jueves, 23 de febrero de 2012

¿Qué es la Biblia?

Por lo general solemos afirmar que la Biblia es la Palabra de Dios. Esa afirmación a simple vista es correcta. No obstante, debemos tener claridad de lo que realmente significa.

El Corán, el Libro del Mormón e incluso el Bhágavad-guitá tienen una particularidad: Son un solo libro escrito por un autor. La Biblia en cambio es muy diferente. Es una colección de varios libros, redactados por diferentes autores, y recopilados durante varios siglos. Cómo se analizó en una entrada anterior, aunque los libros internamente pueden ser obras inspiradas,  el compendio o recolección de dichos libros no es un fenómeno inspirado. La expresión "Biblia" hace alusión a esa reunión de libros. Y desde cierta perspectiva, esa reunión de libros no está inspirada.

Si hubiésemos vivido en el siglo I habríamos observado una multitud de libros sagrados circulando. No existia una "Biblia" que reuniera de forma oficial y dijera cuales libros eran sagrados o no. Los rollos circulaban independientes unos de otros, y cada Sinagoga contaba con los que podía tener. Algunas Sinagogas incluso tenían libros como el de Enoc y otras escrituras que hoy son llamadas apócrifas. Sin embargo, las comunidades judías y cristianas no hacían distinción entre libros "apócrifos" y "canónicos".  Judas cita en su carta un fragmento del libro de Enoc. En realidad la canonicidad de cada libro varía dependiendo de la tradición adoptada. Cómo se vislumbró en una entrada anterior, los judíos tenían una multiplicidad de libros "sagrados", algunos de los cuales han desaparecido.

Si hubiésemos sido cristianos del siglo I, solo una gran parte de los libros del Antiguo Testamento hubiesen sido considerados "sagrados" e "inspirados" por nosotros. E incluso estos libros eran considerados independientes unos de otros, sin formar una biblioteca en forma de una Biblia compacta. No existía tal cosa.

Para nosotros como cristianos del siglo I, las cartas apóstolicas e incluso los Evangelios no tenían carácter de sagrado en inspirado. No se había desarrollado una tradición cultural para elevar a la misma categoría las cartas de Pablo que las Escrituras Hebreas. Por eso Pablo en sus cartas muestra que muchos cristianos no tomaban en serio sus cartas y otros preferían seguir fuertemente atados a la Ley de Moisés debido a su tradición histórica y cultural. Esto nos muestra que NUNCA en el primer siglo las epístolas apóstolicas fueron llamadas "La Palabra de Dios" ni se logró generar hacia ellas un sentimiento de tradición. Solo eran consideradas recomendaciones espirituales internas de la Iglesia.

Por lo tanto, la Biblia, para los cristianos del Siglo I, era en realidad las Escrituras Hebreas.  Solo a modo de recordatorios y sin el mismo nivel eran vistas las cartas apóstolicas. Muchas cartas apóstolicas, y muchos evangelios estarían en un limbo de aprobación a medida que pasaran los siglos.

Por lo tanto, como muchos cristianos del siglo I, las instrucciones de Pablo habrían sido colocadas por nuestra mente en un nivel secundario en relación a la tradición ya establecida.

Así ocurrio desde tiempos remotos. Incluso en la época de David, la Biblia practicamente eran los libros de Moisés. Y tuvieron que pasar generaciones para que los libros de los "profetas" fueran considerados como "sagrados". El fenómeno de incluir libros a la Biblia, por lo tanto ha durado siglos (desde el último libro de las Escrituras Hebreas al salto oficial de catálogo de las Escrituras Griegas hay siglos de separación), y no hay nada que indique que aún ese fenómeno haya concluído.

Cómo se analizó antes, libros como el Apocalipsis, la Carta a los Hebreos y muchos otros, fueron cuestionados en su veracidad durante siglos. Pero en los siglos posteriores la Iglesia Católica comenzó a elaborar un catálogo y darle forma a la "Biblia" tal como la conocemos hoy.

De hecho, los libros de la Biblia nunca tuvieron capítulos o versículos.

Fué  Esteban Langton, futuro arzobispo de Canterbury (Inglaterra) quién decidió crear una división en capítulos, más o menos iguales. Su éxito fue tan resonante que la adoptaron todos los doctores de la Universidad de París, con lo que quedó consagrado su valor ante la Iglesia. Sin embargo, era necesario todavía subdividirlos en partes más pequeñas con numeraciones propias, a fin de ubicar con mayor rapidez y exactitud las frases y palabras deseadas.

Uno de los primeros intentos fue el del dominico italiano Santos Pagnino, el cual en 1528 publicó en Lyon una Biblia toda entera subdividida en frases más cortas, que tenían un sentido más o menos completo: los actuales versículos.

Sin embargo no le correspondería a él la gloria de ser el autor de nuestro actual sistema de clasificación de versículos, sino a Roberto Stefano, un editor protestante. Éste aceptó, para los libros del Antiguo Testamento, la división hecha por Santos Pagnino, y resolvió adoptarla con pequeños retoques.

Aunque la arbitraria división de capítulos y versículos favorecía el estudio y ubicar más rapidamente los pasajes, en opinión trajo una consecuencia nefasta: Se comenzaron a utilizar los versículos de forma aislada, como si el versículo separado tuviese casi fuerza propia inspirada independiente, dejando de lado los contextos. Esto ha provocado la manipulación bíblica, el uso y abuso de ciertas frases dejando de lados el cuadro completo contextual. Debido a esta separación de versículos se han creado dogmas falsos, interpretaciones equivocadas, y miles de sectas religiosas.


El Futuro de los Nuevos Libros Revelados
En el presente no hay tradiciones sociales vinculadas con nuevos libros "revelados". Muchas veces la gente (en ignorancia) usa el criterio de la simple tradición social y herencia religiosa para cuestionar libros que afirman traer nueva luz. Pero esas mismas personas también hubiesen rechazado por la misma regla varios "libros" que aún no eran reconocidos socialmente como sagrados en los siglos pasados. 

Por lo tanto, nuestro criterio para evaluar una publicación religiosa debe ser el fruto espiritual que produce, su mensaje y contenido, y no una mera afirmación de tradición social y cultural o el decreto de una autoridad eclesiástica. Quizás en los siglos posteriores, la sociedad cultural humana en conjunto añada más libros a las Escrituras Sagradas. No obstante, nuestro criterio como buscadores de la verdad no debe basarse en la opinión popular o la tradición social religiosa.

Cómo conclusión entonces los libros individuales que componen la Biblia pueden tener la inspiración de la Deidad, pero la colección o el catálogo es otra cosa. Desde ese ángulo la Biblia como compendio no es inspirada.

miércoles, 22 de febrero de 2012

EL JOVEN QUE TENÍA MIEDO

 Mientras estaban en las montañas, Jesús tuvo una larga conversación con un joven que estaba temeroso y abatido. No pudiendo encontrar consuelo y coraje en la relación con sus semejantes, este joven había buscado la soledad de las colinas; había crecido con un sentimiento de desamparo e inferioridad. Estas tendencias naturales se habían visto acrecentadas por las numerosas circunstancias difíciles que el muchacho había experimentado al crecer, especialmente la pérdida de su padre cuando el niño contaba doce años de edad. Al encontrarse, Jesús le dijo: «¡Saludos, amigo mío!, ¿por qué tan triste en un día tan hermoso? Si algo ha pasado para fligirte, tal vez pueda yo ofrecerte alguna ayuda. En todo caso, es para mi un placer ofrecer mis servicios».
     El joven parecía no querer hablar, entonces Jesús probó otra manera para llegar al alma del muchacho, diciendo: «Comprendo que te acercas a estas colinas para escaparte de la gente; por eso es natural que no quieras conversar conmigo; pero me gustaría saber si conoces bien estas colinas, ¿conoces la dirección de los senderos? ¿Puedes acaso indicarme cómo mejor encontrara mi camino a Fénix?» Ahora bien, este joven conocía muy bien estas montañas y se interesó mucho por mostrar a Jesús el camino para ir a Fénix, hasta tal punto que dibujó en la tierra todos los senderos, explicándole todo detalle. Pero se sorprendió y se llenó de curiosidad cuando Jesús, después de decir adiós y de hacer como si se estuviera yendo, se volvió repentinamente hacia él diciéndole: «Bien sé que deseas quedarte a solas con tu desconsuelo; pero no sería ni amable ni justo de mi parte, recibir tan generosa ayuda de ti en cuanto al mejor camino para llegar a Fénix y luego sin pensar seguir de largo sin hacer el menor esfuerzo por responder a tu implorante pedido de ayuda y orientación para encontrar la mejor ruta hacia el destino que buscas en tu corazón mientras pasas tu tiempo aquí en las colinas. Así como conoces tan bien las sendas que conducen a Fénix, por haberlas recorrido muchas veces, conozco yo el camino a la ciudad de tus decepcionadas esperanzas y de tus ambiciones incumplidas. Puesto que me has pedido ayuda, no te desilusionaré». El joven estaba casi sobrecogido; apenas si pudo balbucear: «Pero —no te pedí nada—». Y Jesús poniéndole suavemente la mano en el hombro, le dijo: «No, hijo, nada pediste con palabras, pero supiste hablar a mi corazón con tu mirada anhelosa. Hijo mío, para él que ama a sus semejantes es fácil ver una elocuente súplica de ayuda en tu actitud de desaliento y desesperación. Siéntate a mi lado, y te diré de las sendas de servicio y de los caminos de la felicidad que conducen de las penas del yo a las alegrías de las acciones de amor dentro de la hermandad de los hombres y en el servicio del Dios en el cielo».

     Ya a esta altura el joven sentía muchos deseos de hablar con Jesús, y cayó a sus pies de rodillas implorando a Jesús que lo ayudara, que le mostrara el camino para escapar de su mundo de pena y derrota personales. Jesús le dijo: «Amigo mío, ¡levántate! ¡Ponte de pie como un hombre! Puede que te rodeen enemigos insignificantes y que muchos obstáculos obstruyan tu marcha, pero las grandes cosas y las cosas reales de este mundo y del universo están de tu parte. El sol sale todas las mañanas para saludarte a ti como al hombre más poderoso y próspero de la tierra. Mira —tienes un cuerpo fuerte y músculos poderosos— tu físico es mejor que el del hombre promedio. Por supuesto, prácticamente no sirve para nada mientras te quedes sentado aquí en las montañas, lamentándote de tus infortunios, reales o inventados. Pero podrías hacer grandes cosas con tu cuerpo si te apuraras adonde hay grandes cosas por hacer. Tratas de huir de tu ser infeliz; pero eso no puede ocurrir. Tanto tú como tus problemas del vivir son reales; no podrás escapar de ellos mientras estés vivo. Pero, piensa otra vez, verás que tu mente es clara y capaz. Tu cuerpo robusto tiene una mente inteligente que lo dirige. Pon tu mente a trabajar para resolver sus problemas; enseña a tu intelecto a que trabaje para ti; no te dejes más dominar por el temor, como si fueras un animal que no piensa. Tu mente debe ser tu aliado valiente para la solución de los problemas de tu vida en vez de ser tú, como lo has sido, su abyecto esclavo atemorizado, siervo de la depresión y la derrota. Pero lo más valioso de todo, tu potencial para del logro verdadero, es el espíritu que vive dentro de ti, que estimulará e inspirará tu mente para que se controle a sí misma y active a tu cuerpo, si lo liberas de las cadenas del temor, permitiendo así que tu naturaleza espiritual comience a liberarte de los males de la inacción mediante el poder-presencia de la fe viviente. Verás entonces que esta fe derrotará el miedo a los hombres mediante la presencia apremiante del nuevo y tododominante amor por tus semejantes que pronto llenará tu alma hasta rebasarla gracias a la conciencia que habrá nacido en tu corazón de que eres un hijo de Dios.

     «Este día, hijo mío, renacerás, restablecido como hombre de fe, coraje y dedicado servicio al hombre, para la gloria de Dios. Y cuando te hayas reajustado así con la vida dentro de ti, también te habrás reajustado con el universo; habrás vuelto a nacer —nacer del espíritu— y de ahí en adelante toda tu vida será de logro victorioso. Los problemas aumentarán tu vigor; la desilusión te servirá de acicate; las dificultades serán un desafío; los obstáculos, un estímulo. ¡Levántate pues, joven! Dile adiós a la vida de terrores humillantes y de evasiva cobardía. Corre, regresa al deber y vive tu vida en la carne como un hijo de Dios, como un mortal dedicado al servicio ennoblecedor del hombre en la tierra, destinado al excelso y eterno servicio de Dios en la eternidad».

     Este joven, Fortunato, se convertiría posteriormente en el líder de los cristianos en Creta y el íntimo asociado de Tito en su labor de elevación de los creyentes cretenses. -Urantia Book

martes, 21 de febrero de 2012

¿Hay otros libros "inspirados" además de la Biblia?


“Hay, de hecho, muchas otras cosas también que Jesús hizo, que, si se escribieran alguna vez en todo detalle, supongo que el mundo mismo no podría contener los rollos que se escribieran.” – Juan 21:25

            En estas enigmáticas palabras se declara con certeza: Hay mucho más sobre Jesús de Nazaret que la mayoría del mundo desconoce. Hoy, en una era de mayor comprensión sobre nuevas realidades espirituales, muchos comienzan a estar preparados para más luz. El Padre Celestial, la figura predicada por el mismo Jesús,  siempre ha suministrado lo necesario para sus hijos, y hoy percibimos que estamos en una era de avance hacia una Comprensión más plena y madura sobre la Verdad de Dios. Un ángel prometió al profeta hebreo Daniel en una ocasión:

             ”Y en cuanto a ti, oh Daniel, haz secretas las palabras y sella el libro, hasta el tiempo del fin. Muchos discurrirán, y el verdadero conocimiento se hará abundante”.- Daniel 12:4.

              Maravillosamente, ese Padre a través de las eras hace dispensaciones de revelación a sus hijos terrestres. Agradecemos a Él y a su Hijo el poder tener por fin una visión más plena, conmovedora y aleccionadora sobre la auténtica espiritualidad.

             Pero, ¿No está acaso todo sobre Jesús en la Biblia? Obviamente que no. Las palabras de Juan 21:25 lo demuestran. También Juan 20: 30 lo reafirma:

             “Por supuesto, Jesús también ejecutó muchas otras señales delante de los discípulos, que no están escritas en este rollo”.

             Ciertamente las cosas escritas si eran adecuadas para escribirlas, pero, ¿eran menos importantes o trascendentes aquellas otras señales o cosas que Jesús hizo? De ninguna manera, y no creo que ninguna persona que valore la venida de Cristo consideraría sin importancia alguna señal que Jesús haya efectuado, sobre todo si era algo (según el contexto) relacionado con las apariciones durante su resurrección.  Juan no dice que no eran importantes, simplemente dice que no están escritas en este rollo.  Resulta obvio, por lo tanto, que habían otros rollos circulando en la época de Juan sobre la vida de Jesús. ¿Cuáles podían ser?

            Para la mayoría de los creyentes estos otros rollos podrían ser el llamado evangelio de Mateo, Marcos y Lucas. Sin embargo, está claro que esto no es algo que se sustente como lo único escrito sobre la vida de Jesús. ¿Por qué?

             Analicemos la realidad evidente sobre ésta cuestión. Como es bien sabido por todos los creyentes,  los testigos privilegiados de la vida pública de Jesús fueron los apóstoles, doce hombres que fueron aprobados por el propio Jesús para seguirle durante sus tres años y medio de ministerio conocido y narrado en los Evangelios. Estos hombres vivieron estrechamente con Jesús, acompañándolo en sus giras de predicación, y sin lugar a dudas, tuvieron conversaciones íntimas y edificantes con su guía y Maestro. Curiosamente solo 2 de estos 12 hombres escribieron algo sobre Jesús atribuido a ellos: Estos fueron Mateo y Juan. Además sus escritos están separados por varías décadas. Es así como comúnmente se atribuye la redacción de Mateo en el 41 D.C, y el Evangelio de Juan en 98 D.C.  De ésta forma (según el conocimiento que se nos ha hecho creer), las primeras Iglesias o Congregaciones Cristianas dispondrían durante muchas décadas de 1 solo Evangelio escrito por un solo apóstol que convivió y conoció personalmente a Jesús.  ¿Qué sucedió con los otros apóstoles? ¿Mostraron acaso un escasísimo interés –o más bien negligencia grave- en velar por que su valioso e irrepetible testimonio personal quedara plasmado sobre documentos que recordaran por siempre al mundo aquello que fue y ya no volverá a ser hasta el fin de los tiempos?

             Ciertamente pienso que no. Los apóstoles que vivieron y conocieron a Jesús sin lugar a dudas deben haber escrito más que algún recuerdo. Sin duda, o se nos han ocultado, o se perdieron definitivamente en el tiempo. No obstante, hay pruebas de que lo primero sucedió realmente. Resulta extraño y sospechoso que Marcos y Lucas hubieran sido los únicos que, a parte de Mateo y Juan, se dedicaran a escribir sobre un hombre que no conocieron realmente. Marcos quizás conoció al Maestro, y el era un muchacho en esos años.

            Este aparente silencio de los otros apóstoles se podría asemejar a como una docena de historiadores o periodistas (que propagadores como ellos eran los apóstoles o enviados), presentes en los momentos de producirse el mayor prodigio de la historia humana, hubiesen enmudecido totalmente y el hecho no se hubiese plasmado documentalmente ni dado a conocer hasta cuarenta años después y sólo gracias a los escritos deslavados de un par de ayudantes de dos de esos supuestos testigos privilegiados.

              ¿Sabía usted que la mayoría de los Evangelios contienen escasas conversaciones íntimas de Jesús con sus apóstoles? ¿Temas que hubieran sido claves en clarificar las posteriores confusiones que surgieron con los siglos  e interpretaciones sobre las doctrinas de Jesús en temas como el Reino de Dios o la verdadera naturaleza de la salvación entre muchas cosas?

            Analicemos pues, los evangelios existentes en las Biblias actuales:

             El evangelio de Según Mateo. Aunque hay dudas del año en que se redactó este Evangelio, según  las notas que aparecen al final de algunos manuscritos (todos posteriores al siglo X D.C.) dicen que fue escrito en el año 41 D.C.  Mateo sí fue un apóstol que conoció a Jesús. No obstante, aunque el Evangelio que se atribuye a Mateo no menciona que él sea el escritor. En realidad, investigaciones recientes basadas en documentos y pruebas internas de los propios libros han demostrado lo siguiente:

             El llamado evangelio según Mateo es el relato de la vida del Maestro, escrito para la edificación de los cristianos judíos. El autor de este documento trata de mostrar constantemente en la vida de Jesús, que muchas de las cosas que hizo fueron "para que se cumplieran las palabras del profeta." El evangelio de Mateo presenta a Jesús como un hijo de David, y lo describe como mostrando un gran respeto por la ley y los profetas.

             
El apóstol Mateo no escribió personalmente este evangelio que conocemos hoy en día y que ha llegado a nuestras manos. Fue escrito por Isador, uno de sus discípulos, que para facilitar su trabajo disponía no solamente de los recuerdos personales que tenía Mateo de aquellos acontecimientos, sino también de ciertas notas sobre las aserciones de Jesús, que Mateo había redactado inmediatamente después de la muerte de Jesús.  Las notas originales de Mateo estaban escritas en arameo. El escrito original de Mateo fue editado y ampliado en el año 40, poco antes de que Mateo dejara Jerusalén para emprender la predicación del evangelio en otras partes. Se trataba de un documento privado, y la última copia fue destruida en el incendio de un monasterio sirio en el año 416.

              Mucho después que Mateo dejará Jerusalén, Isador escribió en griego. No había intención de engaño al atribuir el trabajo a Mateo. En aquellos tiempos, los discípulos tenían la costumbre de honrar así a sus maestros. Isador huyó de Jerusalén en el año 70, después del bloqueo de la ciudad por los ejércitos de Tito, y se llevó a Pella una copia de las notas de Mateo. En el año 71, mientras vivía en Pella, Isador escribió el evangelio según Mateo. También poseía las cuatro primeras quintas partes del relato de Marcos. Definitivamente Isador escribió este evangelio modificando las notas de la versión original y privada de Mateo, añadiendo y repitiendo hechos que ya habían sido narrados en el evangelio de Marcos que ya circulaba. Es debido a todo esto que los expertos han coincidido en que su escritura tuvo que haber sido entre 70-80 d.c. Este sería más o menos el evangelio de Mateo que se parece al que tenemos hoy.
 
             
 El evangelio de Según Marcos. Marcos no fue apóstol ni fue compañero íntimo de Jesús, aunque probablemente sí lo conoció, pero era un muchacho. Todos los investigadores concuerdan en que, debido a este factor,  no pudo asimilar ni recordar todas las enseñanzas y ministerio de Jesús; para ello tuvo que recurrir al testimonio de otros, como Pedro, para escribir su relato. Según la tradición más antigua de Papías, Orígenes y Tertuliano, confirman a Pedro como informante de Marcos, con quien estuvo en estrecha asociación. ¿No lo llamó Pedro “mi hijo”? (1 Ped. 5:13.)

             Juan Marcos escribió la primera, la más breve y la más simple historia de la vida de Jesús. Presentó al Maestro como un ministro, como un hombre entre los hombres.

             Aunque Marcos era un muchacho que presenció muchos de los hechos que describe, su relato es en realidad el evangelio según Simón Pedro. Marcos estuvo asociado primero con Pedro, y más tarde con Pablo. Escribió esta historia a instigación de Pedro y ante la demanda insistente de la iglesia de Roma. Sabiendo con qué persistencia el Maestro se había negado a escribir sus enseñanzas mientras estuvo como mortal en la tierra, Marcos, como los apóstoles y otros discípulos importantes, no se decidía a ponerlos por escrito. Pero Pedro tenía el sentimiento de que la iglesia de Roma necesitaba la ayuda de esta narración escrita, y Marcos accedió a emprender su preparación. Tomó muchas notas antes de que Pedro muriera en el año 67. De acuerdo con el esquema aprobado por Pedro, empezó la narración para la iglesia de Roma poco después de la muerte de Pedro. El evangelio fue terminado hacia finales del año 68. Marcos lo escribió íntegramente de memoria y basándose en los recuerdos de Pedro.

             Este documento ha sido modificado considerablemente desde entonces; muchos pasajes han sido eliminados y se han efectuado adiciones posteriores para reemplazar la última quinta parte del evangelio original, que se perdió del primer manuscrito antes de que fuera copiada. El documento de Marcos, junto con las notas de Andrés y de Mateo, fue la base escrita para todos los relatos evangélicos posteriores que trataron de describir la vida y las enseñanzas de Jesús.

              La gran importancia histórica de este Evangelio radica en el hecho de ser uno de los cercanos a los originales más antiguos –de los llamados canónicos- de cuantos refieren la vida y obras de Jesús, aunque nunca debe olvidarse que su final fue cortado después de Marcos 16: 8 (se ignora cuánto texto falta y cuál era su contenido) y un copista posterior añadió el fragmento que relata la aparición de Jesús a María Magdalena y a los discípulos y el llamado “fin del Evangelio” (Marcos 16: 9-20). Estos versículos extras aparecen en algunas Biblias modernas que usted puede consultar en dónde se muestran estos manuscritos añadidos. Evidentemente este añadido parece basarse en datos que figuran en Mateo y en Hechos de los apóstoles. Como vemos, esta es una mutilación grave que se nota en uno de los evangelios. Evidentemente hay otras con añadidos que están bien entremezclados.

               El evangelio de Según Lucas. Lucas no fue apóstol ni conoció a Jesús. Lucas escribe, al igual que Juan Marcos, de oídas de otros, componiendo su texto también a partir de pasajes que copia de otros documentos anteriores, de diversas procedencias, y de lo que le escucha a Pablo, que no sólo no fue discípulo original de Jesús y que no le conoció, sino que en esos tiempos era un fanático perseguidor del Cristianismo hasta un par de años después de la muerte de Jesús.

                Curiosamente este evangelio de Lucas debería llamarse La Primera a Teófilo (Hechos o Actos de los Apóstoles sería la Segunda Carta), ya que es claramente una epístola destinada a ayudar a un gentil sobre quién era este Jesús de quién tanto se hablaba.  En este relato a Teófilo nos damos cuenta de algo que el mismo Lucas nos confirma, en el sentido de que muchos , a parte de él, estaban escribiendo sobre Jesús de Nazaret, ya sea en forma de cartas como aquella, como evangelios a mucha gente o recuerdos personales tal como lo eran las notas originales de Mateo y Andrés...Lucas 1: 1-4 dice:

Puesto que muchos han emprendido la recopilación de una declaración de los hechos que entre nosotros están plenamente acreditados, 2 así como nos los entregaron los que desde [el] principio llegaron a ser testigos oculares y servidores del mensaje, 3 yo también, porque he investigado todas las cosas desde el comienzo con exactitud, resolví escribírtelas en orden lógico, excelentísimo Teófilo, 4 para que conozcas plenamente la certeza de las cosas que se te han enseñado oralmente.
 
             ¿Quiénes eran esos muchos que escribían sobre Jesús? Bueno, descartamos a Juan, quién escribió en su vejez en el año 98 D.C, ya que Lucas escribió estas palabras entre 56 al 58. Descartamos a Mateo, ya que el escrito privado de Mateo se conservó como tal hasta la década del 70, cuando aparecería públicamente como el nuevo evangelio de Mateo, redactado esta vez por Isador. Marcos igualmente sería compuesto por la década del 60.
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 ¿Cuáles y dónde estaban entonces los escritos de esos muchos que escribían también sobre Cristo? Y aunque Lucas podría haber sido escrito en una fecha más tardía, aun nos quedaríamos con otros dos evangelios. Solo 2 de los muchos otros escritos que dice Lucas que  habían.

                Lucas, el médico de Antioquía en Pisidia, era un gentil convertido por Pablo, y escribió una historia muy distinta de la vida del Maestro. En el año 47 empezó a seguir a Pablo y a instruirse sobre la vida y las enseñanzas de Jesús. Lucas conserva en su relato mucho de la "gracia del Señor Jesucristo", ya que recogió estos hechos de Pablo y de otras personas.

                Lucas presenta al Maestro como el "amigo de los publicanos y de los pecadores". Sólo después de la muerte de Pablo reunió sus numerosas notas en forma de escrito. Aunque también es probable que Lucas haya escrito más tarde de lo que se cree o haya terminado de escribir su evangelio más tarde (61-63 según algunos, o en el año 82 en Acaya), tenía en proyecto tres libros sobre la historia de Cristo y del cristianismo, pero murió en el año 90, cuando estaba a punto de terminar la segunda de estas obras, los "Hechos de los Apóstoles". Lucas o Lucano había empezado este relato (dirigido también a Teófilo) probablemente en la década del 60, escribiendo sobre los Actos o Hechos de los apóstoles, siguiendo las acciones de estos por años,  aunque al final el segundo documento (Hechos actualmente sería un libro compuesto por 2 en 1) quedaría inconcluso al final debido a su muerte en 90.

                Como material para compilar su evangelio, Lucas se basó principalmente en la historia de la vida de Jesús que Pablo le había contado. Por lo tanto, el evangelio de Lucas es, en algunos aspectos, es el evangelio según Pablo. Pero Lucas tenía otras fuentes de información. No solamente entrevistó a decenas de testigos oculares de los numerosos episodios de la vida de Jesús que relata, sino que, al final de su vida, poseía también una copia del evangelio de Marcos (es decir las cuatro primeras quintas partes del libro), la narración de Isador y un breve texto escrito en el año 78 en Antioquía por un creyente llamado Cedes. Lucas poseía también una copia mutilada y muy modificada de unas notas que se atribuían al apóstol Andrés.

          
 El evangelio de Según Juan. El evangelio según Juan relata una gran parte de la obra que Jesús realizó en Judea y alrededor de Jerusalén, que no se menciona en los otros relatos. Éste es el llamado evangelio según Juan el hijo de Zebedeo, y aunque Juan no lo escribió de puño y letra, sí lo inspiró. Desde que se escribió por primera vez, ha sido corregido muchas veces para dar la impresión de que fue escrito por el mismo Juan. En el momento de componer esa narración, Juan tenía los otros evangelios y observó que muchas cosas se habían omitido; por este motivo, entre el año 98-101 animó a su asociado Natán, un judío griego de Cesarea, para que emprendiera su redacción. Juan proporcionó el material de memoria y basándose en los tres escritos ya existentes conocidos por nosotros. Él mismo no tenía nada escrito sobre el tema. De esta forma dictó a Natán y le dejó la redacción. La epístola que se conoce como "La primera de Juan", fue escrita por el mismo Juan como carta de presentación del trabajo que Natán había realizado bajo su dirección.

              Es extraño que Juan decidiera dictar sus memorias sobre Jesús cuando todos los demás apóstoles y testigos oculares de Jesús habían muerto. Incluso Pablo ya había sido ejecutado hace tiempo. Muchos han llegado a la conclusión de que este Evangelio (el más cercano a la filosofía y mensaje de Jesús) fue una confesión final de un hombre que conocía la verdad y que antes de morir quiso contar la verdad sobre Jesús, y que él había callado. Como prueba de esto, el evangelio de Juan proporciona ¡un 92% de información nueva que no se considera en los otros evangelios! En este evangelio se relatan conversaciones claves e íntimas de Jesús con algunas personas como Nicodemo, la Samaritana, y su despedida final dirigida a los apóstoles que de manera inédita se demora ¡ cinco capítulos! Conversaciones que son sinceras y reveladoras, y que  permiten comprender de manera más cercana la esencia de la religión que el Maestro predicaba a la multitud.   Ciertamente las primeras congregaciones o iglesias de las décadas anteriores no conocían estos detalles sobresalientes que Juan antes morir decide contar. Ni siquiera Pablo sabía sobre aquellas cosas. Obviamente, por supuesto, hablamos en el difícil supuesto de que no habrían otros evangelios aparte de Mateo, Marcos y Lucas;  aunque estos datos sobre Juan nos dejan obviamente pensando.

             No obstante, debemos reconocer que los evangelios actuales son obras maravillosas que han cambiado al mundo. Todos estos autores presentaron honestas descripciones de Jesús tal como ellos lo habían visto, lo recordaban o se habían informado sobre él, y en la medida en que sus conceptos de aquellos acontecimientos lejanos fueron influenciados por su adhesión posterior a la teología cristiana de Pablo fueron cambiados algunos puntos que hoy se han considerado importantes para los intereses de las Iglesias u Organizaciones religiosas. No obstante estos documentos han sido suficientes para cambiar el curso de la historia de la Humanidad durante cerca de dos mil años. Sin duda la Propia imagen de Jesús de Nazaret es poderosa. Gandhi y otros hombres han hablado acerca de la belleza y lo práctico que sería que la humanidad prestara atención a las enseñanzas de Jesús. Sin embargo, el mundo actual sigue divido en miles de confesiones, cada cual pretende interpretar algunos puntos de las enseñanzas de Jesús. Esto ha provocado divisiones y disputas por la supuesta posesión de la verdad, con la consiguiente exclusión de otros. Cabe preguntarse: ¿Quiso Jesús fundar una Iglesia cerrada que se dividiría en miles de confesiones? Todos estos puntos hacen pensar en ciertas imperfecciones o detalles en los escritos (o manipulación exegética de éstos) y además que no se ha mostrado toda la Verdad debido a los intereses de muchos.

             El hecho de que hay censuras y partes retiradas que no aparecen en la Biblia actual lo demuestran detalles que se les escaparon a los censuradores que muestran que hay más escritos inspirados de los que creemos. La misma Biblia testifica de manera interna que hay más libros. En las Escrituras Griegas Cristianas aparecen casos notables:

            “
15 Den mis saludos a los hermanos [que están] en Laodicea, y a Ninfa y a la congregación [que se reúne] en su casa. 16 Y cuando esta carta haya sido leída entre ustedes, hagan arreglos para que también se lea en la congregación de los laodicenses, y para que ustedes también lean la de Laodicea. (Colosenses 4:14-16).

¿Dónde esta la carta a los Laodicenses? Al parecer desapareció misteriosamente. Y era una carta con contenido diferente a la de a los Colosenses. Razón por la cuál Pablo les recomienda el intercambio de cartas. Este es un ejemplo gigante de que hay más cartas, evangelios y otros libros desaparecidos. Las explicaciones para salvar estas cuestiones son inverosímiles  y carentes de fundamento ante la obviedad de la situación.

Otro caso interesante aparece en Judas 14-15:    “14 Sí, también profetizó respecto de ellos Enoc, el séptimo [en línea] desde Adán, cuando dijo: “¡Miren! Jehová vino con sus santas miríadas, 15 para ejecutar juicio contra todos, y para probar la culpabilidad de todos los impíos respecto a todos sus hechos impíos que hicieron impíamente, y respecto de todas las cosas ofensivas que pecadores impíos hablaron contra él”.

Es costumbre en los escritores de las Escrituras Griegas Cristianas citar de otros libros de las escrituras hebreas más antiguas, como Isaías, Salmos, etc. Eran libros que ellos consideraban claramente inspirados que apoyaban sus cartas y evangelios. Es obvio que Judas cita de un libro, que evidentemente no es el Génesis, ya que en éste no aparece aquella frase de Enoc, el séptimo desde Adán. ¿De que libro cita Judas? De un escrito que evidentemente fue sacado del compendio llamado Biblia. Probablemente de libro de Enoc (Enoc 1:9), un libro mal llamado apócrifo que contiene fragmentos de mensajes que pronunció Enoc.

Pablo igual conocía escritos que hoy desconocemos y que nos daban detalles como el nombre de los sacerdotes que se opusieron a Moisés, detalle que no aparece en el Exodo (2 Timoteo 3:8). Pero las sorpresas en el Antiguo Testamento continúan. En las escrituras Hebreas aparecen estas referencias:

El libro de las Guerras de Jehová. Citado por Moisés en Números 21:14, 15. Pudo haberse tratado de un registro o historia fidedigna de las guerras del pueblo de Jehová, cuya crónica probablemente hablara entre muchas cosas de la triunfante guerra de Abrahán contra los cuatro reyes aliados que capturaron a Lot y su familia. (Gé 14:1-16). La lógica indica que era un escrito considerado inspirado, ya que obviamente se le incluye como algo digno de ser incluido en el relato sagrado de Números.

El libro de Jasar. Se cita en Josué 10:12, 13, cuando Josué pide que el Sol y la Luna se detengan durante su lucha contra los amorreos, y en 2 Samuel 1:18-27, donde se registra un poema llamado “El arco”, que era una endecha sobre Saúl y Jonatán. Por lo tanto, se cree que se trataba de una colección de poemas, cánticos y otros escritos, que debieron ser de considerable interés histórico y que recibieron amplia circulación en el mundo hebreo. Algo que indica que era un libro considerado inspirado está en el mismo Josué 10: 13 cuando después de describir el fenómeno de la paralización del Sol y la Luna, el relato pregunta: “¿No está escrito en el libro de Jasar? Y el Sol se quedó parado en medio de los cielos y no se apresuró a ponerse por más o menos un día entero”. Esto indica que lo sucedido en los días de Josué era también una profecía cantada acerca del acto que Jehová realizaría. El indicativo profético relacionado con este acto relacionado con Jehová, muestra claramente que era un libro inspirado, y que sus porciones eran citadas por otros escritores, al igual que los Salmos, y otros profetas más conocidos.

Otros escritos históricos. En los libros de los Reyes y de las Crónicas se mencionan otros escritos históricos: “el libro de los asuntos de los días de los reyes de Israel” (1Re 14:19; 2Re 15:31) y “el libro de los asuntos de los tiempos de los reyes de Judá”, al que se hace referencia unas quince veces y que trata sobre los reyes del reino meridional a partir de Rehoboam, el hijo de Salomón. (1Re 14:29; 2Re 24:5.) En 1 Reyes 11:41 se menciona otro registro de la gobernación de Salomón: “el libro de los asuntos de Salomón”. Es probable que este libro no sean los Proverbios o Eclesiastés, aunque podían contener porciones de éstos.

Cuando Esdras compiló y escribió los libros de las Crónicas después del cautiverio, hizo referencia por lo menos catorce veces a otras fuentes, como: el “Libro de los Reyes de Israel”, la “relación de los asuntos de los días del rey David” y el “Libro de los Reyes de Judá y de Israel”. (1Cr 9:1; 27:24; 2Cr 16:11; 20:34; 24:27; 27:7; 33:18.) Es lógico que parte de estos relatos se narren también en los escritos llamados posteriormente el libro de los Reyes (primero, segundo etc.). También se mencionan libros de escritores inspirados anteriores (1Cr 29:29; 2Cr 26:22; 32:32) y registros escritos de otros profetas de Jehová que no están en las Santas Escrituras inspiradas. (2Cr 9:29; 12:15; 13:22.) Nehemías, por su parte, se remitió al “libro de los asuntos de los tiempos”. (Ne 12:23.)

Entre los libros desconocidos de algunos profetas de Jehová se encuentran: Las crónicas de Samuel el vidente (1 Cr 29:29) que no son los libros 1 y 2 Samuel, el libro del profeta Natán (2 Cro 9:29), el profeta Semaya (2 Cro 12:15), el libro del profeta Iddo (2 Cro 13:22), las palabras de Jehú (2 Cro 20:34), etc.  También en epístolas como en la  Primera (?) a los Corintios 5:9 se indica que por lo menos hubo una carta anterior que desconocemos. Todo lo anterior indica que existieron más escritos que hoy no tenemos.

Pero, ¿a qué se debe esta fuga de libros? Una de las razones es que debido al paso de los siglos muchos desaparecieron, y otros fueron absorbidos por otros (algunas porciones), y otros tantos sufrieron la censura cuando se seleccionaron los distintos Cannon. Pero, algunos dirán: Pero Dios no permitiría algo así, el que su Palabra fuera velada. Sin embargo, el asunto estaría mal enfocado si lo analizáramos así. Los hechos anteriores muestran que muchos escritos fueron relegados por razones de importancia social para cada época. La misma Biblia por muchos siglos durante la Edad Media estuvo ocultada para gran parte de la humanidad (muchos hombres nunca supieron de ella), y entonces podríamos habernos preguntado, por que lo permitió Dios. El punto es que Dios, en su conjunto, si ha preservado lo esencial para cada época. Hoy, al entrar en una nueva era, comprendemos que las revelaciones parciales e incompletas necesitan ampliarse con “nuevos rollos” de luz espiritual. El error está en suponer que toda la Verdad está revelada de manera dogmática. El Creador ha delegado en sus criaturas muchas responsabilidades, y el hombre ha debido administrarlas. Eso sí, se le pedirá cuentas por lo que haya hecho, sobre todo a las Instituciones milenarias que han ocultado la Verdad.

Debemos tener claro que en la Biblia está la Palabra de Dios, pero tal vez no toda su Palabra, ya que la Biblia es en realidad un compendio de varios libros inspirados, pero quienes realizaron aquel compendio y selección final obviamente no estaban inspirados (a diferencia de los escritores de los libros bíblicos internos) tal como lo reconocería cualquier religioso actual. Aquí se ve una sutil distinción entre la mano divina y la mano del hombre que se atrevió a seleccionar esto o aquello. Esto es algo semejante a lo que el hombre ha hecho con la Creación de la naturaleza. Dios la ha entregado, pero el hombre ha intervenido seleccionando (e incluso interviniendo) esto o aquello considerándolo mejor.

De hecho, la Iglesia Católica Romana decretó los libros que debían formar parte del canon bíblico en el Concilio de Cartago (397 E.C.), donde se formuló un catálogo de libros, lo cual fue mucho después del tiempo en que supuestamente había cesado la inspiración divina en el año 99 (apóstol Juan como último escritor). Se habla y se reconoce el testimonio de catalogadores posteriores no inspirados como valioso solamente al reconocimiento del canon bíblico. Aún si tuviéramos que encontrar una fecha más cercana a los apóstoles en relación a la creación de un compendio final o biblioteca llamada Biblia, solo llegaríamos al siglo II (fragmento Muratoriano), época en que el cristianismo verdadero ya había desaparecido como conjunto de la faz de la Tierra. Antes del fin del siglo II se aceptan los Evangelios, Hechos y 12 cartas del apóstol Pablo. Solo de algunos de los escritos más pequeños se dudaba en ciertas zonas. Esto probablemente se debía a que por una razón u otra aquellos escritos no habían circulado mucho al principio, por lo cual les tomó más tiempo ser aceptados como canónicos e incluirlos en la Biblia final.

           
Pero ¿por qué no hallamos listas exactas antes del siglo II como el Fragmento Muratoriano? El hecho, de que no haya un compendio definido antes del siglo II, indica que había varios libros en circulación, no existiendo un catálogo final. A medida que la Iglesia fue adquiriendo más poder, resolvió lo que era malsano y prematuro revelar a las masas, y así fueron desapareciendo varios libros, crónicas y epístolas.

 Incluso críticos como Marción, de a mediados del siglo II E.C., recién mencionaban la cuestión de qué libros debían aceptar los cristianos. Marción construyó su propio canon para que cuadrara con sus doctrinas: tomó solo algunas cartas del apóstol Pablo y una forma “corregida” del Evangelio de Lucas. Esto, junto con la masa de literatura llamada “apócrifa” que para entonces se esparcía por todo el mundo, fue lo que llevó a las declaraciones que hicieron unos catalogadores en cuanto a los libros que aceptaban como canónicos.

También antes del 397, en el año 325, en el Concilio de Nicea (ratificado en el Concilio de Laodicea en 363), se seleccionaron definitivamente los conocidos 4 evangelios canónicos. Estos cuatro fueron seleccionados como lo mejores de alrededor de ¡sesenta evangelios diferentes! Los textos no escogidos fueron rechazados por la Iglesia como apócrifos y condenados al olvido. Buena parte de los apócrifos, incluso, eran más antiguos que los textos canónicos, y entre los rechazados había escritos atribuidos a apóstoles y figuras tan importantes como Tomás, Pedro, Andrés, Tadeo, Bartolomé, Matatías, Nicodemo, Santiago..., y textos tan influyentes en su época como el Evangelio de los Doce Apóstoles.


Vuestra potencialidad

"A cualquiera que beba del agua que yo le daré de ningún modo le dará sed jamás, sino que el agua que yo le daré se hará en él una fuente de agua que brotará para impartir vida eterna” - Evangelio de Juan 4:14.

"Dijeron sus discípulos: «Instruyenos acerca del lugar donde moras, pues sentimos la necesidad de indagarlo». Díjoles: «El que tenga oídos, que escuche: en el interior de un hombre de luz hay siempre luz y él ilumina todo el universo; sin su luz reinan las tinieblas" - Evangelio de Tomás 1:24.

"Dijo Jesús: «El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo» - Evangelio de Tomás 1:2.

 “Si alguien me ama, observará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él.”- Juan 14:23

El más exquisito, el más singular y acertado obsequio que la criatura humana puede presentar a Dios-Padre es hacer su voluntad. Nada lo conmueve más. Nada resulta más rentable.

Hacer la voluntad del Padre no significa esclavitud ni renuncia. Tus ideas son tuyas. También tus iniciativas y decisiones. Hacer la voluntad de Dios-Padre es CONFIAR.

Es un estilo de vida. Es saber y ACEPTAR que está en sus manos. Que El dispone. Que El dirige. Que El cuida. “ES MI VOLUNTAD QUE SE HAGA SU VOLUNTAD.”

El Padre responde y una fuerza benéfica, arrolladora, se pone al servicio de esa criatura. Cuando dice “estoy en tus manos” lo da todo y Dios-Padre convierte a ese hijo en un gigante. Ni él mismo llega a reconocerse. Es mucho más de lo que aparentemente es. En ese instante de la autorevelación interior, del salto supremo a la confianza, se produce el gran estremeciniento del que Jesús habló. Ese instante te tranforma en un rey al servicio de todos.

El se ha sometido a tu voluntad. Es está en su interior, humilde, silencioso y pendiente de tus deseos de prosperar mental y espiritualmente. Haz tú lo mismo. Entrégate a El. No seas tonto y aprovecha: ABANDONATE EN SUS MANOS. DEJA QUE SE HAGA SU VOLUNTAD.

Ponerse en sus manos, hacer la Voluntad de Dios-Padre significa, además, SABER…Sí saber. Obtener respuestas…..

Por ejemplo: ¿Quién Soy?

En ese momento es fácil. Eres un hijo del Amor. Un “regalo” de Dios-Padre. Un ser eterno. Una criatura nacida en lo más bajo…destinada a lo más alto.

Una criatura que empieza a correr. A correr hacia El.

¿Qué hago aquí? Estás en este mundo para VIVIR. Aclaro si Dios-Padre te ha puesto aquí es por algo realmente interesante… interesante para todos. Grabad bien: ¡Somos eternos! Ahora os encontráis sujetos a esa envoltura carnal; pero, en breve, cuando entréis en los mundos que Dios-Padre os tiene reservados, este cuerpo sólo será un recuerdo. Un recuerdo cada vez más difuso…. ¡VIVID! Pues la presente experiencia! ¡VIVIDLA con intensidad! ¡VIVIDLA con Amor! ¡Con SENTIDO COMUN! ¡Con alegría! Y recordad que sólo tenéis esta oportunidad….

¿Cual es mi futuro? Insisto; vuestro destino es EL. No otra dirección. Vuestro futuro es llegar a El. Ser como EL. Ser perfectos. Conocerle. Trabajar hombro con hombro.

Si decides ponerte en sus manos, si optas por hacer su voluntad….! Ya eres uno con El. El hará en ti maravillas. El te cubrirá con un amor que te levantará del suelo. Y tus miedos, escucha bien, desaparecerán….

Si tu corazón se abre y se hace aliado de la vida, si te abandonas a SU VOLUNTAD nada dentro o fuera de ti, te hará temblar. Como un prodigio, tu alma caminará segura. Nada queridos hermanos, nada te hará retroceder! Y esa sensación, ese sentimiento de seguridad te escoltará hasta el fin de tus días. Pero no os equivoquéis. Al mismo tiempo que esa afortunada criatura crece, así desaparece… El amor que se derrama desde el PADRE es turbulento. No sabe del reposo. Y deberás irradiarlo.

Compartirlo. Lanzarlo. No es de tu propiedad. Pues bien, un día, sin previo aviso, caerás en la cuenta de algo igualmente maravilloso. ¡No existe! ¡Has desaparecido para ti mismo! ¡No cuentas! ¡No exiges! ¡No precisas! ¡No reclamas!- ¡Habrás triunfado! En ese momento, al fin, habrás comprendido querido ángel...

 Se trata de un viaje sin retorno. Si El te “toca”…. Nada es igual. Y todo depende de tu voluntad….

Si dices “si”, si te abandonas en sus manos, si te dejas gobernar por ese GUÍA  INTERIOR, romperás las barreras que te limitan. Y tu capacidad de asombro será desbordante una y otra vez. Todo a tu alrededor, estará a tu servicio. Tu “si” es el “si” de Dios-Padre. En palabras sencillas: habrás encontrado una mina de oro…! Que funciona sola, “Es gratis”.

Reflexión
Cuando la criatura humana alcanza la Maestría del auto conocimiento, la unificación de la mente y su personalidad, y logra un estado permanente estable de la comunión con Dios, puede realizar la Consagración, que es lo que hemos narrado. El hombre ya se ha entrenado con la dura gimnasia de la confianza y fe en Dios cada día. Ha tenido altibajos, caídas y fracasos. Pero aprende a ponerse de pie y a ejercitar esa mágica fe. Entonces obtiene la Maestría y es un "Rey" ya que logra que su campo de Fe afecte a su interior y a su exterior. El fruto del Espíritu surge espontáneamente y es mucho más estable. Entonces se cumplen estas palabras:

"y nos levantó juntos y nos sentó juntos en los lugares celestiales en unión con Cristo Jesús" - Efesios 2:6

Pero una Gran Muchedumbre de cristianos será salvada por "lavar sus ropas en la sangre del cordero". Este grupo recoge a millones de personas cristianas que serán arrebatadas. No obstante, de esta gran muchedumbre hay una avanzada, unos auténticos precursores. Solo  144.000 vivientes antes del fin logran "dominar aquella canción". En otras palabras, solo 144.000 humanos logran la estabilidad y comunión permanente con su Guía Interior. Logran la nota elevada y seguida de la estabilidad y poder interior. Ellos son los guías de la Gran Muchedumbre. Los 144.000 vivientes están repartidos en toda la Tierra. Existen en todos los grupos humanos, y su destino consiste en activar las conciencias de los potenciales miembros de la Gran Multitud.

Los 144.000 son "sellados" en sus frentes. Ésto indica la casi fusión con su Chispa Interior o fragmento del Padre, ya que obtienen incluso un "diálogo" auténtico con el Padre. Muy pocas personas en la Tierra logran esto, y solo estos 144.000 llegan a esa Maestría. Pero la Gran Multitud rescatada también logrará la Maestría en algún momento de su evolución espiritual.

Ser parte de los 144.000 está abierto a todo ser humano, pero la profecía indica que solo ese número logrará la estabilidad psiquica espiritual para el tiempo crucial. Quizás ya estemos llegando al término de ese proceso. Los 144.000 cantan al unísono provocando una vibración espiritual que ayuda a la Gran Multitud a reconciliarse con Dios.

Los miembros de los 144.000 son anónimos, y no podéis reconocerlos por signos exteriores. No figuran en las páginas de la prensa o la historia. En realidad por sus frutos espirituales solamente son reconocibles.

En primer lugar, y esto será lo más evidente, verás que es gente que disfruta de virtualmente todo lo que les brinda la vida; gente que se siente cómoda haciendo cualquier cosa y que no pierde el tiempo quejándose o deseando que las cosas fueran de otra manera. Sienten entusiasmo por la vida y quieren todo lo que pueden sacar de ella. Y sus frutos de amor, bondad y misericordia superan sus tropiezos y errores.

 Les gusta la vida. Cuando estás cerca de gente así, notarás la ausencia de lamentos e inclusive de suspiros pasivos. Si llueve, les gusta. Si hace calor lo disfrutan en vez de quejarse. Si se encuentran en medio de una congestión de tráfico, o en una fiesta, o completamente solos, sencillamente actúan de la mejor manera posible. No se trata de disfrutar de todo lo que sucede, sino de una sabia aceptación de lo que es, de una rara habilidad para deleitarse con la realidad. Pregúntales lo que no les gusta y les costará darte una respuesta honesta. No actúan con la sensatez que significaría protegerse de la lluvia cobijándose bajo techo, porque la lluvia les parece hermosa, estimulante y algo que vale la pena experimentar. Les gusta. El fango no los enfurece: lo observan, chapotean en él y lo aceptan como parte de lo que significa estar vivo.

Encontraras muy poca búsqueda de aprobación entre estos individuos felices y realizados. Son capaces de funcionar sin la aprobación y el aplauso de los demás. No buscan honores como hace la mayoría de la gente.  Saben reír y hacer reír. Descubren el humor en casi todas las situaciones y se pueden reír de los acontecimientos más absurdos lo mismo que de los más serios y solemnes. Les encanta ayudar a los demás a reírse y les resulta fácil crear buen humor. No es gente seria ni grave que camina por la vida con pasos de plomo y rostro severo. De ellos, el gozo es un estado casi permanente. Tienen días de tristeza como Jesús, pero no caen en estados permanentes de depresión.

Son gente que se acepta a sí misma sin quejas. Saben que son seres humanos y que serlo implica ciertos atributos humanos. Saben cuál es su aspecto físico y lo aceptan. SI son altos, perfecto, pero si son bajos también. La calvicie está muy bien, lo mismo que una frondosa cabellera. Pueden soportar el sudor. No falsean su aspecto físico. Se han aceptado a sí mismos y por ello son la gente más natural. Nada de esconderse detrás de artificios ni de disculparse por lo que son. NO saben ofenderse por nada que sea humano. Se quieren a sí mismos y aceptan todo lo que está en la naturaleza tal como es en vez de desear que fuera diferente. Jamás se quejan de cosas que no pueden cambiar como olas de calor, tormentas eléctricas o el agua fría. Se aceptan a sí mismos y al mundo tal como es.

Aprecian el mundo natural. Les encanta estar al aire libre disfrutando de la naturaleza, recorriendo gozosamente todo lo que aún está intacto, que es original y aún no ha sido estropeado. Le encantan las montañas, los atardeceres, los ríos, las flotes, los árboles, los animales y virtualmente toda la flora y la fauna. Como personas son naturalistas, nada pretenciosos ni ceremoniosos y les encanta la naturalidad del universo. Aman la Creación, ya que conectan con Abba de forma especial en la naturaleza.

Tienen una percepción muy especial en lo que respecta a la conducta de los demás y lo que a otros les puede parecer complejo e indescifrable, para ellos es claro y comprensible. Los problemas que inmovilizan a tanta gente son a menudo sólo pequeñas molestias para ellos. Esta falta de compromiso emocional con los problemas les permite franquear barreras que para muchos son infranqueables. Tienen percepciones claras en lo que a ellos mismos respecta y reconocen inmediatamente lo que los demás están tratando de hacerles. Pueden alzarse de hombros y pasar por alto cosas por las que otros se enfadan y quedan inmovilizados. Y ciertas cosas que pueden confundir a mucha gente que las encuentra insolubles, a ellos no los amilanan y más bien las consideran como simples y de fácil resolución. No están monopolizados por los problemas de su mundo emocional. Para esta gente, un problema es realmente sólo un obstáculo que hay que vencer y no un reflejo de lo que ellos son o dejan de ser como personas.

Éste es uno de los rasgos de su personalidad más difíciles de comprender, ya que la mayoría de la gente se siente amenazada por los acontecimientos externos, por las ideas o por la demás gente. Pero los seres independientes y sanos no saben cómo sentirse amenazados y esta característica hace que sean ellos los que parezcan amenazadores a los demás. Por eso, muchas veces han sido perseguidos.

Nunca pelean inútilmente. No son partidarios del autobombo para atraer la atención sobre sí mismos. Si la lucha puede provocar un cambio, entonces lucharán pero jamás lucharán inútilmente. No son mártires. Son hacedores.

Son también gente que ayuda a los demás. Generalmente trabajan en cosas que le hacen la vida más agradable o más tolerable a los demás. Son guerreros en la vanguardia del cambio espiritual, pero no llevan sus luchas consigo a la cama por las noches como caldo de cultivo de úlceras, enfermedades del corazón u otros desórdenes físicos. Son incapaces de estereotipar. A menudo ni se dan cuenta de las diferencias físicas de la gente incluyendo las raciales, étnicas, morfológicas o sexuales. No son gente superficial que juzga a los demás por su aspecto exterior. Y aunque puedan parecer egoístas y preocupados sólo de su propio placer, en realidad pasan gran parte de su tiempo dedicados a servir a los demás. ¿Por qué? Porque les gusta hacerlo.


Se nos ha dicho que aquel que hace la voluntad del Padre ya ha descubierto su don divino. Y sus actos le delatarán. Los efectos os revelarán la causa. Al árbol se le conoce por sus frutos.

Aquel que se funde con el Dios que le habita, obra siempre de acuerdo con la verdad, en consonancia con la belleza y movido por la bondad. Y en mitad de sus supuestos errores, su audacia, su lealtad, su generosidad y tolerancia serán jueces y testigos de su excelsa asociación con Dios. Nada ni nadie podrá confundirlos. Nada ni nadie podrá entonces engañarlos.

Ellos descubrirán el sentido de la vida, su origen y su glorioso futuro. Y no temerán a la muerte. Ellos serán la sal de la tierra y sus obras resplandecerán. Sólo los que logran esa fusión con el Dios que les habita escapan del tedio y de la mediocridad. Son graníticos en medio de la desolación, templados en la gloria y tiernos entre los malvados. No conocen su propio nombre. Probad a suplicarles, Probad a buscarles. Probad a descansar en su silencio reposado. Siempre están dispuestos. No conocen la palabra no. Están revestidos de hierro, pero son dulces como el corazón de una mujer. Aman hasta el final y nunca pierden. Nada poseen y, sin embargo, son los dueños del mundo.

Muchos llamados, muchos ya tienen algunas de éstas cualidades, pero son erráticos al manifestarlas. Tienen altibajos. Solo pocos, solo 144.000 lograrán la nota permanente, la estabilidad musical necesaria. Lograrán "dominar aquella canción", el canto final exaltando la vibración eterna. La gran canción de victoria en la inmensa danza cósmica.

lunes, 20 de febrero de 2012

La auténtica realidad

"Todas las naciones son como algo inexistente delante de él; como nada y como una irrealidad le han sido estimadas" - Isaías 40:17

"Pero los cuales [hombres] rinden servicio sagrado en una representación típica y sombra de las cosas celestiales" - Hebreos 8:5

"Tú haces que el hombre mortal vuelva a la materia triturada, y dices: “Vuélvanse, hijos de los hombres”. Porque mil años son a tus ojos solo como el día de ayer cuando ha pasado, y como una vigilia durante la noche. Los has llevado arrollando; ellos llegan a ser un simple sueño; a la mañana [son] justamente como la hierba verde que cambia.  Por la mañana produce flores y tiene que cambiar; al atardecer se marchita y ciertamente se seca. (...) hemos terminado nuestros años lo mismo que un susurro" (Salmos 90:3-6, 9).

"Cuando el caso es que ustedes no saben lo que será su vida mañana. Porque son una neblina que aparece por un poco de tiempo y luego desaparece" - Santiago 4:14

Las declaraciones inspiradas anteriores nos muestran una gran verdad. La realidad material, a la cual tanto nos aferramos, es una "irrealidad", una "sombra", un "sueño", un "susurro", una "neblina" si la comparamos con la auténtica realidad y la estabilidad eterna e inmutable de la realidad "espiritual".

El universo material es siempre la arena en donde tienen lugar todas las actividades espirituales. El universo material es la "sombra" del objeto real: Las realidades eternas.

Estamos convencidos que nuestra vida, nuestras actividades y las cosas que nos rodean son lo únicamente real y tangible. Nos aferramos a este estado, como si nunca pudiese existir otro. Ésto hace que nos aferremos a las situaciones y circunstancias de la vida. Quiséramos que los momentos de felicidad fueran eternos e imperecederos. Sin embargo, una reflexión cuidadosa nos muestra que no vivimos realmente en la auténtica realidad.

Hace algunos minutos puede ser que estuvimos reúnidos con muchos amigos y familiares. Sin embargo, ese momento en el tiempo literalmente desapareció, para siempre. Así, lo que estemos haciendo ahora, dejará de ser en una par de momentos más. Así funciona el espacio y el tiempo que conocemos, una transitoriedad constante. Solo experimentamos simultáneos "momentos presentes" sucesivos. No podemos "atrapar" los momentos. Todo es dinámico. Solo quedan en nuestra mente como "recuerdos". Nuestras actividades, movimientos y vidas son tan volátiles, que las descripciones bíblicas son acertadas.

Así, si miramos algunas ciudades que hace siglos estuvieron llenas de gente, hoy las contemplamos desiertas, en ruinas y sin vida. Todo "desapareció". La materia siempre tiende a deteriorase y a ser transformada. Si dejamos un objeto material, sea un coche nuevo o cualesquier otra cosa, veremos como el tiempo lo desintegra y lo hace desaparecer como si hubiese sido irreal o inexistente. Millones de seres humanos también ahora ya no existen. Su vida fué un "susurro".  Un árbol o nuestro mismo cuerpo aparentemente sólido está lleno de células y moléculas en constante desaparición y transformación. No sería incorrecto decir que tenemos varios cuerpos en esta misma vida.

Todo indica que de forma paradójica, lo Espiritual, lo que nosotros creemos falsamente como algo intangible, es lo más real, sólido y tangible. Es lo más estable e imperecedero, sin estar sujeto al paso del tiempo. Nosotros somos como un sueño o una ilusión fantasmal a los ojos de los seres espirituales. Nosotros somos realmente los "fantasmas" al lado de la Realidad suprema de lo espiritual.
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Nosotros al no ver a los seres espirituales, nos imaginamos que son cosas etéreas, nubosas, etc. Nada más lejos de la verdad. Nuestra fugacidad es tan rápida, la materia se deteriora y se transforma tan rápido, que nosotros realmente somos fugaces y casi inexistentes a los ojos de ellos. Cuando despiertes en la resurrección en la primera morada preparada, tu sensación al despertar será la de haber tenido un sueño (tu vida en la Tierra).
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Por eso a Dios se le llama la "Roca". El es una Roca al lado de un ambiente cambiante, movedizo e irreal. Cuando nos enfocamos en los asuntos espirituales, nos enfocamos en la auténtica realidad, la estable y la que colma y llena nuestro espíritu. Cuando nos elevamos en el momento presente con el Amor Conciencia, con sentimientos espirituales venciendo la inercia y gravedad carnal, sentimos sutilmente la auténtica realidad.
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Una búsqueda afanosa en lo material, en lo que vemos con nuestros ojos, una búsqueda frenética por el placer y por los momentos felices, destinan a la humanidad a un ciclo interminable de placer y de dolor, de fugaces momentos felices, para luego como una droga intentar escapar del dolor y recurrir a ellos, para que luego otra vez desaparezcan. La única forma de liberarnos de ese ciclo, es aceptar la Verdad, es reconocer la Auténtica Realidad. Es comprender que no vivimos en la verdadera realidad, que somos "residentes temporales" en este mundo y sistema de cosas. Esta perspectiva ya nos libera de las preocupaciones irreales y nuestra vida se transforma en un peregrinaje ligero y suave. La vida más que una lucha se transforma en un peregrinaje que hay que disfrutar cada día. No habrá otro día igual a otro y esta oportunidad es única.

El viaje de la Eternidad consiste en una liberación gradual de la ilusión que tenemos, para entrar poco a poco en niveles y realidades eternas superiores. El papel de la espiritualidad consiste en eso. Las religiones organizadas tuvieron la función de ayudar a las masas humanas a partir en esa carrera. Pero la experiencia de "tocar" la auténtica realidad siempre será exclusivamente individual.

Pronto, los vivientes de este Planeta, serán llevados a esa realidad, una realidad de la que no escapara la Tierra, cuando ésta sea restaurada y llevada a una condición más elevada materialmente y real.

La física nos habla de la energía y la materia oscura. Elementos desconocidos que viven entre nosotros y que unen todas las cosas. El Cielo envuelve la Tierra y la Tierra es parte de ese mismo cielo.

Ampliando nuestra visión

Debemos comprender la verdadera dimensión de las declaraciones sobre el "cielo", la "realidad" y nuestra perspectiva eterna en el propósito de Dios. No podemos seguir manteniendo una cosmología medieval. La religión aspira a etiquetar con nombres realidades que no deben fosilizarse con la terminología de esas palabras. El salto para abrir nuestra mente y corazón tiene que ver con ampliar nuestro espíritu.


Así, asuntos relativos a la esperanza de los cristianos, la gran muchedumbre, la vida eterna, los 144.000 y otros asuntos como la resurrección adquieren un especial significado para nosotros.

¿Qué es el "Cielo"?

La Tierra perfectamente puede ser el "cielo" para otro mundo

Hoy la Ciencia ha comprobado que la expresión "universo material" es un simplismo. De todos los objetos celestes visibles conocidos hoy en día (estrellas, planetas y nubes de polvo) dan cuenta de sólo el 10% de la masa del universo. Es decir, del total de materia que forma el universo, sólo es materia conocida el 10% de ella, el resto es masa que falta (?) y, dado que no la hemos podido detectar, los físicos la han llamado “materia oscura” (sea lo que sea).  No es que sea “negra”, sino que es “desconocida” pero que convive de alguna forma en este universo.
Las galaxias en el universo normalmente se agrupan en cúmulos que para mantenerse unidos necesitan de la fuerza de atracción gravitacional producida por una gran cantidad de masa. La masa requerida no se observa. ¿Dónde está?  Por ejemplo, en la fotografía derecha del Telescopio Hubble se observa (flechas) la fuerza gravitacional que mantiene unidas a las galaxias. No obstante, hay una enorme cantidad de "masa" que no observamos, y esa es la que mantiene la cohesión. Es como si existieran estructuras que no reflejan la luz de los soles, pero que perfectamente están en medio de los espacios.

Por otro lado, la radiación existente en el universo interactúa con la materia y por lo tanto se ve afectada por  fluctuaciones. La señal que queda en la radiación de fondo es como una fotografía del universo. El análisis de las fluctuaciones en la radiación de fondo indica que debe existir más materia en el universo de lo que observamos a simple vista. ¿Dónde está la materia que no observamos? En la fotografía iquierda se observan los cuerpos estelares.  Y con otro espectro de visión, se percibe la radiación. Hay cuerpos que no son captados por la vista humana, que no reflejan luz solar, pero que existen en medio de los espacios. 
 
El término hebreo scha·má·yim (siempre en plural), que se traduce “cielo(s)”, parece designar en su sentido básico lo que es “alto” o “encumbrado”. (Sl 103:11; Pr 25:3; Isa 55:9.) La etimología de la palabra griega para cielo (ou·ra·nós) es incierta.

Los “cielos” físicos comprenden tanto la atmósfera terrestre como las regiones del espacio sideral con sus cuerpos estelares, “todo el ejército de los cielos”: el Sol, la Luna, las estrellas y las constelaciones. (Dt 4:19; Isa 13:10; 1Co 15:40, 41; Heb 11:12.)

Las mismas palabras del lenguaje original que se utilizan para referirse a los cielos físicos se aplican también a los cielos espirituales" - Perspicacia.

Como notamos es interesante que la división entre "cielos espirituales" y "cielos materiales" es una explicación arbitraria humana y no necesariamente bíblica, real o científica. Hoy observamos con nuestra comprensión progresiva de la Cosmología, que las palabras y "conceptos" que entendíamos de forma limitada ciertamente nos abren nuevas perspectivas y armonizan con la revelación del Universo.

Por lo tanto, tanto el llamado cielo "espiritual" no es parte de otro universo, como si estuviera "separado" del universo llamado "material". En realidad ámbos planos coexisten en una misma realidad cósmica. Diferentes "niveles" existen dentro de la misma realidad "material". Por esa razón, la verdadera "materia", la auténtica realidad es el componente del 90% desconocido del universo. Nuestra realidad cotidiana es una "anormalidad" pequeña dentro de la verdadera realidad "normal" que desconocemos. Cómo pueden notar, las palabras son mi enemigo. Es difícil transmitir estos conceptos en el lenguaje humano.
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“Los hijos de este sistema de cosas se casan y se dan en matrimonio,  pero los que han sido considerados dignos de ganar aquel sistema de cosas y la resurrección de entre los muertos ni se casan ni se dan en matrimonio. De hecho, tampoco pueden ya morir, porque son como los ángeles, y son hijos de Dios por ser hijos de la resurrección”.

R. C. Trench dice en cuanto al significado de “sistemas de cosas” o  ai·ṓn: “Al igual que [kó·smos (mundo), ai·ṓn] tiene un sentido principal concreto”. Pablo dice en Hebreos 11:3: “Por fe percibimos que los sistemas de cosas [plural de ai·ṓn] fueron puestos en orden por la palabra de Dios, de modo que lo que se contempla ha llegado a ser de cosas que no aparecen”. La Obra Perspicacia comenta sobre una variante de ésta expresión:

“entender el uso del término ai·ṓn en Hebreos 1:2 y 11:3 es como equivalente del griego kó·smos, en su acepción de mundo o universo y con relación a todo lo creado, el Sol, la Luna, las estrellas y la propia Tierra. Esta interpretación tiene el respaldo del comentario de Hebreos 11:3, que dice: “Lo que se contempla ha llegado a ser de cosas que no aparecen”. También puede interpretarse el versículo como una alusión al relato de la creación de Génesis, lo que daría un contexto lógico a la referencia que Pablo hace inmediatamente después a hombres como Abel (vs. 4), Enoc (vss. 5 y 6) y Noé (vs. 7). Por consiguiente, es posible que Pablo estuviese ampliando su explicación de la fe, refiriéndose a la existencia del vasto universo, el Sol, la Luna y las estrellas como prueba manifiesta de la existencia de un Creador. (Compárese con Ro 1:20.)”.

Esto puede ser prueba de que “aquel sistema de cosas y la resurrección de entre los muertos” se refiere claramente a un “mundo”, “morada” o “esfera” celestial. Un “lugar de habitación” fuera de la Tierra.

“Pero en cuanto a los que sean dignos de tomar parte en el mundo venidero por la resurrección: ésos no se casarán ni serán dados en casamiento” – Lucas 20:35  Nueva Versión Internacional

“Pero los que fueren tenidos por dignos de aquel mundo y la resurrección de los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento” – Lucas 20:35 Reina Valera Gomez 2010

Esta sería la explicación más sensata y coherente. Los resucitados, incluidos Abrahán, Isaac y Jacob (mencionados por Jesús en el relato) no resucitarían en la Tierra, sino en otro mundo, una “morada” de las muchas que hay en la Casa del Padre (Juan 14:2).

Jesús mismo habló de éstas “moradas” cuando dijo:

”También, les digo a ustedes: Háganse amigos por medio de las riquezas injustas, para que, cuando las tales fallen, se los reciba en los lugares de habitación eternos.” – Lucas 16:9

La expresión es similar a “tiendas eternas” y tiene una relación interesante con nuestro universo. “y la constelación Kimá y los cuartos interiores del Sur” (Job 9:9). En Judas también se dice que los ángeles “abandonaron su propio y debido lugar de habitación” (Judas 6), lo cual muestra que los ángeles habitan en uno de los múltiples “lugares de habitación eternos” que están destinados a los fieles resucitados.

Nuestra comprensión de lo que es el “cielo” se ha incrementado mucho desde los días de Pablo. Está claro que los hombres no podían describir realidades superiores de otros planos y mundos superiores. Para ellos, esas esferas estaban “arriba”, en los “cielos”. Pero los “cielos” no significan estar en una nube recostado, sino que involucran muchas “moradas” y “lugares de habitación” para los ángeles y los humanos glorificados. Es posible que algunos de esos "cielos" sean mundos similares a la Tierra, con montañas y lagos, pero en estados hermosos paradisíacos. Fueron llamados "cielos" porque estaban arriba, fuera de la Tierra.  Pablo mismo describe una experiencia relacionada con una vista de ésos “cielos”:

“Conozco a un hombre en unión con Cristo que, hace catorce años —si en el cuerpo, no lo sé, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe— fue arrebatado como tal hasta el tercer cielo.  Sí, conozco a tal hombre —si en el cuerpo o aparte del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe—  que fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inexpresables que no le es lícito al hombre hablar.  De tal hombre me jactaré, pero no me jactaré de mí mismo, salvo en cuanto a [mis] debilidades” – 2 Corintios 12:2-5.

Pablo mismo tiene dudas sobre hasta que grado son totalmente inmateriales o no éstos cielos. Sin embargo, la experiencia es real y “tangible”.  Pablo dice que fue “arrebatado” (la misma expresión relacionada con el arrebatamiento de los sobrevivientes) y que escuchó seguramente un idioma no humano. Es posible que éste “tercer cielo” sea uno de los “mundos” sucesivos o “cielos”,  los cuales han sido puestos en orden ascendente, y a los cuales Enoc quizás fue “transferido” (Hebreos 11: 5). Por eso Hebreos 11 dice:

“Por fe percibimos que los sistemas de cosas (mundos)  fueron puestos en orden por la palabra de Dios, de modo que lo que se contempla ha llegado a ser de cosas que no aparecen” – Hebreos 11:3

Cómo analizamos, esta cita debe referirse a mundos en el universo tal como sugiere Perspicacia. Por eso la expresión de la Traducción del Nuevo Mundo explica que la expresión “fueron puestos en orden” significa “fueron preparados; fueron ajustados”. Lit.: “haber sido ajustados hacia abajo”. Gr.: ka·ter·tí·sthai. Esto da a entender que hay un gradual peregrinaje de distintos mundos que parten desde lo más alto y llegan a lo más bajo en lo material. Hablamos de distintos niveles de materia y realidad que conviven en nuestro universo.

Por esa razón se dice que “de modo que lo que se contempla ha llegado a ser de cosas que no aparecen”. En otras palabras, las cosas que observamos de nuestro planeta material no son las únicas y son el último eslabón de otras moradas que son las creadoras de nuestro plano visible. Y esto perfectamente concuerda con la inmensa materia no conocida de nuestro universo.
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¿Son "tangibles" esos mundos?
Por supuesto. Cuando Jesús apareció con un cuerpo glorificado, no era un espíritu intangible, sino que tenía densidad y se le podía tocar. Las otras "moradas" que Cristo prepara son lugares reales, son planetas muy hermosos, que nos recuerdan el futuro paradisiaco que le espera a la Tierra. Esas moradas son mundos que ya viven en un "paraíso" de felicidad.
Esos lugares son el "cielo", las "moradas" que esperan a los santos.