jueves, 3 de octubre de 2013

Un ejemplo de amor fraternal


3 comentarios:

  1. Me pregunto donde está Dios, donde Jesús.
    Cómo una niña de 8 años, demuestra más compasión que un Dios que si tan sólo quisiera acabaría de una vez con los psicópatas que nos gobiernan y están llevando a la humanidad al suicidio, locura, depresión. Me respondo, no esperes ayuda de arriba, pués es una mentira de los mismos que nos controlan, nos cuentan cuentos con un final feliz, para no hacer nada en contra de los que nos oprimen, pues creemos que la ayuda vendrá de arriba y de esa manera esperamos miles de años y la cosa se pone más negra para la humanidad.
    Les digo que si no despertamos del engaño, nos unimos y acabamos nosotros con ésta pesadilla, un buen día nos despertaremos con grilletes, con hambre y desarrapados.
    Es tiempo de tomar el control de nuestras vidas y dejar de esperar que otros hagan la pega que sólo nos atañe a nosotros..

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  2. Anónimo

    Precisamente Dios y Jesús no obran por medios sobrenaturales para ayudar a transformar el mundo.

    Lo hacen por el mismo medio natural (la principal herramienta) que ha creado: el propio hombre como Hijo de Dios.

    ¿Cuándo comprenderemos que somos nosotros el flujo del poder de Dios? ¿Cuándo entenderemos que nosotros somos los que ponemos trabajas al mismo Dios que opera en nosotros?

    Somos la prolongación de Dios. Y cuando tomemos conciencia de esa realidad, los Hijos de Dios activarán una reacción en cadena que transformará el mundo.

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