Volviendo al origen
Gobekli Tepe y el Segundo
Jardín: Otra prueba de la Revelación
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En Sanliurfa, además de
Göbekli Tepe, también existe otro asentamiento que data del milenio IX a.C.
(hace 11.000 años), llamado Nevali Çori.

En Nevali Çori, han
aparecido un gran número de figuras de arcilla cuyo origen se remonta al año 8.500 a .C. Un sello de 4.000 años de antigüedad (que se
encuentra en el Museo Británico de Londres), muestra dos personas sentadas
junto al Árbol de la Vida de siete ramas. Este sello, es conocido como el
“sello de Adán y Eva“, y muchos ven indicios que apuntan que sean la primera
pareja de seres humanos de la raza violeta y padres de la línea andita que se
expandió por el mundo.
Las conclusiones del
director de las excavaciones, el Dr. Klaus Schmidt del Instituto Germánico de
Arqueología de Estambul, son realmente asombrosas. El Dr. Schmidt afirmó
después de haber excavado durante años en Göbekli Tepe, que una élite
gobernante de base sacerdotal muy inteligente y extremadamente poderosa, supo
cómo guiar con facilidad y motivar a la población local, para que trabajaran
para ellos. Pero hay algo interesante en todo ese periodo que es el embrión de
todas las futuras civilizaciones: Aquí aprenden la arquitectura, la astronomía,
incluso a crear comunidades pacíficas y a convivir. Y precisamente se nota una
ausencia notable de militarismo, antes bien se ven comunidades pacíficas lo que
es anacrónico en ese tiempo. Todo esto concuerda llenamente con los Documentos
de Urantia.
A medida que los anditas fueron mezclándose con los pueblos nativos circundantes, el carácter pacífico se perdió, y se desarrolló la etapa guerrera en las primeras civilizaciones, aunque el arte y cultura del Jardín se mantuvo a través de las edades (pero en declive). Mientras las potencias se expandían y conquistaban, cada vez más el linaje andita se diluía.
Hitler ciertamente estuvo
equivocado en sus métodos de intentar recuperar la “pureza racial” por que en
realidad, ya ninguna raza es “pura”. Todas tienen a mayor o menor grado el
mestizaje andita con los pueblos nativos. Sin embargo, él hizo una observación
completamente cierta en su libro:
“Casi siempre el proceso
de su evolución presenta el siguiente cuadro: grupos arios, por lo general en
proporción numérica verdaderamente pequeña, dominan pueblos extranjeros y
gracias a las especiales condiciones de vida del nuevo ambiente geográfico
(fertilidad, clima, etcétera), así como también favorecidos por el gran número
de auxiliares de raza inferior disponibles para el trabajo, desarrollan la
capacidad intelectual y organizadora latente en ellos. En pocos milenios y
hasta en siglos logran crear civilizaciones que llevan primordialmente el sello
característico de sus inspiradores y que están adaptadas a las ya mencionadas
condiciones del suelo y de la vida de los autóctonos sometidos. A la postre,
empero, los conquistadores pecan contra el principio de la conservación de la
pureza de su sangre que habían respetado en un comienzo. Empiezan a mezclarse
con los autóctonos y cierran con ello el capítulo de su propia existencia. La
caída por el pecado en el Paraíso tuvo como consecuencia la
expulsión. Después
de un milenio, o más, se mantiene aun el último vestigio visible del antiguo
pueblo dominador en la coloración más clara de la piel, dejada por su sangre a
la raza vencida y también en una civilización ya en decadencia, que fuera
creada por él en un comienzo”. - (Adolf Hitler, "Mi Lucha", Volumen I, Capítulo XI).
Sin embargo, los anditas
no eran conquistadores en sus primeras etapas. Eran instructores y maestros que
ciertamente eran inferiores en número y lograron ser adorados como dioses. Pero
el mestizaje provocó un declive en las civilizaciones como Grecia y Roma, cuyos
pueblos se volvieron más bélicos y salvajes. La edad oscura se asentó sobre
nuestro mundo.
Si Adán y Eva hubiesen
procreado directamente más hijos con su genética adanita, hubiese existido una
reserva constante de adanitas en la Tierra que hubiesen ido a mejorar a todas
las razas. Pero la rebelión hundió estos planes.