sábado, 23 de mayo de 2020

¿Con quién "luchó" Jacob?

Actualmente la "lucha" de Jacob con un ser identificado como un "ángel" tiene muchas connotaciones simbólicas y significados interesantes. Se toma como un ejemplo sobre la "perseverancia" y el adquirir un "nuevo nombre", etc. Más allá sobre todos esas válidas lecturas, es interesante entender con que criatura "luchó"  Jacob. 

Actualmente la mayoría se inclina a creer que era un ángel. Otros en años más recientes lo han asociado de forma más audaz con un ser extraterrestre+, y en la antigüedad más remota, no faltaron quienes lo asociaron con una manifestación física de Dios mismo.


+Nota: La teoría extraterrestre es interesante, pero debe sustentarse sobre una evidencia más lógica, la cual no entrega el relato.


¿Nos arroja luz el Libro de Urantia sobre ese incidente?


En realidad no lo hace. No obstante, podemos obtener algunas deducciones basándonos en el propio relato del Génesis, y la lectura de algunos Documentos.



93:9.8 (1023.5) Las crónicas hebreas de Isaac, Jacob y José son mucho más confiables que las crónicas sobre Abraham, aunque también contienen muchas divergencias de los hechos, modificaciones hechas intencionalmente y también sin intención al tiempo de la compilación de estas narrativas por parte de los sacerdotes hebreos durante la cautividad en Babilonia. 

Así que al hacer ésta investigación hacemos bien en tomar en cuenta las indicaciones anteriores. En otras palabras, el relato de Jacob y su forcejeo con ese "hombre" es cierto, pero sin duda debe contener algunos retoques en su redacción final.

93:9.5 (1023.2) Para la generación siguiente fue difícil comprender la historia de Melquisedek; a los quinientos años, muchos consideraban este relato un mito. Isaac mantuvo bastante bien las enseñanzas de su padre y alimentó el evangelio de la colonia de Salem, pero fue más difícil para Jacob captar el significado de estas tradiciones.

Aquí se nos da otra pista sobre Jacob. Al parecer Jacob era más elemental o básico (un hombre más "simple") al captar o discernir algunos asuntos de naturaleza espiritual en cuanto a "enseñanzas". Hay dos tipos de personas religiosas: Una que capta el significado de las enseñanzas elevadas, y otra que se va por la vereda del milagro, de lo sobrenatural, del cuento y lo casi mágico, de lo elemental e impresionable al narrarlo en una fogata con la familia. Así hasta el día de hoy notamos que hay personas religiosas, pero que no son muy instruidas en los conceptos o doctrinas, pero que narran con celo y devoción las historias sobrenaturales de las apariciones marianas y los supuestos milagros de la Virgen. Al parecer Jacob (a diferencia de Abrahán e Isaac) era más de éste tipo de "devoto".

Esto nos permite entender que muchas de las cosas que Jacob tuvo el privilegio de vivir las concibió de una forma más rudimentaria o elemental. Lo anterior no nos debería extrañar ya que en los relatos sobre la vida de Jacob lo notamos como un Tom Sawyer, un  "trotamundos", "astuto", "aventurero", un "pícaro noble" que es capaz de "estafar" a un ángel, a su padre, hermano, etc. (No olvidemos que Jacob "engañó" a su padre, fue más astuto que Esaú su hermano, y no dejó pasar la oportunidad de "sacar provecho" del supuesto ángel).

Es increíble como las naciones se forman bajo éstos estereotipos. El "judío" futuro promedio también sería considerado una especie de "oportunista devoto" en la cultura israelí.

En la película el Gran Pez notamos como Edward Bloom tenía las características de un Tom Sawyer, en donde sus vivencias reales eran contadas a sus hijos como anécdotas casi fantásticas y fascinantes. Pues bien, la personalidad de Jacob era algo similar. Así que teniendo en cuenta lo anterior, podremos ir descifrando lo que le ocurrió.

Ahora veamos el relato:

"Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.
Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía.
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba.
Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.
Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.
Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.
Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.
 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.
 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma". - Génesis 32: 22-30
En la Biblia son comunes los relatos de "ángeles" andariegos que en los caminos solitarios aparecían o recorrían los caminos y lugares solitarios. Lo interesante es que ésto no es exclusivo del pueblo hebreo. Los nórdicos cuentan que Odín solía aparecerse bajo la forma de un caminante en lugares y caminos solitarios. También sucede algo parecido con ciertos seres como los enanos y los duendes en el folclore de muchos pueblos.

El caso es que en ninguna parte del relato se dice que el ente era un ángel, sino un hombre o varón

Era tan físico y sólido que forcejeó con Jacob durante un tiempo, y éste ser tenía un apremio por no seguir con el forcejeo hasta el amanecer (quizás para que no se viera bien su rostro). Otro asunto interesante es que el ente no sabía el nombre de Jacob, luego el mismo ente se niega a identificarse, y más aún deja a Jacob con secuelas físicas. Y me pregunto, ¿que necesidad tendría un ángel o Dios mismo de causarle una lesión física permanente a Jacob?

Jacob tuvo claro que forcejeaba con un ente que era más que un simple humano (sobre todo cuando éste lo lesiona). Y quizás (como veremos después) lo interpretó como una manifestación divina asociándolo con su nuevo nombre: Israel. En este aspecto creo que ahí Jacob condimentó su historia exaltando el encuentro a una manifestación del mismo Dios supremo (en el caso de que Jacob lo haya hecho y no los escribas posteriores, que también es altamente posible).

Luego con los siglos se ha interpretado que dicho ente tuvo que haber sido un ángel, y que éste hizo creer que no sabía el nombre de Jacob, e hizo creer a Jacob que no podía contra él. Pero eso sin duda es la interpretación del relato y no lo expresado en el mismo relato.

Si analizamos el relato en crudo notamos que el ente era físico y que no sabía quién era Jacob. Le pide a Jacob que lo suelte o libere (algo más que una lucha). Además parece claro que lo lesiona al parecer para huir, lesión comprobada por la familia de Jacob y descendientes. Porque, ¿que necesidad tendría un ángel o Dios mismo de causarle una lesión física permanente a Jacob?

Pero es Jacob, (y más posiblemente los sacerdotes en el exilio deseos de exaltar al pueblo Judío como especial) los que le dan connotaciones divinas a al encuentro con el ente, y las interpretaciones posteriores lo asocian a un ángel.

Pues bien, notemos lo que declara el Libro de Urantia:

77:8.12 (865.5) Gran parte de los fenómenos más concretos que se atribuyen a los ángeles han sido ejecutados por los seres intermedios secundarios. Cuando los primeros maestros del evangelio de Jesús fueron encarcelados por los ignorantes jefes religiosos de aquella época, un verdadero «ángel del Señor» «abrió por la noche las puertas de la cárcel y los sacó». Pero en el caso de la liberación de Pedro después de la muerte de Santiago por orden de Herodes, fue un ser intermedio secundario que llevó a cabo la labor atribuida a un ángel.

77:8.11 (865.4) Los 1.111 seres intermedios secundarios leales efectúan misiones importantes en la tierra. Comparados con sus asociados primarios, son indudablemente materiales. Existen apenas fuera de los límites de la vista mortal y cuentan con suficiente libertad de adaptación para hacer, a voluntad, contacto físico con lo que los humanos llaman «cosas materiales». Estas criaturas singulares tienen ciertos poderes sobre las cosas del tiempo y del espacio, incluyendo a las bestias del reino.

77:7.4 (863.5) Estos seres intermedios desleales, sobre todo los asociados de Beelzebú, el jefe de los seres intermedios apóstatas, podían dejarse ver a los ojos mortales bajo ciertas circunstancias.

Así que el incidente de Jacob parece más bien el encuentro con un ser intermedio secundario, tan físico como el mismo Jacob. Y es posible que haya sido uno de esos seres intermedios rebeldes errantes que deambulaban por la tierra y caminos en esos entonces:

77:6.6 (863.1) Tras la muerte de Adansón, los seres intermedios secundarios restantes se convirtieron en influencia extraña, desorganizada e independiente en Urantia. Desde aquel momento, hasta los tiempos de Machiventa Melquisedek, llevaron una existencia irregular y desorganizada. Este Melquisedek pudo dominarlos en parte, pero siguieron haciendo muchas travesuras hasta los días de Cristo Micael. 

77:7.8 (864.1) Presentemente el entero grupo de seres intermedios rebeldes está encarcelado por mandato de los Altísimos de Edentia. Ya no deambulan por este mundo propensos a hacer travesuras.

En el pasado de la cultura oriental del mismo Jacob era común que los Djins o Genios te cumplieran los deseos o te bendijeran si tenías la fortuna de encontrarte con ellos cuando estabas en lugar solitario. Esto era similar a la idea de "atrapar a un duende" para obtener ciertos beneficios. 

Pues bien, Jacob siendo un pícaro buscafortunas beduino (la familia de Abrahán era asidua a las creencias en ídolos como los terafim), no dejó pasar la oportunidad de pedir una "bendición" a un Djin o Genio. Es más, al parecer Jacob lo atrapó por unos instantes antes del amanecer. Más que una lucha, fue que el ser intermedio fue atrapado unos instantes. Y al parecer, para librarse el ente siendo más bajo y pequeño que Jacob, le tocó la coyuntura del muslo, causándole la lesión. (En el caso de haber sido un ser más alto como Jacob, lo lógico habría sido lesionar los hombros para detener el forcejeo).

Jacob después le otorgó un significado especial, agregando los detalles y el condimento sobre que la lucha fue casi toda la noche, y que él "hombre" no podía prevalecer contra Jacob, etc. Sin duda, Jacob no entró en más detalles sobre el tamaño del hombre, ya que igual el encuentro fue en la noche, y Jacob sin duda creó la impresión de un "combate", cuando al parecer solo "atrapó" al ente, el cual pide ser "soltado", etc. Todo esto aún suponiendo que fue Jacob el que lo interpretó así, porque existe la posibilidad en crudo que Jacob lo narrara como un encuentro con un Djin que él atrapó (tan común en su cultura), y que en el futuro hayan sido los cronistas posteriores ya con la religión hebrea establecida, los que hicieron una revisión del relato. Esta posibilidad es ciertamente real y quizás es la mas evidente.

Entonces los cronistas posteriores dieron el golpe final al llevar ese encuentro a una dimensión casi oficial Divina, y más aún posteriormente hicieron los interpretes cristianos, dándole significados alegóricos y simbólicos.

Por cierto, esos significados los encuentro del todo válidos como enseñanzas para la vida.