viernes, 7 de agosto de 2020

Unos comentarios sobre Astronomía y el Libro de Urantia - parte 3

Como vemos, hay suficiente evidencia que apunta en la dirección de la cosmología del Libro de Urantia. Los descubrimientos del Hubble, y las recientes interpretaciones de la Vía Láctea y sus galaxias "enanas" satélites solo han corroborado la realidad de los niveles exteriores espaciales presentados en el Libro de Urantia y la descripción del superuniverso de Orvonton.

Ahora veamos que sucede a "gran escala", con los intentos ambiciosos de crear mapas colosales de todo el universo.

Nuestras observaciones astronómicas estarán limitadas por mucho tiempo debido a nuestra posición en la galaxia. Esto sería semejante a como una célula intentara describir al cuerpo humano desde el interior. Hoy sucede lo mismo, y mucho del material acumulado es sumamente especulativo y ha sido recogido mediante el tanteo de la radioastronomía, y no por observaciones directas. Esto sucede con los mapas a gran escala del universo:


La información anterior recientemente presentada a los medios muestra un patrón casi estructural e incluso "circular" de la creación. Y éste diagrama comentado anteriormente también es revelador:


Estos mapas a ciegas en su mayor caso están creados con la radiación de fondo y a pesar de su posible inexactitud, nos entregan información interesante como lo son los "tirones" gravitacionales del Gran Atractor (que arrastra hacía él el grupo local de galaxias), y el Atractor Shapley. Todos estos flujos de desplazamientos y atracciones parecen ser los fenómenos de atracción de Havona y la Isla del Paraíso en una dirección. Por otro lado, el Dipolo repelente en la dirección opuesta nos evoca el flujo de los niveles exteriores del espacio y las nuevas galaxias, las cuales generan tirones gravitacionales que concuerdan con la descripción de los Documentos:


Aunque esta imagen artística "urantiana" no está a escala y le faltan mayores precisiones, refleja un poco la descripción de los Documentos. Y si la comparamos con los datos recientes de "tanteo" de la ciencia expresados más arriba, notamos como parece que poco a poco la cosmología de nuestro mundo se va acomodando a lo presentado en los Documentos de Urantia.

Cuando se lancen al espacio telescopios más potentes los astrónomos se llevarán algunas sorpresas. Algún día se comprenderá éstos asuntos que hoy se entienden al revés:

Hoy se cree que las galaxias de los niveles del espacio exterior SON EL INICIO DEL UNIVERSO o de la Creación. 

Se piensa que observamos hacía el pasado en el tiempo, a lo más antiguo, pero en realidad desde una perspectiva más amplia, observamos realmente a lo más nuevo, lo más reciente. Esto es porque los científicos creen que al mirar hacia lo "más lejos", miran a lo más antiguo y han fichado la edad de todo el universo en 13.800 millones de años. Sin embargo, el Libro de Urantia declara que ¡solo nuestro universo local de Nebadon tiene unos 400.000 millones de años! El error conceptual de la ciencia está en suponer que examinar lo más distante nos lleva a lo más antiguo.

Como el lector adivinará, cuando lo anterior se aclare, se habrá sepultado la teoría ya casi muerta de la gran inflación, popularmente conocida como el Big Bang.

La sensación de alejamiento de las galaxias por la supuesta inflación es realmente el giro en sentidos inversos de los niveles exteriores y el sentido opuesto del superuniverso local. Los giros provocan la ilusión óptica de una fuga o alejamiento. Imagine una persona alejándose de usted en la linea del horizonte. Creerá que se ha perdido en un punto en una línea recta horizontal, mientras usted camina hacia atrás en la dirección opuesta. Pero lo que ha ocurrido realmente es que el camina por la circunferencia de la tierra esférica y usted también. Así ocurre a gran escala, a escala cósmica. 

También hay que agregar la "respiración espacial" descrita en los Documentos y los residuos de las nebulosas locales. 

Todo lo anterior se ha malinterpretado como una supuesta inflación, un popular Big Bang.