lunes, 14 de octubre de 2013

¿El inminente colapso de Estados Unidos?

Desde hace años Estados Unidos como gobierno sigue gastando más de lo que produce. Y para seguir funcionando le ha estado pidiendo dinero a muchas naciones, entre ellas China y Japón. Cada año el Congreso Norteamericano debe autorizar el aumento del crédito para pedir más dinero. Ahora se acabó el plazo y pese a las insistencias de Obama, los congresistas están poniendo trabas con el argumento que el gobierno ya está demasiado endeudado. Obama ha tenido que cerrar varias empresas y oficinas estatales y públicas. Pero esto puede ponerse peor:

Si EEUU quiebra, ¿el mundo se colapsa? 
Por Soledad Pellón, de IG Markets

IG. Así lo ha dicho la presidenta del FMI Christine Lagarde en unas declaraciones: “Si la economía de EE.UU. quiebra, podría acarrear una interrupción masiva en todo el mundo”. Pese a que es un escenario que no barajamos, ya que pensamos que habrá un acuerdo antes de que se diese esa situación, es cierto que las consecuencias serían de dimensiones gigantescas. Estamos hablando de la primera potencia mundial cuya deuda, en un sentido u otro, se encuentra vinculada a todos los bancos, se usa como colateral en numerosas operaciones financieras y está en la cartera de los principales fondos y e inversores del mundo. De hecho, los dos países que acumulan más deuda de EE.UU. son Japón y China, dos superpotencias cuyas economías se verían resentidas lo que tendría un impacto directo negativo en sus relaciones comerciales con el resto del mundo. Veríamos una subida de los tipos de deuda lo que supondría un encarecimiento de la financiación. Esto a su vez se traduciría en una restricción del crédito con la consecuente reducción del consumo, ralentización del crecimiento y aumento del desempleo. Por si esto no fuera suficiente el efecto pánico haría el resto: salida masiva de dinero de los activos de riesgo en busca de activos refugio.

El colapso de Estados Unidos es un hecho consumado. Solo se puede aplazar un poco más. La razón es que ningún hogar puede crecer y a la vez sobrevivir con una deuda que sigue escalando sin parar. La quiebra de Estados Unidos significaría la paralización de varios servicios públicos, el despido de miles de trabajadores federales (como los empleados de los museos, hospitales públicos, etc).  Obama fracasó al intentar cobrar impuestos a los más ricos.

El problema es que Estados Unidos sigue siendo una economía vinculada a muchas otras, sea al exportar o importar productos. La inversión extranjera posiblemente se retirará, y el país importará menos (comprará menos a otras naciones). Esto traerá un efecto dominó en muchas economías que no podrán venderle lo mismo a EEUU. Hasta China saldrá perjudicado por que será muy difícil que EEUU le devuelva su deuda, a menos que China exija algo más importante como cierto tipo de soberanía.

El escenario sin duda tiene que modificar el panorama mundial y una gran crisis puede desatarse. Pero esta crisis servirá para algo positivo. El sistema económico mundial tendrá que evolucionar de la competencia a la cooperación:

(805.3) 71:5.3 A través de las edades primitivas de cualquier mundo, la competencia es esencial para la civilización progresiva. A medida que progresa la evolución del hombre, la cooperación llega a ser cada vez más efectiva. En las civilizaciones avanzadas la cooperación es más eficaz que la competencia. La competencia estimula al hombre primitivo. Las civilizaciones posteriores se fomentan mejor por la cooperación inteligente, la fraternidad compasiva y la hermandad espiritual.

(805.7) 71:6.3 El motivo del lucro en las actividades económicas es enteramente vil y totalmente indigno en un orden avanzado de sociedad; no obstante, es un factor indispensable durante las fases tempranas de la civilización. No se ha de quitar el motivo del lucro a los hombres hasta que cuenten con sólidos tipos superiores de motivos desprovistos de fines lucrativos para el empeño económico y el servicio social —el afán trascendente de la sabiduría superlativa, la hermandad fascinante y la excelencia del logro espiritual.

¿Está aumentando en los hombres el anhelo por mejores condiciones en la tierra? Es interesante que las redes sociales están llenas de personas que expresan abiertamente una necesidad de justicia y cambio, una búsqueda por soluciones comunitarias más equitativas. Hay mayor preocupación por el medio ambiente. También hay muchas ovejas sin pastor que buscan pastos espirituales y los campos están blancos para la siega. El problema es que falta un liderazgo sabio para las personas, y una coordinación inteligente. La humanidad como especie no es inicua, más bien necesita guía urgente. Los hombres a tientas buscan las soluciones. Necesitan la ayuda de sus hermanos renacidos del Espíritu.

La Encuesta Mundial de Valores nos ha indicado que se avecina una era post materialista. En la encuesta se observan dos grupos:

(Grupo 1)
  1. Mantener el orden en el país.
  2. Luchar contra la subida de precios.
  3. Mantener una economía estable.
  4. Luchar contra la delincuencia.
  5. Mantener una alta tasa de crecimiento económico.
  6. Procurar que el país tenga unas fuerzas armadas poderosas.
(Grupo 2)
  1. Dar a la gente más oportunidades de participar en las decisiones que conciernen a su trabajo y a su comunidad.
  2. Dar a la gente más oportunidades de participar en las decisiones políticas importantes.
  3. Proteger la libertad de expresión.
  4. Procurar que nuestras ciudades y el campo sean más bonitos.
  5. Lograr una sociedad menos impersonal y más humana.
  6. Progresar hacia una sociedad en la que las ideas sean más importantes que el dinero.
El primer grupo expresa ideales típicamente materialistas (materiales) y los segundos típicamente postmaterialistas (inmateriales). Este cuestionario repetido desde los años '70 hasta la actualidad ha revelado un cambio cultural en proceso caracterizado por la preferencia de prioridades del primer grupo a prioridades del segundo grupo.
  1. Cuando la encuesta se aplicó en los años 70 el porcentaje de ciudadanos con prioridades principalmente materialistas estaba entre el 20-40% según los países. El porcentaje de personas con prioridades postmaterialistas estaba solo entre el 7-14%.
  2. Unos diez años más tarde, ya en la década de los '80 las personas con prioridades postmaterialistas había aumentado, aunque no se encontró ningún país en que los postmaterialistas superaran en número a las personas con prioridades materialistas.
  3. En la Encuesta Mundial de Valores, de 1991, las personas con prioridades postmaterialistas superaban a las que tenían prioridades materialistas en los países de mayor desarrollo económico, es decir, en países con mayor renta per cápita y mayor seguridad material y económica. (Esta última encuesta comprendía 43 países que superaban el 75% de la población mundial).
De todas formas, es altamente posible que una crisis global grave acelere la evolución planetaria para que las personas se vuelvan más humanas y humildes. Tal como dice el Libro de Urantia, cuando los motivos del hombre comiencen a cambiar, entonces estaremos listos para la transición del motivo del lucro a la cooperación inteligente.

Se habrá evaluado el desastre que ha causado un sistema capitalista sin freno basado en la competencia y se dará paso a la cooperación unida para avanzar como civilización. Evidentemente toda transición, todo cambio y transformación va acompañada de una crisis.