lunes, 8 de abril de 2013

Apocalipsis

El libro de Revelación durante muchos siglos fué puesto en duda en cuanto a su condición de inspirado. Martín Lutero tenía sospechas sobre él y muchos catálogos antiguos no lo contenian por su claro lenguaje judeo-apocalítico similar a otras obras. Revelación recicla varios términos y visiones similares  a obras como Daniel y Ezequiel. Esas obras presentaban un gran simbolismo pictorico destinado a graficar cambios humanos.

 (1500:2) "Unos cien años antes de los tiempos de Jesús y de Juan había surgido en Palestina una nueva escuela de maestros religiosos: los apocalipsistas. Estos nuevos maestros desarrollaron un sistema de creencias que explicaba los sufrimientos y la humillación de los judíos como expiación por los pecados de la nación. Se basaban en las razones históricamente bien conocidas que se habían invocado para explicar el cautiverio en Babilonia y en otros lugares en tiempos pasados. Pero, según enseñaban los apocalipsistas, Israel debía consolarse; los días de su aflicción estaban por terminar; el castigo del pueblo elegido de Dios estaba llegando a su término......». - L.U

 Un estudio objetivo del Apocalipsis de Juan señala que estaba escrito para las iglesias de finales del siglo I, que sufrían la persecusión de la bestia romana. Sin embargo, el Libro de Urantia también reconoce con mucho respeto el gran valor del Apocalipsis, aunque es realista al comentarnos que no fué inmune a los procesos del tiempo que afectan las narrativas:

"Durante su exilio temporal en Patmos, Juan escribió el libro del Apocalipsis, que vosotros ahora tenéis en su forma muy resumida y distorsionada. Este libro del Apocalipsis contiene los fragmentos que quedaron de una gran revelación, porque se perdieron grandes porciones, otras fueron eliminadas después de que Juan las escribiera. Se lo preserva tan sólo en forma fragmentaria y adulterada." - L.U Página 1556

Según los documentos el Apocalipsis presenta estos problemas:

1- Está resumido y distorsionado. Esto último pudo haber sido producto de las traducciones.

2- Solo tiene fragmentos de una gran revelación. Se perdieron grandes porciones.

3- Las lagunas fueron llenadas con otros elementos añadidos a la narrativa.

Un ejemplo del problema lo presentan los documentos. De la página 378 de L.U  transcribo la siguiente cita que permite inferir el criterio de autoridad conferido a Juan como autor de partes de sus escritos en el Apocalipsis o Revelación y la mezcla de presentaciones distintas:

“Éstos son los «siete espíritus de Dios», «como lámparas encendidas delante del trono» que el profeta vio en los símbolos de la visión. Pero no vio los asientos de los veinticuatro centinelas junto a estos siete espíritus ayudantes de la mente. Este registro representa la confusión de dos presentaciones, una referente a la sede del universo y la otra, a la capital del sistema. Los asientos de los veinticuatro ancianos están en Jerusem, la sede de vuestro sistema local de mundos habitados.

Pero acerca de Salvington, Juan escribió: «Y del trono salían relámpagos y truenos y voces» —las transmisiones del universo a los sistemas locales. También visualizó a las criaturas de control direccional del universo local, las brújulas vivientes del mundo sede. Las cuatro criaturas de control de Salvingtón, quienes operan sobre las corrientes del universo, mantienen este control direccional en Nebadon y están asistidas capazmente por el primer espíritu de mente, el ayudante de intuición, el espíritu de «rápido entendimiento». Pero la descripción, en inglés, de estas cuatro criaturas, llamadas bestias, ha sido lamentablemente estropeada. Son de una belleza sin paralelo y de una forma exquisita.”

El apunte del Libro de Urantia es exacto. Aunque la T.N.M  traduce correctamente criaturas vivientes, esto es un ejemplo del problema de muchas traducciones con la transcripción de las palabras con el paso del tiempo. Y parece evidente que los primeros copistas del Libro tuvieron dificultades iniciales en el proceso. Por esa razón existió mucha duda para incluir al Apocalipsis en el Canon Bíblico.

(602.3) 53:1.6 El dragón se volvió finalmente la representación simbólica de todos estos personajes malvados. Cuando triunfó Micael, «Gabriel bajó de Salvington y encadenó al dragón (todos los líderes rebeldes) por una edad». De los rebeldes seráficos de Jerusem se ha escrito: «Y a los ángeles que no mantuvieron su estado primario sino que abandonaron su propia morada, aseguró con fuertes cadenas de oscuridad hasta el juicio del gran día».

Claramente el contenido de las visiones simbólicas es exacto. Pero el mismo Libro nos habla que son representaciones simbólicas. Otro problema es que al ser visiones fragmentadas, es imposible generar un orden de secuencia cronológico de las mismas. Un ejemplo es la visión del Armagedón y posteriormente la visión del juicio de la Ramera, y luego otra vez una visión que supuestamente vuelve a hablar de la Guerra de Dios. Otra situación es que hay narraciones que perfectamente pueden referirse a la descripción de eventos pasados.

(606.2) 53:5.6 «Había guerra en los cielos; el comandante de Micael y sus ángeles lucharon contra el dragón (Lucifer, Satanás y los príncipes apóstatas); y el dragón y sus ángeles rebeldes lucharon pero no prevalecieron». Esta «guerra en los cielos» no fue una batalla física tal como se la puede concebir en Urantia. En los primeros días de la lucha Lucifer permaneció continuamente en el anfiteatro planetario. Gabriel condujo una exposición incesante de los sofismas rebeldes desde su sede central situada en las cercanías. Las varias personalidades presentes en la esfera que tuvieran duda en cuanto a su actitud se trasladaban de uno a otro sitio, escuchando las disertaciones hasta llegar a una decisión final.

Cómo notamos, debemos discernir el simbolismo y su significado. Las declaraciones de Revelación 16 sobre la batalla de Armagedón también se refieren a una guerra no física y que se extiende en un espacio temporal diferente al del hombre, aunque en la visión el cuadro dramático parece ocurrir en un instante.