lunes, 1 de octubre de 2018

La ruta andita por el Pacífico

Yonaguni, a varios kms. al sur de Japón fué
posiblemente la primera parada de los marineros
anditas, que fundaron un centro de civilización.

79:1.6 (879.3) Culminó así esa gran dispersión de los descendientes mezclados de Adán, durante la cual, todos los pueblos asiáticos y la mayoría de los de las islas del Pacífico se beneficiaron en cierto grado por la influencia de estas razas superiores.

78:5.7 (873.3) Ciento treinta y dos miembros de esta raza, que se embarcaron en una flotilla de barcas pequeñas desde el Japón, llegaron a la larga hasta América del Sur y, uniéndose por matrimonio con los nativos de los Andes, establecieron el linaje de los futuros emperadores de los Incas. Atravesaron el Pacífico por etapas fáciles, quedándose en las múltiples islas que encontraban en el camino. Las islas del grupo polinesio eran más numerosas y más grandes que lo que son actualmente, y estos marineros anditas, junto con otros que les siguieron, de paso modificaron biológicamente a los grupos nativos. Como resultado de la penetración andita se desarrollaron muchos florecientes centros de civilización en estas tierras, hoy día sumergidas.

Es interesante que antes de la llegada de los anditas,  éstos pueblos dominaban las islas del Pacífico:

79:6.3 (884.6) Muchas razas diferentes ocuparon las islas del Pacífico. En general, las islas situadas al sur, que por ese entonces eran más extensas, estaban habitadas por pueblos que tenían altos porcentajes de sangre de las razas verde e índiga.

Al tener un alto porcentaje de raza verde, estos pueblos ya eran de un orden gigante. La unión con los anditas que llegaron sin duda potenció aún más esta característica, y debe haber causado una poderosa civilización.

Yonaguni

Estructuras de Yonaguni
Tal como señalé en la entrada anterior sobre “Mu, quisiera detallar un poco más la ruta de estos anditas y como los descubrimientos recientes dan cuenta de estos centros de civilización que se crearon producto de la penetración de los anditas en esta ruta de islas del pacífico.

Todo parece indicar que la primera etapa de estos marineros anditas fue la zona sumergida de Yonaguni.  El profesor Misaki Kimura, (de la Universidad de Ryūkyū) confirmó su existencia como un sitio arqueológico sumergido. Según el estudio del profesor Kimura, la estructura natural fue en alguna época modificada por el hombre. Los grandes bloques y ángulos dan prueba de un centro de civilización  hoy sumergido. Los anditas habrían llegado a esta zona sur de Japón por esta ruta.




Nan Madol

Parece que la siguiente parada de los marineros anditas fue en Nan Madol, y aquí también dejaron sus huellas muy similares a las de Yonaguni, pero esta vez están parcialmente aún sobre la superficie. Y fundaron como dice Urantia,  un "centro de civilización".


Mucho más al sur de Japón y Yonaguni, ya en dirección a América, en las Islas Carolinas, concretamente en el borde de  la isla de Pohnpei, se encuentran las enigmáticas ruinas de Nan Madol.  Nan Madol, que significa “entre espacios”, y está formada por 92 islotes construidos artificialmente (por la mano del hombre) sobre una base coralina, con una superficie total de 80 hectáreas aprox. Las construcciones megalíticas que se hallan sobre los islotes están compuestas por unos 400.000 bloques de basalto. Hay enormes bloques de basalto que miden casi 3,5 metros de diámetro, pesando algunos hasta 90 toneladas, encajados en las paredes de una altura de 10 metros. 



El enigma que proponen las ruinas de Nan Madol es tal, que la arqueología oficial reconoce abiertamente su desconocimiento absoluto sobre la finalidad y los métodos constructivos de las más impresionantes ruinas del océano Pacífico. No existe explicación de cómo lograron transportar y levantar los bloques de semejante tonelaje sobre muros de tanta altura, ni mucho menos de donde salió la mano de obra necesaria para llevar a cabo tan colosal obra. Y lo más impresionante es que parece que Nan Madol es la parte sobreviviente de un extenso puerto (próxima ruta de salida), ya que el resto de la gran ciudad aún yace sumergida.





La tradición cuenta que después de la llegada de la primera canoa con las nueve parejas, posteriormente dos hermanos destacaron en su construcción: Olisihpa (Olosipe) y Olosohpa (Olosaupa). Según la leyenda pohnpeiana, Olisihpa y Olosohpa fueron quienes construyeron principalmente Nan Madol. Ellos eran unos extranjeros provenientes de la mítica Katau occidental o Kanamwayso, y tenían una apariencia muy distinta a los nativos de la isla. Ellos llegaron en una gran canoa en busca de un lugar para construir un altar para adorar a Nahnisohn Sahpw, una deidad. Este relato tiene asombrosa correspondencia con los marineros anditas que llegaron a estas tierras y fueron poblándolas mientras navegaban.

Las Islas Salomón

Los marineros anditas sin duda hicieron una parada más al sur de Nan Madol, ahora en las Islas Salomón, y también dejaron algunas huellas en su paso. No olvidemos que los 130 anditas siguieron su viaje, pero los Documentos dicen que otros anditas también llegaron después de los 130 y se establecieron en estas islas del Pacífico. Debido a esto se declara que "modificaron biológicamente a los grupos nativos". Precisamente en las Islas Salomón hay algunos restos de construcciones enigmáticas, y también la población de morenos con cabellos rubios es una prueba de este mestizaje con los anditas:





Respecto a los gigantes de las islas Salomón, según los nativos, habitaban en la isla de Guadalcanal y en otras islas desde hace miles de años y su estatura era de 10 pies (3,5 metros) de altura. De hecho, se habla de un encuentro de las tropas japonesas que ocupaban las Islas Salomón en la Segunda Guerra Mundial con estos individuos que posiblemente eran antiguos nativos de raza verde mestizados con anditas.

Isla de Pascua

Los marineros anditas siguieron una ruta llena de islas hoy sumergidas que los conectaron con Isla de Pascua:

78:5.7 (873.3) Las islas del grupo polinesio eran más numerosas y más grandes que lo que son actualmente, y estos marineros anditas, junto con otros que les siguieron, de paso modificaron biológicamente a los grupos nativos. Como resultado de la penetración andita se desarrollaron muchos florecientes centros de civilización en estas tierras, hoy día sumergidas. La Isla de Pascua duró mucho tiempo a fuerza de centro religioso y administrativo de uno de estos grupos perdidos.

El capítulo de Isla de Pascua ya ha sido analizado en un post anterior:

http://estudiosdelasescrituras.blogspot.com/2015/10/cronicas-de-los-anditas-parte-iii.html