de los libros sagrados de acuerdo a las necesidades de los judíos repatriados.

El Diluvio, Noé y el arca fueron efectivamente reales. Fue un desastre natural de gran magnitud, sumado a otros desastres anteriores.

Los hebreos de épocas posteriores sabían de ese gran cataclismo(s) y le adjudicaron a Dios la causa de éstos porque era lo común dado el pensamiento religioso de la época (deidades y castigo) y porque Moisés creía en la Providencia y la asociación de los fenómenos naturales a causas divinas. Y en un afán por dejar un modelo aleccionador e inspirador de obediencia para los judíos exiliados y retornados se enfatizó esta historia como un castigo de Dios.

Parece ser que los sacerdotes judíos usaron la historia real del Noé viñador y crearon una especie de novelización  de los hechos destinada a los judíos exiliados y repatriados como primer público lector, en dónde claramente cometieron el desliz comentado en esta entrada. Y quizás ni siquiera fue un desliz por que el mismo Génesis contiene elementos de la Ley aplicados a la cosmología de la creación (El sábado de Dios tras la creación, los animales impuros y puros en el arca, etc). Ellos ni siquiera imaginaban que la Biblia no quedaría únicamente circunscrita al mundo judío sino que con el tiempo llegaría a otros pueblos. Creyeron que el relato solamente sería leído por un universo de lectores hebreos. El hecho, de que el Génesis es una construcción muy posterior queda demostrada en varios deslices cometidos por los escritores. Algunos ejemplos:

“Y el nombre del tercer río es Hidequel; es el que va al este de Asiria. Y el cuarto río es el Éufrates”. – Génesis 2:14

Aquí se narra la ubicación del Jardín de Edén, y se comenta la existencia de Asiria como referencia a este jardín.  Esto demuestra que Asiria ya existía al tiempo de la narración de éste pasaje. Además el redactor habla del rió Hidequel, nombre dado en la época del exilio en Babilonia al río Tigres:

“Y en el día veinticuatro del primer mes, mientras sucedía que yo mismo estaba en la ribera del gran río, es decir, Hidequel” – Daniel 10:4

Y otro detalle que se le escapó al redactor de Génesis:

“Y Abrán siguió a través de la tierra hasta la ubicación de Siquem, cerca de los árboles grandes de Moré; y en aquel tiempo el cananeo estaba en la tierra” – Génesis 12:6.

Las palabras anteriores, por lo tanto, fueron escritas cuando el cananeo ya no estaba en la tierra, una época muy posterior al reinado de David inclusive. El escritor del Génesis tiene claro en que tiempo histórico él se encuentra, y que, por lo tanto, está describiendo una historia del pasado remoto.

Los sacerdotes judíos sabían de las antiguas inundaciones por los varios registros preexistentes de los cuales hasta los babilonios  y sumerios conocían. Sabían de una aniquilación descontrolada y para nada selectiva en dónde murieron no solo hombres sino también los animales de la región. Esta historia base la podemos encontrar en los registros sumerios. Los Sumerios nos hablan de Gilgamesh. Este en su epopeya legendaria visitó a su antepasado Utnapistim, sobreviviente del Diluvio. En la conversación que tuvieron, Utnapistim explicó que se le había dicho que construyera una embarcación e introdujera en ella ganado y bestias salvajes, además de su familia. En esta historia se inserta la idea de que el cataclismo es un castigo de los dioses. Es muy significativo el significado de Utnapistim: "El reposo de los hombres". Precisamente la variante y pronunciación hebrea "Noé" (No - Ah) significa "El traerá descanso o reposo". 

Utnapishtim claramente es Noé. Y las similitudes entre ambos relatos lo confirma. Los sumerios crearon una narración épica de Noé.  Posteriormente los judíos al momento del exilio en Babilonia escucharon mucho sobre la historia del "descanso de los hombres". Seguramente todavía quedaban rastros de los antiguos diluvios en las riberas del Éufrates. Restos de animales y ciudades daban testimonio de las aguas diluviales.  De hecho, Noé vivió cerca de Erec, y los Babilonios consideraban a Erec  la residencia de Gilgamesh. Los habitantes de Erec  se hallaban entre los pueblos que el emperador asirio Asnapar trasladó a Samaria. (Esd 4:9, 10.) Los sacerdotes hebreos al realizar su relato de la creación se toparon con la historia inspiradora de Noé y la tradujeron al hebreo realizando algunos cambios. La adaptaron al monoteísmo e incluyeron el detalle de los animales puros e impuros, entre otras cosas.

El hecho de darle un carácter de dramatismo universal o global en la narrativa judía del Diluvio es común en los escritores bíblicos.

En muchos casos se usa un lenguaje dramático que desde la perspectiva de un observador local pareciera ser global.

Sobre el llamado futuro “Día de Jehová” la Biblia declara:

“Sin falta pondré fin a todo de sobre la superficie del suelo”, es la expresión de Jehová. “Pondré fin al hombre terrestre y a la bestia. Pondré fin a la criatura voladora de los cielos y a los peces del mar, y a los tropiezos con los inicuos; y ciertamente cortaré a la humanidad de la superficie del suelo —es la expresión de Jehová—

“Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.” – Sofonías 1: 2,3, 18

Cómo notamos, si solo tuviésemos la información de Sofonías, inmediatamente llegaríamos a la conclusión de que el Armagedón aniquilará a “todos los habitantes de la Tierra” e incluso ¡hasta los peces del mar! ¿Debe tomarse a fuerza de literalidad el citado pasaje? ¿Qué sucedería si es insertado en una crónica “histórica”?

El Diluvio barrió solo la zona extensa del territorio de Noé. Ese fue el "mundo" para Noé, toda "la creación bajo el cielo".

Pablo también usó una expresión similar para referirse al alcance de la predicación en el siglo I.

"y que se predicaron en TODA la creación que está bajo el cielo. De estas buenas nuevas yo Pablo llegué a ser ministro.”—Col. 1:23.

Pero no hay ninguna evidencia creíble que en TODO el planeta ya habían llegado los misioneros cristianos. Es evidente que se habla desde una perspectiva local.

De modo que Jehová dijo: “Voy a borrar de sobre la superficie del suelo a hombres que he creado, desde hombre hasta animal doméstico, hasta animal moviente y hasta criatura voladora de los cielos, porque de veras me pesa haberlos hecho”. – Gén. 6:7

Para que el Diluvio fuera realmente global, la humanidad también tenía que estar ya habitando GLOBALMENTE la Tierra. De lo contrario no se entiende que aniquile a los animales que moraban en extensas zonas deshabitadas. Esto sería semejante a incendiar una casa para matar a un ratón que la habita. Las personas rara vez meditan en este hecho. Incluso, entrando en la lógica bíblica, la Humanidad malvada de los días de Noé precisamente habitaba concentrada en la zona de Noé. Los textos bíblicos declaran que la expansión por el globo o las islas del mundo, es solo posterior al Diluvio. Es inverosímil que para castigar a los malvados concentrados en una zona, se aniquile a todo el planeta. Esto demuestra que el asunto era local y específico.

78:7.6 (875.3) Con estas inundaciones finalizó la disolución de la civilización andita. Al terminar este período de diluvios, ya no existía el segundo jardín. Únicamente en el sur y entre los sumerios quedaban pocos rastros de su antigua gloria.

Así que ésta narrativa fue uno de los últimos relatos anditas llevados a los rincones del mundo, y así se creó la historia diluviana global. Pero estos vastos diluvios existieron, pero claramente fueron hechos vinculados a los fuertes cambios climáticos. Posteriormente se incluyó a Dios como causante de ésta calamidad. Pero Dios no tiene que ver con los desastres naturales. El Diluvio es el primer gran desastre natural de la narrativa bíblica que fue reinterpretado con una concepción divina posterior. Pero cuando examinamos dicha misma narrativa en sus propios detalles, descubrimos la verdad.

En mi opinión personal, más que discutir la autoría divina de ésta calamidad, la enseñanza radica en que al igual que Noé debemos hacer caso de las advertencias de los expertos. Podemos salvar la vida si tomamos medidas adecuadas que nos protejan del cambio climático y de los desastres naturales.

La necedad, la incredulidad, la poca solidaridad, la pereza y la inacción para tomar medidas preventivas ante los posibles desastres de la naturaleza son las lecciones principales del Diluvio de Noé.