martes, 14 de febrero de 2017

Rastros del Emblema de los Círculos Concéntricos

Melquisedek materializado
En esta entrada analizo la posibilidad que el emblema del Gobierno de la Deidad del Paraíso, usado por Melquisedek en la Tierra, haya de alguna manera perdurado de forma distorsionada en los pueblos de la Tierra.

93:2.5 (1015.5) En su aspecto personal, Melquisedek se asemejaba a los pueblos por entonces mezclados, nodita y sumerio, teniendo una altura de casi un metro con ochenta y poseyendo un aspecto imponente. Hablaba caldeo y media docena de otros idiomas. Vestía en forma muy semejante a la de los sacerdotes canaanitas, excepto que en su pecho llevaba un emblema de tres círculos concéntricos.

Notamos que esto debe haber llamado mucho la atención en los pueblos que rodeaban a Salem y pudieron contemplar al imponente Melquisedek.

Ahora bien, el primer obstáculo a esta posibilidad de deificar a los tres círculos, la presenta aparentemente el mismo Libro:

93:2.5 (1015.5) En el curso de su ministerio, esta insignia de tres círculos concéntricos se llegó a considerar tan sagrada que sus seguidores nunca se atrevieron a utilizarla, y fue olvidada muy pronto con el paso de unas pocas generaciones.

¿Podría referirse la frase anterior a que esta insignia jamás fue usada por sus seguidores inmediatos? Parece que el contexto alude claramente a sus discípulos más cercanos. Y es posible que solo haya entrado en desuso por esos alumnos de Melquisedek.

Sin embargo, habían varios campamentos de visitantes alrededor de Salem (una especie de seguidores más de multitud) que seguían practicando sacrificios de animales y que no fueron capaces de percibir toda la instrucción avanzada:


1018:3  (93:4.14) Las varias tribus mantenían centros auxiliares en las afueras de Salem en los que ofrecían sacrificios y holocaustos, ofrendas quemadas. Aun Abraham cayó en esta práctica bárbara después de su victoria sobre Quedorlaomer; simplemente no se sentía completamente tranquilo hasta no haber hecho un sacrificio convencional. Así pues Melquisedek no consiguió nunca erradicar completamente esta tendencia al sacrificio en las prácticas religiosas de sus seguidores, ni siquiera de Abraham.

Si en sus seguidores más cercanos la práctica del sacrificio seguía en sus mentes, es comprensible que esos campamentos externos en las afueras de Salem fueran más primitivos. Es posible que algunos de éstos grupos vieran el emblema de Melquisedek y lo transmitieran de forma como lo entendían. Solo así es posible la proliferación tan abundante de este símbolo por el mundo. Además, también se nos comenta que hubo una distorsión del significado del mismo y se nos insinúa la posibilidad expuesta aquí:


1016:5  (93:3.3) El símbolo de los tres círculos concéntricos, que Melquisedek adoptó como insignia de su autootorgamiento, fue interpretado por una mayoría de la gente como símbolo de los tres reinos de los hombres, los ángeles y Dios. Se les permitió que perseveraran en esa creencia; muy pocos de sus seguidores supieron jamás que esos tres círculos eran el emblema de la infinidad, la eternidad y la universalidad de la Trinidad del Paraíso de mantenimiento y dirección divino.

Así que puede darse la posibilidad, que gentes ajenas a sus alumnos más íntimos, interpretasen y transportasen el emblema a otras enseñanzas y lo revolvieran con otras creencias. Esto unido al hecho de que Melquisedek parece haber sido casi venerado casi como un dios da fuerza a este hecho:

1022:3  (93:8.1 ) La decisión de Melquisedek de terminar su estadía en la carne fue influida por numerosas condiciones, principal entre ellas la tendencia en aumento entre las tribus circunvecinas, y aun entre sus asociados inmediatos, de considerarle un semidios, de contemplarle como un ser supernatural, lo cual en efecto lo era; pero estaban empezando a reverenciarlo indebidamente y con un temor altamente supersticioso.


Después de la partida de Melquisedek, la Escuela de Salem en poco tiempo comenzó a disolverse hasta prácticamente desaparecer, y estas gentes que presenciaron esos hechos singulares pueden haber llevado esas impresiones a otras tierras.

Además, hay un fenómeno similar. Notemos el caso de Jesús de Nazaret:

120:3.7 (1330.2) «6. Para que no contribuyas innecesariamente a la creación de sistemas subsiguientes estereotipados de creencias religiosas en Urantia o a la formación de otros tipos poco progresivos de lealtades religiosas, te aconsejamos además que no dejes documentos escritos de tu paso por el planeta. No escribas en materiales permanentes; pide encarecidamente a tus asociados que no hagan imágenes ni retratos de ti. Asegúrate antes de tu partida de que no quede nada potencialmente idólatra de tu paso por la tierra.

A pesar de esta advertencia y el cumplimiento estricto de la misma por Jesús y sus seguidores inmediatos, en los siglos posteriores las imágenes de Jesús proliferaron y hoy estamos llenos de ellas. Aunque quizás no son retratos exactos, si evocan a grandes rasgos las características del Hombre de Nazaret.

Algo similar parece haber ocurrido con las imágenes de los círculos concéntricos. Además pensemos en que Melquisedek vivió 94 años como ser materializado, mucho más que la estadía de Jesús como humano. Mucha gente debe haber visto al Sabio de Salem con ese emblema.

Sin embargo, es posible que a todo esto también exista una conexión con la antigua Dalamatia, ya que numerosos humanos fueron formados en esa Escuela Planetaria, y regresaron a los rincones del mundo miles de años antes que Melquisedek. Dalamatia también tenía esa forma de círculos concéntricos.

Lo cierto es que por todo el mundo vemos rastros de estas pistas que nos llevan a Dalamatia y a Melquisedek. Esta es una muy pequeña muestra de ejemplo:

Vasija de la España antes de Cristo.

Construcción antigua Altos del Golán, Israel.

En Malta.